HISTORIAS HUMANAS

Dakota Sampedro, la estudiante que pasó de repetir curso a la nota más alta de España en las oposiciones a juez

La joven gijonesa, que llegó a repetir curso, acaba de aprobar el examen, al que se presentaron 4.000 candidatos: "Quiero ayudar a la gente"

Dakota Sampedro, en Gijón.

Dakota Sampedro, en Gijón. / JUAN PLAZA

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I. Peláez

Sacaba malas notas, piraba alguna vez clase y hasta llegó a repetir curso, pero nada más tomar conciencia de que "había tocado fondo", la gijonesa Dakota Sampedro resurgió convencida de que podía superar cualquier obstáculo y lograr cualquier meta que se propusiera. La mejor prueba está en que esta joven de 26 de años y vecina de El Lauredal, en Gijón, acaba de sacar la mejor nota de toda España en las oposiciones compartidas para jueces y fiscales, a la que concurrieron alrededor de 4.000 personas para solo 240 plazas. "Soy la primera persona de la familia que estudia una carrera, y no tengo a nadie del mundo del Derecho. Se dice que los opositores vienen de familia rica, pero, todo lo contrario, la gran mayoría venimos de familias humildes", reflexiona Dakota Sampedro, que el próximo enero comenzará la actividad teórica y práctica antes de elegir destino.

La joven gijonesa, tras pasar por varios centros educativos, como La Asunción, recaló en el instituto Río Nora de Pola de Siero, donde se mudó su familia. Fue allí donde el profesor Daniel Gancedo le ayudó a reconducir su camino. "Me vio con capacidad suficiente y apostó por mí, evitando que entrara en el grupo de diversificación. Tuve un año malo y eso me hizo reflexionar y convencerme de que era capaz de sacar buenas notas", expone Sampedro. Así, a su casillero comenzaron a llegar las matrículas de honor, pero faltaba la difícil decisión sobre qué carrera. "Me gusta mucho escribir y quería hacer Periodismo, pero como me tendría que haber ido fuera de Asturias no quería dejar aquí a mi hermano pequeño y a mi familia", reconoce Dakota Sampedro, que al final optó por el Derecho. "Realmente no me arrepiento, todo lo contrario, me enamoré del Derecho desde el primer año y volvería a escoger la carrera y la oposición sin duda", añade.

Esa oposición tuvo claro prácticamente desde el primer año que sería la elección una vez completase la carrera en la Universidad de Oviedo. Más aún desde que comenzó las prácticas y empezó a recorrer las salas y pasillos de los juzgados. "Cada vez que entro me siento feliz. Desde el primer momento me encantaba estar en los juicios, y hasta me quedaba a ver más de los que se incluían en las prácticas", recuerda la joven, que "desde el primer momento" tuvo muy claro que quería convertirse en juez. ¿El motivo? "Quiero intentar ayudar a las personas, aportar mi granito de arena a la sociedad".

"Se dice que los opositores vienen de familia rica, pero la mayoría somos de familia humilde"

Con esa meta, era septiembre de 2019 cuando Dakota Sampedro abrió su primer libro para la oposición. Por delante, largas horas de estudio para asumir 328 temas a defender en tres exámenes, uno tipo test y otros dos orales. "Estudiaba entre ocho y nueve horas diarias. Y hasta doce, en los últimos meses. Al principio, tenía un día de descanso, que a medida que se acercaban los orales se iba acortando, e igual que la hora que reservaba para ir al gimnasio", relata la joven, consciente de que una oposición "depende solo de uno, porque ni tienes que fichar ni hay un jefe que obliga". Más allá de las notas altas que había sacado en el instituto, lo que más le ayudó a avanzar fue su capacidad de "organización a la hora de estudiar". Pero dice el dicho que "la oposición es el cementerio de las matrículas de honor", bromea Dakota Sampedro, que no se confió.

Su primera prueba de fuego, tras la dura pandemia, llegó en marzo de 2021. Aprobó el tipo test, pero ni siquiera se dio una oportunidad cuando entró al Tribunal Supremo para examen oral. "Me puse muy nerviosa, me bloqueé y me levanté a pesar de saberme los temas", recuerda la joven, que se negó a tirar la toalla gracias a su preparador. En el fiscal gijonés Miguel Rodríguez Marcos, que ejerce en Oviedo, encontró, sobre todo, "un amigo". "Lo primero fue intentar que yo controlase los nervios y fue una persona con la que me podía quejar a cualquier hora, porque siempre me animaba y siempre creyó en mi", recuerda Sampedro. Y hasta se emocionó poco antes de los exámenes. "Me dijo que le daba pena porque nunca más me iba a escuchar cantar los temas, como diciéndome que iba a aprobar", agradece la joven.

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Rodríguez Marcos no se equivocaba. Su pupila superó con creces el examen escrito, que realizó en Valladolid, y se fue muy segura de sí misma al Supremo para enfrentarse al tribunal. "Impone mucho estar en la sala, pero fueron muy humanos y cercanos", recuerda Dakota Sampedro. Tanto que "cuando pasé el primer oral salieron todos a decírmelo y a darme la enhorabuena". Pero no sólo eso. "Se acordaban de mí del primer examen, de cuando me levanté, y me dijeron que ese día fui yo la que me suspendí, cuando debían ser ellos los que aprueban o suspende", desvela la joven, que logró la mejor nota de todo el país.

Con la satisfacción de haber logrado el objetivo, ahora tiene claro que su futuro pasa por la jurisdicción penal. El 10 de enero empezará a participar en seminarios y visitas antes de ejercer como juez de refuerzo en Asturias. Luego habrá que elegir destino y quedarse en casa será difícil, aunque por nota tendrá prioridad. "Quiero un destino que me haga aprender mucho, y, después, con el tiempo, volver a Asturias", confirma la nueva jueza gijonesa.