BRASIL

Lula derrotaría a Bolsonaro por 19 puntos de diferencia en la segunda vuelta electoral de Brasil

La última encuesta de la consultora Datafolha da cuenta a su vez que Lula podría llegar a vencer en el primer turno | En el entorno de Bolsonaro esperaban una encuesta con resultados aun peores debido a la crisis económica interna

Lula derrotaría a Bolsonaro por 19 puntos de diferencia en la segunda vuelta electoral de Brasil
3
Se lee en minutos
Abel Gilbert

El 2 de octubre está cada vez más cerca y parece no traer buenas noticias para el presidente de Brasil Jair Bolsonaro. Sus esperanzas de ser reelecto se dan de bruces con las últimas encuestas. De acuerdo con Datafolha, Luiz Inacio Lula da Silva lo derrotaría en el segundo turno, el 30 de octubre, por 19 puntos de diferencia. El candidato del Partido de los Trabajadores (PT) obtendría el 57% de los votos, contra un 34% del líder de la ultraderecha. El número de votos en blanco y nulos se mantiene en el 8%. El margen de error del sondeo es de unos dos puntos.

Bolsonaro podría ser derrotado incluso en el primer turno porque Lula tiene en estos momentos una intención de voto del 47%. Debería llegar al 50% de las adhesiones para volver al Gobierno después de 13 años que han incluido, en el camino, diferentes hitos políticos: primero, la destitución de su heredera, Dilma Rousseff, en 2016, por parte del Congreso, luego la presidencia provisional de Michel Temer, el juicio en su contra y la posterior cárcel. El arresto de Lula permitió a Bolsonaro acceder a la presidencia. El exmandatario recuperó su libertad al anularse el proceso en su contra. Salió con la decisión de derrotar al capitán retirado para cerrar lo que considera el peor ciclo de la historia republicana. Datafolha consigna que si el adversario de Lula en una segunda vuelta fuera su ex ministro Ciro Gomes, lo derrotaría por 22 puntos de diferencia.

El diario paulista Folha de San Pablo ha asegurado que el entorno de Bolsonaro recibió "con alivio” el último sondeo. Alrededor del presidente esperaban cifras todavía peores debido al aumento del precio de los combustibles y una serie de escándalos gubernamentales. La ultraderecha espera que la ayuda estatal a los camioneros y a los sectores sociales más golpeados por una pobreza que tiene índices similares a los de la década del noventa ayudarían al capitán retirado a mejorar su posición frente a Lula.

Amenazas

Por lo pronto, Bolsonaro ha vuelto a las andanzas retóricas. Este jueves le dijo a sus seguidores en Brasilia que sería "fácil implementar una dictadura en Brasil". Al respecto añadió: "Si el pueblo teme a los guardias municipales con un garrote, imagínense a mí con las Fuerzas Armadas con un fusil". El jefe de Estado reconoció la inconveniencia de sus fantasías. "Puedo hacer muchas cosas, pero no debería...Hoy puede ser genial una medida mía, pero ¿y mañana?". No obstante, se presentó otra vez como el único garante del éxito del país. Su elección en 2018, dijo, evitó la quiebra de Brasil. "Si no fuera por mí, ya estaríamos acabados. Si no habría sido yo, ya estaríamos en el comunismo". Como si estuviera en el fárrago de la Guerra Fría, Bolsonaro hará de su anticomunismo el eje de la campaña electoral que, en los hechos, ya lanzó.

Por lo pronto, las intimidaciones más elocuentes las recibe Renato Borelli, el juez que acaba de ordenar el arresto del exministro de Educación brasileño, el pastor Milton Ribero, por presunta corrupción. Borelli ha recibido en las últimas 24 horas varias amenazas de muerte realizadas por "grupos de apoyo " del ex funcionario que ocupó la cartera educativa entre julio de 2020 y marzo pasado.

Ribeiro, quien se desempeña además como pastor de una iglesia presbiteriana, tuvo que dimitir cuando salió a luz una red de corrupción que conectaba a su propio despacho con otros religiosos evangelistas. Al menos Gilmar Santos y Arilton Moura, dos pastores cercanos a Ribeiro así como al mandatario, realizaban maniobras extorsivas y exigían a las autoridades de pequeñas ciudades un porcentaje del dinero que les daban para el área educativa.

Como era de esperar, Bolsonaro salió en defensa del ex ministro. "Pongo las manos en el fuego por él y por mis otros ministros. Lo sé por experiencia, casi ninguno de ellos va a cometer ningún acto de corrupción". La presión del presidente ya se ha hecho sentir en las investigaciones. El delegado de la Policía Federal Bruno Calandrini ha denunciado "la interferencia en la conducción de la investigación" vinculada con el caso Ribeiro así como "un trato diferenciado concedido" al exfuncionario detenido.

Noticias relacionadas