VUELTA A ALICANTE

Golpes de calor y ataques de ansiedad en un autobús del Arenal Sound

  • El interior del autocar rozó los 40 grados y varias personas necesitaron atención de los servicios sanitarios

  • Los pasajeros aseguran que la Policía tuvo que mediar ante la negativa del conductor a detener el vehículo a petición de los ocupantes

Varias imágenes de los golpes de calor sufridos por los jóvenes.

Varias imágenes de los golpes de calor sufridos por los jóvenes. / INFORMACIÓN

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Alejandro J. Fuentes

Polémica en la vuelta a casa de decenas de jóvenes alicantinos que acudieron al festival Arenal Sound de Burriana (Castellón). Uno de los autobuses oficiales del evento carecía de aire acondicionado y rozó los 40 grados durante el trayecto.

Dado el elevado número de personas en el interior del vehículo y la ausencia de ventilación, la sensación térmica fue mucho mayor, provocando que varias personas sufriesen mareos y mostrasen síntomas de deshidratación en el interior del autocar.

En un punto del trayecto, los jóvenes pidieron al conductor que detuviese el vehículo. Ante la falta de refrigeración quisieron hacerse responsables de su vuelta a Alicante, buscando transportes alternativos. Sin embargo, según denuncian, el chófer no se detuvo.Agobiados por la situación y viendo que aún restaban varias horas de trayecto, los jóvenes llegaron a plantearse llamar a las autoridades y alertar de la situación. Finalmente, vieron a través de las ventanas del vehículo a dos agentes, por lo que comenzaron a golpear el cristal y emitir gritos de socorro.

Según los propios jóvenes, después de que los agentes diesen el alto al autobús acudieron al lugar los servicios sanitarios, que tuvieron que atender a varias de las personas que viajaban en el vehículo por golpes de calor.

Para Julia, una de las ocupantes del autocar, "el viaje de ida fue correctamente, pero la vuelta fue horrorosa". Relata que, al llegar, se percataron de que los conductos de ventilación arrojaban aire caliente, pero supusieron que se debía a que el autobús acababa de arrancar y el sistema necesitaba tiempo para empezar a funcionar.

Asegura que "cuando se cerraron las puertas y pasaron 5 minutos la gente se tuvo que levantar porque el calor era inaguantable" y que, rápidamente, los ocupantes se encontraban "chorreando como si acabásemos de salir de la ducha". La tensión en el interior del habitáculo se incrementó hasta tal punto que una de las ocupantes cogió el martillo de emergencia con la intención de romper el cristal del autobús, pero fue detenida por el resto de viajeros.

Finalmente, según cuenta, "el Policía se quedó boquiabierto al vernos" y al salir del autocar "sentimos como si hubiese aire acondicionado en la calle, a pesar de estar a pleno sol". Media decena de jóvenes sufrieron vómitos y mareos, por lo que fue necesario pedir asistencia sanitaria.

La empresa rechaza la versión de los jóvenes

Por su parte, desde Autocares Agostense consideran que lo ocurrido se ha magnificado a través de las redes sociales. En declaraciones a INFORMACIÓN, diario que pertenece al mismo grupo que este medio, la mercantil desmiente que el conductor se negase a detener el autobús y mantiene que "estaba buscando un sitio para poder hacerlo con seguridad".

Fuentes de la compañía defienden que "se reubicó a los viajeros lo antes posible en otros autocares de la compañía" y recuerdan que llevan 8 años colaborando con la organización del Arenal Sound sin que nunca haya habido ningún problema.

"No es la primera vez que ocurre"

Esta situación, sin embargo, no es algo nuevo para los asistentes del conocido festival castellonense. Una reseña sobre la compañía de autobuses publicada hace 3 años -en la anterior edición celebrada del Arenal Sound- recoge que el autocar no disponía de aire acondicionado y que los jóvenes llegaron en un estado "indescriptible" con "la cara desencajada, deshidratación y estrés extremo".

En aquella edición la incidencia se produjo en el autocar A5 de la compañía. Según los jóvenes afectados, se trata del mismo vehículo en el que viajaban este lunes, por lo que denuncian que en 3 años todavía no se ha resuelto la avería. La empresa, sin embargo, lo niega y afirma que los carteles que identifican cada autocar varían cada año.

Por el momento, la organización del festival no ha ofrecido explicaciones sobre lo sucedido en uno de sus transportes oficiales.

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