GALICIA

La angustia de pasarse un año sin pagar la luz

  • Una familia viguesa lleva 12 meses sin recibir facturas pese a reclamar varias veces a la compañía

  • No es un caso aislado: miles de consumidores con el mismo problema temen tener que abonar un “facturón” de golpe

Inspección a unos contadores de luz.

Inspección a unos contadores de luz.

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Rafa López

Para un consumidor hay algo peor que llevar un año pagando los precios de la electricidad más altos de la historia: no pagarlos en absoluto. Es lo que le ocurre a la viguesa María Muñoz, que pagó su última factura de la luz el pasado 14 de junio, correspondiente al periodo de facturación del 25 de abril al 31 de mayo de 2021. Su caso es similar al de miles de usuarios de Galicia y de toda España. Algunos de ellos denunciaron haber recibido facturas de miles de euros. Aunque las compañías están obligadas a fraccionar los pagos, siempre queda la angustia de no controlar el consumo en esta época de constantes precios récord del kilowatio/hora.

Ante la anomalía de no recibir facturas, María, que responde por una familia de tres miembros, llamó tres veces a su compañía eléctrica, Endesa, el 25 de junio, el 3 noviembre y el 20 diciembre de 2021. “Siempre llamé yo, ellos no se pusieron en contacto conmigo –contó a FARO, diario perteneciente al mismo grupo editorial que este medio, la usuaria–.El 7 de febrero me hicieron el cierre de reclamación, como si estuviese todo resuelto. Y hasta ahora: sigo sin recibir facturas”.

Las organizaciones de consumidores recuerdan que las eléctricas están obligadas a prorratear el pago pendiente en tantos meses como se ha demorado, y sin cobrar intereses. Desde Endesa aseguraron que a todos los clientes con esta incidencia se les envió una carta comunicándoles la posibilidad de acogerse a un acuerdo de pagos, pero a esta consumidora viguesa no le enviaron carta alguna. “Solo me dijeron por teléfono que me fraccionarían la factura si no podía pagarla, y sin intereses”, apunta.

Desde la organización de consumidores Facua han explicado que este problema se ha producido desde junio de 2021 por irregularidades de las empresas distribuidoras, que son las que hacen las lecturas de los contadores y luego les envían la información a las comercializadoras.

María, viguesa afectada: “En Endesa me dijeron que Naturgy no les facilita la lectura"

En el caso de María, su compañía comercializadora es Endesa, y la que realiza las lecturas, la distribuidora, es Naturgy, que absorbió a Unión Fenosa. “En Endesa me dijeron que Naturgy no les facilita la lectura –explica esta afectada–. El pasado 3 de enero les envié fotos de los contadores, que es lo que me dijo que tenía que hacer la operadora de Endesa”.

El caso es que, pese a las numerosas llamadas al teléfono 800, el envío de varios correos electrónicos y acceder a realizar lecturas del contador eléctrico, el problema sigue de María sin resolverse. “En 2021 solo pagamos 4 facturas de luz y en 2022 ninguna –relata–. El 4 de mayo de 2021 pagamos una de 15,89 euros por 2 meses, y el 14 de junio, por dos meses, 69,11 euros, y ya nunca más”, asegura esta consumidora. En comparación, en el año 2020 pagó seis facturas de ciento y pico euros cada una. Cuenta que uno de sus vecinos estuvo también meses sin recibir facturas eléctricas, pero su caso ya se solventó. Las quejas abundan en las redes sociales.

Miedo a las consecuencias

Además del temor a un “facturón”, a intereses de demora, a ser incluido en una lista de morosos o incluso a un corte del suministro –aunque eléctricas y organizaciones de consumo coinciden en que esto nunca ocurre–, otro inconveniente de esta extraña situación es tener que pagar el doble de factura varios meses. Además, al no disponer de información sobre los consumos, las familias no pueden racionalizar el gasto eléctrico ni comparar sus precios con los de otras compañías.

El problema afecta a todas las compañías eléctricas y no se circunscribe a una zona geográfica ni a un tipo de usuario. Algunas fuentes señalaron, ya en septiembre pasado, que afectaba a 60.000 domicilios en toda España, aunque la Asociación de Comercializadores Independientes de Energía ha señalado que las demoras han llegado a afectar al 16% del total de clientes.

Es también un problema para las comercializadoras, que dan la cara ante los consumidores y sufren un menoscabo de su imagen. Además, tienen que comprar energía sin facturarla. Las compañía atribuyen los retrasos al cambio de tarifas que entró en vigor el 1 de junio de 2021, que obligó a cambiar sistemas y a reprogramar millones de contadores.

Han pasado más de diez meses y persisten las demoras. Solo hay una buena noticia para María Muñoz: todo lo que exceda de un año completo sin facturas no tendrá que pagarlo, según sostiene Facua. Aunque la viguesa sospecha que, por este motivo, se asegurarán de resolverlo antes. Por la cuenta que les trae.

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