LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Palestina responsabiliza a Israel de la muerte de la periodista de Al Jazeera

Abás promete llevar la muerte de la reportera Shirin Abu Akleh a la Corte Penal Internacional en una ceremonia en la que miles de colegas denunciaron su asesinato

Llantos cuando el cuerpo de la reportera de Al Jazeera Shireen Abu Akleh, entra en las oficinas del canal de noticias en Ramallah, en Cisjordania ocupada por Israel, el 11 de mayo de 2022.

Llantos cuando el cuerpo de la reportera de Al Jazeera Shireen Abu Akleh, entra en las oficinas del canal de noticias en Ramallah, en Cisjordania ocupada por Israel, el 11 de mayo de 2022. / REUTERS

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El duelo por la muerte de la periodista de Al Jazeera, Shirin Abu Akleh, empieza a mutar en rabia. Mientras la profesión periodística llora a miles el asesinato de este icono del oficio, las autoridades reaccionan. Palestina responsabiliza plenamente a Israel por el asesinato de Abu Akleh, según el presidente palestino Mahmud Abás. A su vez, la Organización de las Naciones Unidas ha condenado el crimen y ha exigido una investigación independiente. Por su parte, el Ejército israelí se aleja de su versión inicial que culpaba exclusivamente a palestinos armados.

“Rechazamos la investigación conjunta con las autoridades de ocupación israelís porque cometieron el crimen y porque no confiamos en ellos”, ha declarado Abás durante una ceremonia oficial en memoria de la reportera en Ramala. Abás ha prometido llevar el caso a la Corte Penal Internacional. El ministro de Asuntos Civiles, Husein al Sheij, ha anunciado que la Autoridad Palestina (AP) se niega a entregar a Israel "la bala que asesinó a la periodista Shirin" y que llevará a cabo una investigación independiente. “Todos los indicadores, las pruebas y los testigos confirman que su asesinato fue hecho por unidades especiales israelís”, ha tuiteado.

A su vez, la ONU no tardó en condenar el ataque y pedir una "investigación inmediata y exhaustiva y que los responsables rindan cuentas". “Los trabajadores de los medios nunca deben ser atacados”, ha denunciado el enviado a Oriente Próximo, Tor Wennesland. Shireen Abu Akleh vestía un casco y un chaleco antibalas que la identificaba como prensa. La bala que la mató se coló por el único hueco desprotegido, su cuello. "Lo que pasó fue un intento deliberado de matarnos; quienquiera que nos disparó apuntó a matar", ha contado su compañera Shatha Hanaysha a The Middle East Eye.

"Ofensiva contra la libertad de prensa"

Desde el primer momento, el equipo de Al Jazeera ha señalado al Ejército israelí. "Fue un francotirador israelí el que nos disparó; no nos vimos atrapados en el fuego cruzado con combatientes palestinos como afirmaba el Ejército israelí", ha aclarado Hanaysha. A medida que la presión internacional crece, Israel ha ido puntualizando su versión de los hechos. Una primera investigación del Ejército israelí ha reconocido que todavía no está claro si Abu Akleh fue asesinada por fuego israelí o por disparos palestinos. 

Sus hallazgos iniciales afirman que la reportera de Al Jazeera se encontraba a 150 metros de distancia de las fuerzas militares israelís cuando la mataron. El gran aliado de Israel, Estados Unidos, también se ha pronunciado calificando el crimen de "ofensiva contra la libertad de prensa en todas partes". "Pedimos una investigación inmediata y exhaustiva y una responsabilidad total", ha tuiteado la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki. Abu Akleh también era ciudadana estadounidense.

Icono del periodismo

“Recuerdo ver a Shirin por televisión cuando tenía 10 años”, rememora Ehab desde Beirut para este diario. “Al conocer la noticia, nos quedamos en shock; ¿cómo puede Israel seguir ejerciendo tal violencia sin consecuencias?”, se indigna el joven. Miles de personas han acudido a la ceremonia organizada en la sede de la Autoridad Palestina para llorar esta gran pérdida para el pueblo palestino. "Desde siempre, ha sido ella quién nos ha explicado todo lo que ocurría en Palestina", reconoce Ehab.

Oriunda de Jerusalén, esta palestina de 51 años abandonó la arquitectura para dedicarse a su pasión: el periodismo. Desde 1997, era el rostro de Al Jazeera en los Territorios Palestinos Ocupados. En cualquier hogar de la región, pueden reconocer su voz ya que llevaba más de dos décadas colándose a través de sus televisiones. Una generación entera de jóvenes mujeres periodistas se inspiraron en el trabajo de Abu Akleh. Por eso, sus colegas coinciden en que a esta tenaz reportera la han matado pero no ha muerto.

El asesinato de Abu Akleh es un recordatorio de los peligros a los que se enfrentan los periodistas palestinos bajo la ocupación. "Como palestinos y periodistas, nuestra pérdida es indescriptible, pero ahora más que nunca, nuestros trabajos son importantes", ha defendido su compañera Hanaysha, que la vio desplomarse frente a sus ojos. Hanaysha insiste en la necesidad de seguir haciendo periodismo "para documentar las violaciones de esta ocupación, por nuestros valores periodísticos, por la verdad y por Shirin".

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