VIOLENCIA SEXUAL

La aprobación de la ley del sólo sí es sí se convierte en un homenaje al feminismo y las víctimas

"Hoy el movimiento feminista vuelve a hacer historia, se lo debíamos a cada una de las víctimas, nos lo debíamos a nosotras mismas y seguramente sea uno de los derechos más importantes que podemos dejarles a nuestras hijas en el presente y en el futuro", ha defendido la ministra de Igualdad

La ministra de Igualdad, Irene Montero (i), abraza a la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, en una sesión plenaria, en el Congreso de los Diputados.

La ministra de Igualdad, Irene Montero (i), abraza a la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, en una sesión plenaria, en el Congreso de los Diputados. / Eduardo Parra / Europa Press

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Nagore Lafarge; Miriam, Toñi y Desirée (asesinadas en Alcàsser); Nevenka Fernández; la víctima de la violación grupal de la manada. La aprobación del proyecto de ley de garantía integral de la libertad sexual en el Congreso de los Diputados se ha convertido en un homenaje a las víctimas del terror sexual en España y al movimiento feminista que clamó en las calles por un sólo sí es sí que ya está más cerca de ser ley.

"Hoy el movimiento feminista vuelve a hacer historia, se lo debíamos a cada una de las víctimas, nos lo debíamos a nosotras mismas y seguramente sea uno de los derechos más importantes que podemos dejarles a nuestras hijas en el presente y en el futuro", ha defendido la ministra de Igualdad, Irene Montero, en el Pleno que ha dado el visto bueno al primer gran proyecto feminista que lleva su sello.

Si el texto se ha aprobado, ha asegurado, es gracias a los millones de mujeres que salieron a las calles a gritar "hermana, yo sí te creo", "sólo sí es sí" y "hermana, aquí está tu manada". La ministra ha lamentado que las víctimas de violencias sexuales hayan tenido que vivir en la oscuridad, el cuestionamiento, la soledad, la culpa y la vergüenza.

En su discurso, un recuerdo para las supervivientes Nevenka Fernández y la joven violada por cinco hombres en los sanfermines el 7 de julio de 2016. También para aquellas que no pudieron contarlo, como Nagore Lafarge, víctima de un feminicidio sexual también en Pamplona, y las tres niñas asesinadas en Alcàsser: Miriam, Toñi y Desirée. Sus nombres han sido pronunciados en varias ocasiones a lo largo del debate de la ley.

"Víctimas de la violencia machista que no tuvieron la protección y la justicia que debían, víctimas que se vieron desamparadas y desprotegidas por una violencia que ponía en duda la violencia sufrida y hoy esta ley viene a aportar esa protección que ellas no tuvieron", ha subrayado Isabel Pozueta (Bildu).

La ministra ha asegurado que la ley contribuirá a dejar atrás la "cultura de la violación" y dará respuesta a todas las víctimas, a las que el Estado tenderá "la mano para que puedan continuar con sus vidas, disfrutar de sus relaciones sexuales y ser felices".

Una cuestión de justicia

El reconocimiento a la labor del movimiento feminista y el recuerdo a las víctimas han protagonizado el debate de la ley orgánica de garantía integral de la libertad sexual, aprobada con los votos de PSOE, UP, ERC, PNV, Cs, JxCAT.

Era inevitable, una cuestión de justicia. La reacción al fallo judicial que consideraba que la agresión de un grupo de hombres a una joven en los sanfermines era un abuso y no una violación vertebró la cuarta ola feminista en España y llenó las calles de mujeres exigiendo justicia y libertad sexual. El espíritu de esas manifestaciones fue el germen para la ley del sólo sí es sí, que por fin reconoce la violencia sexual como una forma de violencia machista, convierte el consentimiento en la clave para determinar si se comete un delito sexual y acaba con la distinción entre abuso y violación.

"Muchas mujeres han salido a la calle a decir que no es democracia si nos violan, si nos agreden sexualmente por el hecho de ser mujeres. (...) Esta ley existe por cada mujer que habló, por el movimiento feminista", ha destacado desde UP Sofía Fernández-Castañón.

También la socialista Laura Berja ha querido reconocer que esta ley es "una lucha del movimiento feminista", mientras que Sara Giménez (Cs) ha asegurado que "esta ley es una mejora de país, una mejora de la protección de las mujeres".

Un camino difícil

El camino hasta aquí no ha sido fácil. La tramitación de la ley de garantía integral de la libertad sexual ha estado plagada de vicisitudes desde su concepción en el seno del Gobierno de coalición. Primero, diferencias entre el Ministerio de Igualdad y Justicia. Después, un revés del Consejo General del Poder Judicial.

Parecía que lo más complejo había pasado cuando el proyecto llegó al Congreso de los Diputados, pero a la norma le esperaba su debate más escabroso: el de la prostitución. La inclusión de medidas para combatir el proxenetismo y volver a castigar la tercería locativa en el Código Penal no sólo enfadó a los socios parlamentarios del Gobierno, sino que enfrentó al PSOE con su compañero de coalición, pues exigía endurecer las penas para combatir el proxenetismo.

La ley llegó a peligrar, pero en el último momento los socialistas cedieron para salvarla: "Los socialistas tenemos en la cabeza que cada cinco horas se denuncia una violación", así ha justificado Laura Berja su apoyo a la ley. Después vino un pero: el PSOE estima que la legislación para la garantizar la libertad sexual "se queda corta" por no dar respuesta a la violencia que padecen las mujeres prostituidas, una "contradicción irreparable".

"No han querido dar el primer paso hacia la abolición de la prostitución", se ha quejado la socialista. En esto, el PSOE ha recibido el apoyo del PP: "Igualdad quiso pasar de puntillas sobre el gran debate del feminismo, la prostitución. Como suponíamos desde el primer momento, ha desaparecido del texto. (...) Es una horrorosa forma de esclavitud", ha dicho la diputada popular Marta González, que ha urgido al Gobierno a que tramite la ley de trata.

Populares y socialistas tendrán la oportunidad de articular su sintonía abolicionista de la prostitución muy pronto, pues el PSOE ya ha registrado una proposición de ley para castigar el proxenetismo y multar a los puteros.

Cuando esta iniciativa se tome en consideración, la ley del sólo sí es sí ya estará en el Senado donde, esta vez sí, se prevé que navegará en aguas más calmadas.

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