TRAGEDIA EN EL ATLÁNTICO

El 'Pitanxo' naufragó con avisos por “vientos de fuerza huracanada” y olas de casi siete metros

  • Madrid dilata la entrega del informe de Centro Radio Médico, que según el patrón le permitió proseguir la marea con contagiados de covid a bordo

  • Siete de los nueve cadáveres recuperados tenían una carga viral “muy alta”

Tripulación en la cubierta del “Villa de Pitanxo”, en una marea anterior del pesquero.

Tripulación en la cubierta del “Villa de Pitanxo”, en una marea anterior del pesquero. / FDV

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Lara Graña

“Era un día más. Hubo días con peor tiempo y también se trabajaba. Era un día más y tocaba estar ahí, trabajando”. Es la breve descripción trazada por el patrón del 'Villa de Pitanxo'Juan Padín, de las condiciones meteorológicas con las que lidió el pesquero hasta que, el 15 de febrero a las 5:37 de la madrugada (hora española), empezó a consumirlo el Atlántico. “Un día más” en el inclemente caladero de NAFO, a más de 250 millas de la costa de Terranova, pero que aterró a sus tripulantes. “Me dijo que el tiempo estaba muy mal y que el mar todavía peor”, explicó la viuda de uno de los marineros, Edwin Córdova, tras el siniestro.

"Cuida de los niños", le escribió él desde el barco. Eran las 4:57 horas, 40 minutos antes de que la radiobaliza emitiese la señal de emergencia.

“Un día más” para el que el Centro de Predicción del Océano en Washington DC (National Weather Service Weather Prediction Center, NWS) había emitido un aviso de “vientos de fuerza huracanada”, con rachas de hasta 65 nudos (más de 120 kilómetros por hora) y olas de casi siete metros. Lo constata el informe 'Estudio de las condiciones meteorológicas' y marítimas elaborado por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), al que ha tenido acceso Faro de Vigo, que analizó el área donde se produjo la mayor tragedia para la pesca gallega en más de cuatro décadas.

Se cumplen este domingo tres meses de aquel 'día más'en el que fallecieron 21 de los 24 tripulantes del barco de Grupo Nores. Los cuerpos de doce de ellos no han aparecido. La investigación judicial, con el expediente 'bailando' de Madrid a Marín –el Supremo decidirá ahora quién lo instruye–, tampoco ha empezado.

“Es Canadá, una zona de frío, de mal tiempo, igual que cuando hay aquí días de mal tiempo y no siempre se sale con calma”, abundaba Padín en una entrevista exclusiva con Faro de Vigo, respecto a todas las voces que lo acusaron de no ponerse a la capa (a resguardo, en una zona más tranquila) y seguir faenando pese al temporal. El 'Pitanxo' fue a pique, de hecho, durante la maniobra de virada del aparejo.

Esta es la transcripción técnica de la Aemet de aquella jornada. “El viento en la zona es del sudoeste (SW) fuerza 7-8”. Para la intensidad del viento se utiliza la denominada escala Beaufort, que se divide en 12 grados. Había “oleajes de mar muy gruesa y combinada de 5 metros. La estructura frontal de nubes bajas da lugar a visibilidad regular (4-8 kilómetros), con aguaceros intermitentes que pudieron reducir la visibilidad a mala (0-2 kilómetros)”.

La situación no mejoró entre las 4 y las 4:30 UTC, cuando, según el capitán, el motor principal dejó de funcionar sin motivo aparente. El viento se mantuvo en fuerza 8, con “mar muy gruesa con intervalos de arbolada”. La combinación de dos mares de fondo –una del nornoroeste y otra de componente nornordeste– “generaron alturas totales de unos 6-7 metros y un estado de mar confusa con periodos de 11-12 segundos”. La temperatura en cubierta era “de unos 3 o 4 grados, y “la temperatura superficial del agua del mar” no llegaba a los 4. Solo Padín y su sobrino, Eduardo Rial, llevaban puesto el traje térmico de supervivencia cuando fueron rescatados por el pesquero 'Playa Menduiña Dos'. Los marineros que lograron acceder a la balsa, excepto Samuel Kwesi Koufie –tercer superviviente– fallecieron por shock térmico. De frío.

El patrón asegura que los contagiados eran asintomáticos; las familias lo niegan

El 'Villa de Pitanxo' salió de Vigo el 26 de enero. De acuerdo al relato del capitán, cuatro días después detectó dos casos positivos de covid tras realizar test de antígenos. Los aisló en un pañol, un pequeño habitáculo. “Sin calefacción, con cartones y un palet”, denuncia uno de los familiares. Padín apunta que se les habilitó “un camarote”. Tres días más tarde “vuelvo a hacer otro control y ahí salen cuatro personas más, ya tenemos seis personas [positivas], sin síntomas”. Es aquí donde entra en juego el Centro Radio Médico de Madrid, dependiente del Instituto Social de la Marina. El patrón insiste en que desde este organismo oficial se le emplazó a seguir la travesía y empezar a faenar. “Seguí las instrucciones que me dieron en el Centro Radio Médico: no hay síntomas, están asintomáticos y estáis todos vacunados, así que vida normal. Fue lo que hicimos”.

Aunque a los familiares sí se les aportó el informe meteorológico, por ejemplo, el silencio oficial respecto a otros estudios en relación a las circunstancias del naufragio despierta recelos. Por ejemplo, el documento que demuestre que, efectivamente, los médicos del ISM recomendaron que el 'Pitanxo' hiciese “vida normal” aunque, como apuntan desde las familias, al menos uno de los enfermos “estaba tosiendo sangre”. Hasta la fecha, el Gobierno no ha respondido. En las indicaciones del propio Ministerio de Pesca acerca de cómo actuar en caso de positivos a bordo, difundida en marzo de 2020, establece que el “Centro Radio Médico será el encargado de dictaminar si urge una evacuación y el seguimiento del caso”. De los nueve cadáveres recuperados, siete tenían una carga viral de coronavirus covid-19 “muy alta”, como constataron en el hospital Health Sciences Centre de Canadá.

Familiares pidieron un encuentro ayer con Yolanda Díaz en Santiago, sin éxito

Las familias han realizado también múltiples peticiones, de momento sin éxito, para que se les entregue un “informe [...] en el que se especifiquen las razones técnicas que impiden la localización y bajada al pecio”. Se les aportó un documento de Salvamento, como publicó este periódico, que descartaba una operación para recuperar cadáveres, pero no para lanzar una operación que permita visualizar el estado del pecio. Las familias trataron de tener una audiencia el sábado con la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que acudió a Santiago a la toma de posesión de Alfonso Rueda, pero no fue atendida.

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