PROTESTAS EN 35 MUNICIPIOS DEL MEDITERRÁNEO

"El mar se echa encima de nuestra casa": protesta contra la degradación de las playas por la "inacción" de Costas

Antes y después de la playa de Morro de Gos, en Oropesa del Mar.

Antes y después de la playa de Morro de Gos, en Oropesa del Mar. / MEDITERRANIA

  • El movimiento cívico Mediterrania ha convocado una manifestación este sábado para protestar contra la desprotección de la Administración en el litoral

  • Morro de Gos, en Castellón, es el último ejemplo: la playa ha desaparecido por la crecida del mar y la construcción de espigones en su entorno

  • Los vecinos temen que, con la última reforma de la Ley de Costas, los inmuebles que tienen en primera línea pasen a ser del Estado

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Elena Sánchez lleva veraneando en Oropesa del Mar 37 años. Pasó allí su adolescencia y su hija aprendió a caminar en la playa de Morro de Gos. Hace dos décadas, cuando su padre se prejubiló, compró un apartamento de dos dormitorios en primera línea del litoral mediterráneo en este municipio de Castellón.

Tener una casa en la playa para que, si a sus hijos no les iba bien en su vida, pudiesen garantizarles unas vacaciones y contar con un lugar en el que disfrutar de su jubilación era su ilusión. Ahora, se están quedando sin playa y corren el peligro de verse obligados a dar su piso al Estado por una Ley de Costas "ambigua, enrevesada y poco clara", sostiene Elena Sánchez.

Ella encabeza la Plataforma Morro de Gos Oropesa y sus padres, con 80 años y 78 años, son los primeros en llevar las pancartas en las marchas que organiza para salvar su playa. El deterioro, como se puede observar en la siguiente imagen, es evidente.

Esta asociación nació porque las playas de su pueblo "están destrozadas", dice, por problemas derivados de la aportación de sedimentos de los ríos al mar por los embalses, así como por las obras de ampliación de puertos, que dejan a las orillas que están al sur de esas construcciones en un estado preocupante. "La costa en general está muy antropizada", acusa Gonzalo Simarro, investigador del CSIC en el Instituto de Ciencias del Mar (ICM).

"Lo que ocurre en Levante es que, cuando una playa tiene mucha arena, es más fácil que exceda el sedimento", explica Simarro. Elena Sánchez apunta como responsable del mal estado de las playas a la Dirección General de las Costas y el Mar.

"Nos vamos a quedar sin playa", considera. Denuncia que antes contaban con un espacio "muy grande" de arena, hasta que en 2015 permitieron a Marina D'Or que hiciese pequeños espigones en el mar. "Cualquier espigón y cualquier estructura que construyas a lo largo de la playa de forma perpendicular hace que la playa que está al norte tenga arena y la que esté al sur esté erosionada", expresa.

Federico Aniorte, presidente de la Asociación de Afectados por la Ley de Costas Cabo de Palos (Murcia), evidencia que, al sur de los puertos y de los espigones, "han desaparecido las playas". "La gente que vive allí está teniendo problemas, no porque hayan construido cerca del mar, sino porque el mar se les echa encima", agrega. 

Cuando una playa se estrecha casi hasta su máximo, "ya no puede dar más" y su tamaño "se estabiliza", indica Gonzalo Simarro. "Si tienes una playa de 30 metros y llegan temporales y vienen mal dadas, puede reducirse 20 metros, pero, si tienes una playa de cinco metros, por mucho temporal que venga, sólo se reduce un metro y medio o dos, porque ya no tiene nada más que dar", ejemplifica.

No obstante, se han visto casos en el Maresme o en enclaves del Prat de Llobregat, ambos en Barcelona, en los que las playas se han perdido por completo y "se han puesto de escollera".

La Ley de Costas de 1988, elaborada por Ángel Muñoz, introdujo el concepto de deslinde de las propiedades de dominio público. Se trata de una línea que separa las propiedades privadas de las públicas. Ese límite, sin embargo, es variable.

Cuando Bruselas solicitó a España que aclarase las ambigüedades de la ley, el Ejecutivo de Mariano Rajoy estableció que, si cinco temporales en un plazo total de cinco años dañan las viviendas pegadas al mar, esos inmuebles pasarán a ser de titularidad pública.

Desde esta semana, el Ejecutivo puede calificar como propiedades de dominio público todos aquellos inmuebles afectados por desastres meteorológicos, según ha aprobado el Consejo de Ministros. En la costa mediterránea, donde en 2020 sufrieron los estragos de la borrasca Gloria, los deslindes dejarían a miles de propietarios sin casa.

Si cinco temporales en un plazo total de cinco años dañan las viviendas pegadas al mar, esos inmuebles pasarán a ser de titularidad pública

A sus hasta entonces dueños se les ofrecía a cambio una concesión de 75 años para hacer uso de ella. Cuando transcurra ese tiempo, deberán ser derribadas, de acuerdo con la nueva reforma que ha llevado a cabo el Gobierno central.

"Tengo una casa en propiedad en la playa de Levante y el Gobierno me la quiere expropiar", exclama Federico Aniorte. Este sábado, más 40 asociaciones vecinales, como las de Aniorte y Sánchez, de 35 localidades de la Comunidad Valenciana, Murcia y Almería, se van a manifestar a las 20 horas en las playas de sus municipios para solicitar al Ministerio de Transición Ecológica que no abandone el litoral.

Bajo el nombre de Mediterrania, este movimiento cívico protesta por la "inacción" de Costas. "Si hay un temporal, hay que reparar los daños que ha causado en la playa", indica Sánchez.

Federico Aniorte vaticina que este movimiento se extenderá, porque "la Ley de Costas es tan injusta que esto no va a parar". "El causante de ese problema no es el cambio climático, sino el Estado, que ha estado construyendo puertos y barreras que impiden el flujo natural de sedimento" al mar, culpa este vecino de Cabo de Palos. 

Pese a que Almería es una zona del litoral "bastante virgen", apunta Juan Carlos Quiñonero, presidente de la Asociación de Vecinos de Pozo del Esparto, se han unido a Mediterrania dos municipios de la provincia por las consecuencias que han visto que han tenido la acción humana y el crecimiento de los pueblos costeros en las costas catalana y valenciana.

"La construcción debe controlarse y Costas tiene que ser un ente que ayude y que proteja el litoral", señala, al tiempo que invita a esta Dirección General a "no repetir los errores del pasado", los que se produjeron en otras playas que tienen "muy difícil solución". 

"Acusamos a la Dirección General de dejación de funciones porque no está protegiendo la costa", concluye Elena Sánchez. 

Manifestación de Mediterrania en Oropesa del Mar.

/ MEDITERRANIA

"Al PP y al PSOE les interesa recalificar los terrenos"

La defensora de la playa de Morro de Gos cree que los funcionarios de Costas han permanecido tantos años en esta Dirección General porque, a pesar de que han cambiado los grupos políticos, "a ambos partidos, tanto al PP como al PSOE, les ha interesado quedarse con la primera línea", a través de recalificaciones de las propiedades.

"Al PP le ha interesado para construir apartamentos a pie de playa y cobrar el IBI, y al PSOE, porque le viene bien para hacer resorts y hoteles y para explotarlo como una propiedad del Estado", afirma. 

Este sábado, sin embargo, a los padres de Elena Sánchez y a los vecinos de Oropesa les acompañarán en la marcha senadores del PP y del PSOE.

Este periódico ha solicitado información al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, del que depende Costas, sobre este asunto. Todavía no ha establecido contacto con EL PERIÓDICO DE ESPAÑA.

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