Entrevista a Judith Piquet, alcaldesa de Alcalá de Henares

Judith Piquet: “Cada vez que Sánchez ataque a Madrid se encontrará con la presidenta de la Federación Madrileña de Municipios”

Cumple un año en el cargo este próximo lunes. Gobierna Alcalá de Henares en coalición con Vox, una pareja que goza "de buena salud", según dice.

Cree que los alcaldes socialistas piden consensuar los criterios de las tasas de basura en la Federación Madrileña de Municipios, de la que ella es presidenta, "para blanquear a su jefe en el Gobierno"

Judith Piquet, alcaldesa de Alcalá de Henares (PP).

Judith Piquet, alcaldesa de Alcalá de Henares (PP). / Alba Vigaray

Elena Marín

Elena Marín

Tras siete años en la oposición, este lunes cumplirá un año en el cargo, alcaldesa de uno de los municipios más relevantes de la región, Alcalá de Henares. Gracias a eso, Judith Piquet es también presidenta de la Federación Madrileña de Municipios (FMM), hoy copada por alcaldes del PP, donde el consenso saltó por los aires en la última junta de comienzos de junio. No rehúye ningún tema y dice que la FMM está para tratar asuntos municipales, pero eso no le impide erigirse, con permiso de su jefa de filas, Isabel Díaz Ayuso, como un segundo muro de resistencia frente a las políticas de Pedro Sánchez. A los pocos meses de estar en el cargo, el Gobierno levantó un campamento de inmigrantes en su municipio y la polémica saltó cuando, junto con Ayuso, denunció casos de agresión sexual supuestamente vinculados a las personas atendidas en aquel campamento.

Esta semana hemos visto que no hay acuerdo entre el Gobierno y las comunidades autónomas para la acogida de los migrantes que llegan a Canarias. ¿Le ha pedido a la Comunidad de Madrid que pida o defienda algo concreto en ese nuevo cupo de acogida?

No ha hecho falta que le pidiera a la consejera que defendiese nada porque sabe perfectamente el problema que tenemos aquí. La derivación de inmigrantes a Alcalá de Henares repercute tanto en cuanto un gran número de los inmigrantes verbalizan ser menores, y de hecho algunos lo son, y eso conlleva que los servicios de la Comunidad de Madrid de protección de menores estén saturados. En Alcalá llevamos cinco meses con este asunto, han pasado más de 3.500 personas por este centro de inmigrantes. El 27 de mayo, mi última comunicación al respecto con el delegado del Gobierno, fue para preguntarles si se había realizado algún tipo de climatización. Tenemos más de 1.400 personas que viven en carpas, se asean en carpas, comen en carpas, sus talleres se realizan en carpas, su asistencia médica se realizan en carpas... y claro, entramos en una época del año en el que las temperaturas en esas carpas superarán con creces los 40 grados.

¿Y qué le ha contestado?

Lo único que me ha dicho es que sí, que las habían climatizado, no me ha especificado cómo ni cuándo. Le pregunté por la fecha final de este programa que iba a ser temporal y lo único que siempre me contesta es ‘mientras que exista una crisis migratoria’. Preveo que esto se va a alargar en el tiempo mucho más de lo que nos dijeron.

Actualmente, ¿cuál es la situación en este campamento, cabe más gente?

Cabe en función de la capacidad que quieran ellos poner, porque en principio el centro era para 600 personas, luego lo subieron a 1.200, de 1.270 a 1.340 y luego a 1.470. Ahora la capacidad es de 1.460 personas. Habitualmente ronda la cifra de 1.400, unos van saliendo, otros van llegando… Es la única información que tenemos. Nada más, ni nacionalidades, ni por qué se van, ni dónde se van, absolutamente nada.

Se quejó usted al principio de peleas y problemas de convivencia. Uno de los discursos que hace crecer a la extrema derecha es precisamente la vinculación que hacen entre inseguridad e inmigración. ¿Cree que ha tenido algo que ver la situación que vive Alcalá con este asunto con el crecimiento que han tenido Vox y SALF en estas europeas?

Bueno, Vox tampoco ha crecido muchísimo, así que el discurso de Vox tampoco creo que haya calado en la sociedad alcalaína, que solo estaba pidiendo lo mismo que nosotros: que hubiera un plan de integración, de convivencia y de seguridad. Por pedirlo se nos atacó y se nos insultó diciendo que éramos racistas, xenófobos y demás, pero era una realidad que había y se produjeron problemas de seguridad en vía pública por peleas entre los propios inmigrantes. Desde el momento en que se reforzó la seguridad y hubo una convivencia entre las propias nacionalidades -algunas ahora ya son minoritarias-, la cosa está más tranquila.

No ha habido desde hace meses altercados en vía pública, eso no quiere decir que no los haya dentro del centro. Sí que, bueno, tenemos molestias porque dejan esparcida la basura por vía pública, o muchas veces están bebiendo o consumiendo bebidas alcohólicas en parques de la ciudad. Pero no generan ahora mismo problemas diferentes de lo que generan otros vecinos de Alcalá. No podemos relacionar inmigración a inseguridad, eso nunca lo hemos hecho, pero es verdad que gracias a la presión que hemos realizado, gracias a las peticiones a Delegación de Gobierno, se fue reforzando la seguridad, se fueron realizando encajes y por eso se ha mejorado.

Judith Piquet en las instalaciones del Ayuntamiento de Alcalá de Henares.

Judith Piquet en las instalaciones del Ayuntamiento de Alcalá de Henares. / Alba Vigaray

Fuenlabrada rechaza la ubicación del centro de menores inmigrantes que el Gobierno regional quiere levantar en este municipio. ¿Cómo interpreta esta posición?

La posición de su alcalde, de Javier Ayala, es, cuanto menos, hipócrita, porque mientras a los demás nos tachan de racistas y xenófobos cuando levantamos la voz sobre un número tan grande de inmigrantes y los criterios de reparto, lo que nos dicen es que tenemos que ser solidarios. Pero hoy parece que tenemos que ser solidarios solo cuando afecta a un municipio que no es el nuestro, porque si a él le parece que tenemos que ser suficientemente solidarios por tener aquí 1.400 y él no quiere tener 350... Me parece lamentable la actitud.

En la última reunión de la Federación Madrileña de Municipios, de la que es presidenta, su propuesta de que solo hubiera una intervención por grupo político y no por alcaldes provocó que los regidores del PSOE se levantaran de la mesa. ¿Por qué decidió cambiar así las dinámicas de participación?

No hay un reglamento que regule las intervenciones y en la primera Junta de Gobierno con ellos hubo un debate continuo, todos hablaban, replicaban, repreguntaban... simplemente para buscar una confrontación. Fue sentido común, si le damos la voz a todos los alcaldes con turnos indefinidos esto se convierte en algo absurdo absurdo. Fue ordenar para que aquello no fuese un guirigay. Pero venían un poco a montar el show de cara a las elecciones europeas. Esa Junta de Gobierno la querían utilizar con fines partidistas.

Una cosa son las cuestiones políticas de partido, pero en asuntos municipales cada alcalde puede tener un interés distinto.¿No tienen derecho a defender su postura de forma individual?

Por supuesto, si un alcalde de un municipio pequeño, como Cienpozuelos, no tiene el mismo criterio que la alcaldesa de Alcorcón, que son del mismo grupo político, hubieran tenido voz, pero es que ni siquiera lo intentaron. Actuaron como grupo propio al entrar, al levantarse y al marcharse. Al marcharse, además, de muy malas formas cuando uno de sus alcaldes daba patadas a una mesa mientras se marchaba y otro con un puñetazo a la pared en el pasillo. Cuando quieren ruido político, vale cualquier cosa. Nunca se le va a negar la voz a un alcalde que defienda una postura de su municipio, jamás, no hay ninguna intención autoritaria en la Federación de Municipios. Estamos trabajando en un reglamento.

Los alcaldes del PSOE le han pedido consensuar los criterios para la tasa de basura que se va a tener que aplicar a partir del próximo año. No ha querido que la FMM lo debata. ¿Se plantea elevar la petición a la FEMP?

No es que no crea que la FMM no sea el lugar idóneo para ello. A mí lo que me llama poderosamente la atención es que ahora pidan que la FMM consensúe algo que viene del Gobierno central y que mientras ellos han presidido esta Federación durante años jamás han intentado homogeneizar nada. Ahora parece, y lo digo abiertamente, que es más bien blanquear a su jefe en el Gobierno. Lo que quieren es sacar la pelota del tejado de Sánchez y ponerla en el tejado de los alcaldes, o en este caso, de la Federación. Yo les invito a que nos sentemos, pero no hablemos solo de la tasa de basura, hablemos de cómo se baja el IBI, de cómo se bajan los impuestos en los municipios, y vamos a ver si tan dispuestos están a homogeneizar algo.

Dice que intentan blanquear a su jefe de filas, pero cuando se opone a las políticas de Sánchez desde la FMM, ¿no entra en el mismo juego?

Desde la Presidencia de la Federación voy a actuar como un dique de contención contra Sánchez cuando ataque a la Comunidad de Madrid. Por supuesto, cuando está dándole dinero a Cataluña para que arregle sus cercanías, mientras que no atienden las de la Comunidad de Madrid, que eso sí que afecta diariamente a miles de madrileños, voy a hacer un dique de contención. O cuando se mete con cómo se gestiona el agua en la Comunidad de Madrid, voy a hacer un dique de contención, no le quepa duda, porque afecta a los madrileños. Y cada vez que ataque Sánchez a la Comunidad de Madrid, voy a hacer un dique de contención contra los ataques a los madrileños, esa es mi posición, por supuesto. Cada vez que Sánchez ataque a Madrid se encontrará con la presidenta de la Federación Madrileña de Municipios, que desde la lealtad institucional le pedirá que rectifique.

La relación de la Comunidad de Madrid o del Ayuntamiento de la capital no es muy fluida con el delegado del Gobierno. ¿Lo es la suya como presidenta de la FMM y alcaldesa?

Bueno, no es que tengamos una relación fluida, tenemos una relación epistolar casi diaria. No sé si llegaremos a algún acuerdo, pero no voy a cesar de pedir todo aquello que considere que mejora la vida de los municipios madrileños.

Se cumple un año de su gobierno de coalición con Vox. ¿Goza de buena salud?

Pues goza de una salud absoluta, afortunadamente. Hay muy buena coordinación entre el equipo de gobierno, nos reunimos semanalmente y actuamos en bloque como 14 concejales en todo lo que tenga que ver con la gestión municipal. Luego tendremos diferencias ideológicas o de partido que a veces se puedan plasmar en un pleno municipal si son mociones ideológicas. Somos dos partidos diferentes, pero lo que nos interesa es velar por los intereses de los alcalaínos, estamos a una.

¿Y qué balance hace de su año de gestión?

Hemos ido terminando todas las obras que había pendientes y demás; hemos conseguido aprobar una modificación presupuestaria para invertir millones de euros en los barrios, que es a lo que nos hemos comprometido todo el equipo de Gobierno, las dos formaciones. Hemos conseguido una cesión de la parcela por parte de la Comunidad de Madrid para hacer unos aparcamientos. Hay tres proyectos en marcha para la construcción de aparcamientos para nuestros vecinos, mejorando la limpieza de la ciudad... Así que el primer año de balance lo veo positivo. Es verdad que tenemos que ir despacio, porque llegas y recibes esas herencias tan maravillosas de la gestión tan impecable del Partido Socialista y que tienes que ordenar... pero estamos poniendo en marcha todo aquello a lo que nos habíamos comprometido.