Crisis sanitaria

Portugal, en alerta por la falta de médicos

Decenas de servicios de urgencias de obstetricia y ginecología se han visto obligados a cerrar temporalmente en los últimos días por la escasez de personal

Manifestantes de la plataforma de Resistencia contra la destrucción del servicio nacional de salud portugués.

Manifestantes de la plataforma de Resistencia contra la destrucción del servicio nacional de salud portugués.

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El cierre temporal de al menos una decena de servicios de urgencias de obstetricia ha puesto de nuevo el foco en la falta de médicos en Portugal. Unos cierres que comenzaron hace apenas unos días en la región de Lisboa y que han sacudido a la opinión pública tras la muerte de un bebé recién nacido, cuya madre no pudo ser atendida en el servicio de urgencias de Caldas da Rainha -a unos 100 kilómetros de Lisboa- porque no había especialistas disponibles. La Fiscalía está investigando el caso, mientras los sindicatos y los partidos de la oposición meten presión al Gobierno luso para que resuelva un problema que viene de lejos. 

El presidente del Sindicato Independiente de Médicos (SIM), Jorge Roque da Cunha, atribuye la escasez de médicos a la falta de incentivos económicos y laborales para los más jóvenes, que optan por trabajar en el extranjero o en hospitales privados con mejores condiciones. "El número de especialistas que han entrado en el Servicio Nacional de Salud (SNS) en los últimos años ha sido menor que los que han salido", explica Cunha a EL PERIÓDICO, diario perteneciente al grupo Prensa Ibérica al igual que este medio. El presidente del SIM sostiene que cada vez hay más médicos mayores de 50 años, los cuales ya no están obligados a prestar servicios en urgencias. 

Contrato de 1.600 profesionales

El Ejecutivo ha mantenido intensas reuniones esta semana con los sindicatos para tratar de mejorar las condiciones de los médicos y captar el máximo de efectivos posible para evitar que estas situaciones se repitan durante el verano, cuando una parte importante de las plantillas estará de vacaciones. La ministra de Salud, Marta Temido, ha presentado esta semana un plan de contingencia que prevé mejorar las retribuciones por las horas extra trabajadas -que ascendieron a más de 8 millones el año pasado- para equipararlas a lo que perciben los médicos que no están integrados en el SNS y que prestan servicios puntuales cuando hay falta de especialistas en algunos centros. Unas retribuciones que pueden llegar a los 90 euros por hora trabajada.

Esta propuesta se suma a la creación de una comisión para coordinar y centralizar los recursos de los hospitales con el objetivo de responder con rapidez a las necesidades de cada centro, así como la contratación de 1.600 nuevos médicos, entre los que se encuentran 50 plazas de obstetricia y ginecología. Pero, por ahora, esta propuesta no convence a los sindicatos. "Nos gustaría que la ministra fuera más objetiva. Una parte de los médicos ya están en el sistema, están acabando su especialidad y ya estaba prevista su entrada en el SNS", explica el presidente del SIM, quien insiste en la necesidad de diseñar planes a largo plazo para garantizar la sostenibilidad del sistema de salud.

Carencia de médicos de familia

Temido ha insistido en que el Gobierno hará todo lo posible para reforzar los equipos humanos, aunque ha reconocido dificultades para cubrir las vacantes. "Contrataremos a todos los especialistas que quieran trabajar en el SNS, esa es nuestra prioridad, pero infelizmente no tendremos tantos como querríamos. Las condiciones para trabajar en el servicio de salud son pesadas y nosotros lo reconocemos", ha asegurado la ministra esta semana en rueda de prensa. Algo con lo que coincide el ministro de Finanzas, Fernando Medina, quien ha asegurado que no se trata de un "problema financiero", sino que es un asunto estructural relacionado con la "falta de efectivos”.

A los problemas para contratar especialistas en ginecología, obstetricia o pediatría se suman las dificultades en la atención primaria, donde existe una carencia importante de médicos de familia. Según datos del ministerio de Salud, más de un millón de portugueses no tienen un médico de atención primaria asignado, lo que supone cerca de un 10% de la población. El Gobierno prevé la contratación de más de 400 facultativos en esta área, una cifra insuficiente para los sindicatos, que apuntan a que serán necesarios más del doble para dar respuesta a las necesidades del sistema. Hasta que no mejoren las remuneraciones, insisten, no será posible cubrir estas plazas.

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