GUERRA EN UCRANIA

Finlandia busca su ingreso "sin demora" en la OTAN pese a las amenazas de Rusia

El presidente y la primera ministra se han pronunciado a favor de la entrada en la alianza, un giro en la tradición finlandesa motivado por la invasión de Ucrania que duplicaría la frontera de la OTAN con Rusia

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Finlandia ya no es un país no alineado. Ante la mirada estupefacta de Rusia, el presidente y la primera ministra se han pronunciado a favor del ingreso del país nórdico en la OTAN. Este posicionamiento es un requisito indispensable para continuar con el proceso de adhesión, pero aún no es una solicitud de ingreso formal, a falta del respaldo oficial del Gobierno y el Parlamento.

Al otro lado de la frontera, el Kremlin ha reaccionado de inmediato a la "amenaza directa" y ha prometido "un análisis especial para que se elaboren las medidas necesarias para equilibrar la situación y garantizar nuestra seguridad", en palabras de su portavoz, Dmitri Peskov. El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha asegurado que Moscú se vería obligado a tomar "medidas de represalia, tanto de carácter técnico-militar como de otro tipo", sin dar más detalles.

"Ser miembro de la OTAN reforzaría la seguridad de Finlandia. Como uno de sus miembros, Finlandia reforzaría también a la Alianza en su conjunto. Finlandia debe ser candidata a la adhesión sin demora", han suscrito en un comunicado común el presidente, Sauli Niinisto, y la primera ministra, Sanna Marin. Aunque previsible, ambos mandatarios habían mantenido su postura fuera del debate público para no influir en sus conciudadanos. "También para establecer estrechos contactos internacionales con la OTAN y sus países miembros, así como con Suecia. Hemos querido darle a la discusión el espacio que requería", han señalado.

La mención a Suecia no es baladí. Estocolmo observa de cerca ya que, si no hay contrariedades y a la espera de lo que decida el Partido Socialdemócrata, acompañará al país hermano en la entrada en la Alianza Atlántica, que ha dado la bienvenida a Finlandia con los brazos abiertos. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha apoyado la "decisión soberana" del país nórdico y ha prometido que el proceso de adhesión sería "fluido y rápido" si deciden presentar una solicitud que "sería recibida calurosamente".

La invasión rusa de Ucrania, iniciada el pasado 24 de febrero, ha hecho saltar por los aires la histórica neutralidad de los dos países nórdicos. "Señor Putin, una de las cosas que dijo fue que no quería una OTAN fuerte en su flanco occidental. Esto es lo que obtiene", ha asegurado el portavoz del Pentágono, John Kirby, que considera que tras la invasión la alianza "está ganando fuerza" y "capacidad de disuasión".

"Contra nadie"

Tras las reiteradas amenazas de Rusia si decidían unirse al bloque atlántico, el presidente finés ha recalcado que la decisión no va "contra nadie", en clara referencia a Moscú. "Si queremos maximizar nuestra seguridad, significa maximizar la defensa de nuestro país", ha explicado Niinisto durante una rueda de prensa, agregando que "nadie puede ofenderse si alguien quiere defenderse". El mandatario ha denunciado que Rusia ha decidido tratar de quitarle el poder de decisión a Finlandia en su propia defensa exigiendo que la Alianza Atlántica no se expanda más hacia el este. "Si decidimos unirnos (a la OTAN), una posible respuesta podría ser que usted causó esto. Mírese en el espejo (Putin)", ha dicho Niinisto.

La decisión finlandesa fue aplaudida por otros líderes de países miembros de la alianza. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha mostrado su apoyo a "la decisión soberana de Finlandia de adherirse rápidamente a la OTAN" y el canciller alemán, Olaf Scholz, ha compartido en Twitter su "satisfacción por la decisión". Este miércoles, Boris Johnson firmó un acuerdo con Helsinki y Estocolmo para garantizar el apoyo de Reino Unido a ambos países ante un ataque ruso.

Los dos países nórdicos llevan cooperando con la OTAN desde 1994 en el marco de la Asociación para la Paz. Participan en entrenamientos y ejercicios conjuntos y ya han contribuido a algunas operaciones de la OTAN en Afganistán y los Balcanes. Helsinki y Estocolmo también aportarían importantes capacidades militares. Finlandia sólo tiene 12.000 soldados profesionales en su Ejército. Pero entrena a más de 20.000 reclutas al año y puede contar con un ejército de guerra de 280.000 soldados con capacidad de combate, más otros 600.000 reservistas, una fuerza excepcional para una nación europea.

El Ejército sueco cuenta con unos 50.000 soldados. El servicio militar obligatorio, abolido en 2010, se reintrodujo parcialmente en 2017. Y aunque Suecia ha desinvertido mucho en defensa en los últimos 30 años, pasando del 2,6% del PIB en 1990 al 1,2% en 2020, empezó a invertir la tendencia tras la anexión rusa de Crimea en 2014.

"Un buen aliado"

Desde Bruselas, el ministro de exteriores finés, Pekka Haavisto, considera que la invasión rusa de Ucrania ha alterado profundamente el entorno de seguridad tanto en la UE como en Finlandia y que ha llegado el momento de que su país tome una decisión sobre la incorporación a la OTAN.

"Hasta ahora no contábamos con apoyo popular pero esta primavera ha cambiado todo. La gente se siente amenazada por el uso de las armas no convencionales, porque por mucha defensa convencional que uno tenga no basta y se considera necesaria una mayor colaboración”, ha explicado durante una comparecencia ante la comisión de Exteriores del Parlamento Europeo prevista hace meses para hablar sobre el Ártico pero que ha terminado centrándose en la situación de seguridad en Europa y en la adhesión a la Alianza Atlántica, informa Silvia Martínez.

Según Haavisto, aunque su país, que comparte una frontera terrestre con Rusia de más de 1.300 kilómetros, no se enfrenta a "una amenaza directa e inminente", la invasión lanzada por el Kremlin ha abierto un profundo debate nacional sobre el impacto de la guerra en su seguridad. "Hay cinco cuestiones que han cambiado a partir del 24 de febrero y la primera es el comportamiento imprevisible de Rusia. Parece que está dispuesta a llevar a cabo operaciones de alto riesgo para la propia Rusia y que daría resultado en un alto número de víctimas”, ha explicado apuntando también a otros elementos como la presión de Rusia a los países vecinos con el despliegue de tropas, el posible uso de armas nucleares o químicas o el hecho de que no respeta las reglas de la guerra, tal y como ponen de manifiesto los crímenes de guerra cometidos y en camino de ser investigados.

Todos estos elementos, estima el representante finés, han calado en la opinión pública de su país y acelerado el debate sobre una adhesión que estaba sobre la mesa desde hace años. "El 70% de la opinión publica está a favor y los grupos políticos finlandeses se han hecho eco”. Según ha dicho, si su país se adhiere a la Alianza Atlántica contribuirá a estabilizar la zona del Báltico y el norte de Europa y será un “buen aliado”.

El próximo paso es que el resto del Gobierno de coalición y el Eduskunta (Parlamento) den su respaldo oficial para formalizar la solicitud, que posteriormente deberán ratificar los 30 países miembros de la OTAN. Este proceso puede durar entre cuatro meses y un año, pero se estima que se resolvería en una horquilla más corta de tiempo.

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