Primeras señales de distensión entre Estados Unidos y Venezuela

Washington abre la puerta a que la petrolera estadounidense Chevron pueda reanudar sus conversaciones con la estatal venezolana PDVSA

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una fotografía de archivo. EFE/Rayner Peña R

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una fotografía de archivo. EFE/Rayner Peña R

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Abel Gilbert

La invasión rusa a Ucrania y la alteración del mercado internacional de los hidrocarburos terminó por materializar el primer gesto de distensión entre Estados Unidos y Venezuela. Washington ha anunciado este miércoles su decisión de atenuar la sanciones contra el Gobierno de Nicolás Maduro. La inmediata consecuencia de esas medidas ha sido la voluntad de reabrir las conversaciones entre el madurismo y la oposición con el propósito, siempre trunco, de resolver por consenso el largo conflicto político que ha sumido al país en el desastre económico y social.

La tímida apertura se vislumbró a comienzos de abril cuando Maduro recibió sorpresivamente en el Palacio de Miraflores a una comitiva estadounidense. Días más tarde, la Casa Blanca reconoció que el encuentro giró alrededor de cuestiones de "seguridad energética". Las especulaciones no tardaron en escucharse: EEUU buscaba que el régimen bolivariano se distancie de Moscú. El pasado martes, las conjeturas terminaron de tomar cuerpo cuando el Gobierno de Joe Biden autorizó a Chevron, la única petrolera estadounidense que mantiene presencia en Venezuela, iniciar negociaciones con la estatal PDVSA. Esto a su vez abre la puerta para que otras firmas estadounidenses y europeas reinicien sus operaciones en Venezuela.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez respondió en nombre de Caracas a los anuncios: "Venezuela aspira a que estas decisiones de los Estados Unidos inicien el camino para el levantamiento absoluto de las sanciones ilícitas que afectan a todo nuestro pueblo". El Gobierno, añadió, "seguirá promoviendo de manera incansable el diálogo fecundo en formato nacional e internacional".

De esta manera, la administración Biden comenzó a tomar distancia de las sanciones impuestas por Donald Trump a partir de 2017, que en su momento incluyeron la prohibición de comercializar bonos del Tesoro venezolano en mercados financieros estadounidenses o hacer negocios con PDVSA. El gesto de Biden tuvo un previo aval de un sector de la oposición venezolana reunido en la llamada Plataforma Unitaria, mucho más proclive a encontrar la posibilidad de llegar a una agenda mínima con el Palacio de Miraflores y distanciarse del ex diputado Juan Guaidó, a quien Washington todavía considera "presidente encargado" de Venezuela, una formalidad que desde hace mucho tiempo ha dejado de tener relevancia interna y externa. Guaidó se autoproclamó a fines de enero de 2019. Buena parte de la Unión Europea le ha retirado su respaldo en los hechos.

El senador republicano Marco Rubio, completamente alineado con Guaidó, repudió la medida tomada por la Casa Blanca. "Biden continúa su esfuerzo por apaciguar a los dictadores comunistas antiestadounidenses. Ayer fue Cuba, ahora hoy Biden anunciará el levantamiento de sanciones al régimen de Maduro en Venezuela", escribió en Twitter.

Las negociaciones que vienen

Como un eco inmediato de estos movimientos, el jefe de la delegación de la Plataforma Unitaria, Gerardo Blyde, y el presidente de la Asamblea Nacional (AN, parlamento), Jorge Rodríguez, se reunieron con el propósito de salir al "rescate" del "espíritu" de las negociaciones que habían tenido lugar meses atrás en México, con el patrocinio del país anfitrión y Noruega, con el propósito de llegar a un acuerdo para resolver los diferendos. Los dirigentes se tomaron juntos una foto para que no quede duda de la voluntad de avanzar.

El encuentro en Caracas, dijo Rodríguez, tuvo el propósito de buscar "fórmulas de acción para el futuro". Por su parte, Plataforma Unitaria reiteró su disposición a construir de "manera urgente" un gran entendimiento que permita reencauzar la crisis interna. Se volvió a insistir en la necesidad de elecciones libres, justas y transparentes, así como la restitución de los derechos fundamentales. "Mantenemos nuestro compromiso de informar y comunicar a los venezolanos con oportunidad y transparencia cualquier avance en este sentido".

Las negociaciones se habían congelado después de la extradición a Estados Unidos del empresario colombiano Alex Saab, a quien se lo acusa de ser el presunto testaferro de Maduro. "Nuestro hermano Saab, secuestrado desde hace 704 días, es miembro pleno de la delegación de Venezuela y es nuestro delegado ante la mesa social que estamos discutiendo. En ese sentido, Venezuela ha exigido, exige y exigirá la participación de Saab en cualquiera de las iniciativas de trabajo que eventualmente se acuerden", reiteró Rodríguez.

Advertencia

El subsecretario de Estado Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan González, recordó que el levantamiento de las sanciones puede revertirse si no se avanza en las negociaciones en México. La medida se conoce a pocas semanas del inicio de la Cumbre de las Américas en Los Ángeles, donde todavía se desconoce si participarán tanto Venezuela como Cuba y Nicaragua.

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