INVASIÓN DE UCRANIA

El sistema antiaéreo S-300 permite a Ucrania evitar la primacía aérea rusa, pero necesita repuestos

Dos radares, un centro de mando y una lanzadera para cuatro misiles teledirigidos: es de fabricación rusa, pero ahora Ucrania los usa para derribar sus aviones

Sistema antiaéreo S-300 ruso

Sistema antiaéreo S-300 ruso / Ministerio de Defensa de Rusia

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Es una de las armas más valiosas del arsenal ucraniano. El sistema antiaéreo S-300 es el equivalente de la era soviética a los sistemas de protección de misiles Patriot de Estados Unidos. Ucrania los ha utilizado para evitar que Rusia empleara toda su fuerza aérea, como hizo en Chechenia primero y luego en Siria: bombardeando ciudades hasta dejarlas a ras de suelo.

Pero el ejército ruso está consiguiendo destruir algunas de estas unidades defensivas, por lo que Kiev necesita reemplazarlas o se arriesga a perder el equilibrio de fuerzas: Ucrania no tiene un número relevante de aviones de combate, y Occidente no se los está suministrando. Su única baza es tener un buen sistema defensivo contra los ataques por aire para que el grueso de las batallas sean terrestres. Por eso Volodímir Zelenski pidió, ante el Congreso de Estados Unidos, el reabastecimiento de estos sistemas. “Ya saben qué tipo de defensas necesitamos: los S-300 y otros similares”, dijo el presidente ucraniano.

“El S-300 es un sistema relativamente viejo, proviene de los tiempos soviéticos”, explica a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA Martin Hurt, investigador del Centro Internacional de Defensa y Seguridad de Estonia (ICDS). “La ventaja es que Ucrania tiene ya entrenados a los oficiales y a los soldados en su uso”. 

Los primeros modelos son de 1978, aunque los que posee Ucrania (S-300PT, S-300PS, S-300PMU, S-300V1, según la empresa pública de defensa ucraniana Ukroboronservice) son de 1983, 1988 y posteriores. 

El sistema de defensa S-300 básico está compuesto de cuatro unidades. La primera es un vehículo que transporta los misiles. Tiene cuatro característicos tubos de ocho metros de altura que sirven para contener y lanzar los misiles. Luego está el radar de vigilancia, que es el encargado de detectar la unidad enemiga, a una distancia de hasta 600 kilómetros. Hay otro radar, el de fuego, que es el que se utiliza para guiar el misil hasta el enemigo. Por último tiene una unidad de mando donde se reciben todas las señales y se da la orden de abrir fuego. 

Un misil lanzado por el sistema antiaéreo S-300 ruso

/ Ministerio de Defensa ruso

“Son sistemas relativamente móviles de autoprotección de los conocidos como ‘sistema defensivo aéreo de largo alcance’ (hasta 50 kilómetros de distancia)”, explica Hurt. “Los ucranianos también tienen sistemas de menor distancia (15 kilómetros) y de muy corta distancia (cinco o seis kilómetros)”.

Al contrario que los misiles Patriot, que salen del tubo de lanzamiento directamente propulsados por combustible, en los S-300 los misiles se eyectan primero de los tubos propulsados por gas, para luego encender el combustible ya varios metros alejados de la plataforma de lanzamiento, lo que evita que esta se queme. 

Los misiles suelen tener 7,5 metros de alto y algo más de medio metro de diámetro. Pesan cerca de dos toneladas, con una ojiva explosiva de 150 kg. El alcance va desde los cinco a los 150 kilómetros, según las especificaciones, con 30 kilómetros de altitud. Pueden alcanzar hasta tres veces y media la velocidad del sonido.

¿Por qué Rusia no usa toda su fuerza aérea?

Una de las incógnitas de esta guerra ha sido por qué Rusia no ha usado todo su potencial bélico en el aire. Tiene, sobre el papel, una clara primacía aérea: dispone en total de alrededor de 2.000 aeronaves entre aviones de combate y helicópteros frente al centenar ucraniano, según Global Firepower e IISS Military Balance. Ucrania, por su parte, cuenta con aviones de combate Su-27 y MiG-29, pero en una cantidad mucho menor que Rusia.

“Solo ha usado un cuarto de su poder aéreo. No tiene sentido”, ha subrayado a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA Candyce Kelshall, presidenta de la Asociación Canadiense de Estudios de Inteligencia y Seguridad de Vancouver. En la misma línea incide para este periódico el doctor en Seguridad Internacional Guillem Colom: “Putin no ha conseguido el dominio del espacio aéreo. Las razones son meramente especulativas: que haya faltado alistamiento de la fuerza aérea en la campaña militar o la escasa preparación de los rusos en el manejo de armas de precisión aérea, por ejemplo”. 

La presencia de unidades de defensa aérea S-300 en suelo Ucraniano es una de las explicaciones. Moscú trata ahora de destruirlas. Este mismo martes ha anunciado la inutilización de uno de estos sistemas. El domingo aseguró haber destruido uno más. 

La importancia de estos sistemas de defensa es tal que Eslovaquia ha entregado su único sistema S-300 para que Ucrania se defienda de los ataques aéreos rusos. Estados Unidos estuvo presionando al país de la OTAN para que lo enviara a Ucrania, a cambio de que fuera sustituido por otro de misiles Patriot. La ventaja es que el S-300 es fácil de manejar para soldados como los ucranianos, formados en la Unión Soviética. 

"Nos hemos centrado en lograr que los países que tienen sistemas heredados soviéticos, incluidos los sistemas S-300, tengan repuestos, misiles, y diferentes partes de ese sistema S-300, que están dispuestos a enviar eso a Ucrania”, ha dicho la subsecretaria de Defensa de Estados Unidos Celeste Wallander.

El pasado 11 de abril, el Ministerio de Defensa de Rusia aseguró que había logrado destruir el S-300 donado por Eslovaquia en una serie de bombardeos perpetrados a las afueras de las provincias de Dnepropetrovsk, en el este de Ucrania. 

Tanto el Gobierno de Eslovaquia como el de Ucrania han calificado estas informaciones de “noticias falsas”. El propio primer ministro eslovaco Eduard Heger ha afirmado en su cuenta de Twitter que se trata de una "farsa" y ha manifestado que Kiev ha negado también tales afirmaciones.

Se desconoce el número total de sistemas de defensa antiaérea tenía Ucrania antes del comienzo de la invasión, cuántos ha destruido Rusia y cuántos tienen el mantenimiento adecuado. Según el periodista David Axe en Forbes, Ucrania tenía alrededor de 100 baterías activas S-300 antes de la invasión. Al menos 21 ya han sido destruídos, según la evidencia fotográfica del blog de inteligencia abierta (OSINT) Oryx. 

“El ejército ucraniano heredó estos equipos tras el colapso de la Unión Soviética en 1991”, dice Axe. “Esto incluía seis brigadas y cuatro regimientos de S-300 de la fuerza aérea y uno adicional del Ejército de Tierra. Cada brigada S-300 incluía varios batallones que controlaban múltiples baterías antiaéreas. Estas baterías, a su vez, estaban compuestas de radares, un vehículo de comandancia y hasta una docena de lanzaderas con cuatro misiles listos para disparar cada una. Una brigada S-300 podía albergar más de 100 lanzaderas y 400 misiles. Un regimiento tiene normalmente cuatro baterías que operan 48 lanzaderas con 192 misiles”.

Un misil lanzado por el sistema antiaéreo S-300 ruso

/ Ministerio de Defensa ruso

Según las estimaciones de Axe, Rusia habría conseguido destruir al menos un 7% de los sistemas antiaéreos defensivos ucranianos. Esto es insuficiente para el tipo de campaña que suele acometer Rusia en sus ataques: primero destruir las defensas para luego utilizar la primacía aérea. Esto no parece haber ocurrido. Ucrania dice haber derribado más de 300 aeronaves rusas, entre aviones y helicópteros, algo imposible de verificar. 

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