POLÍTICA

Más allá de Ayuso: el PP supera el mantra de viejo partido y se recupera entre los jóvenes

Jóvenes afiliados a las Nuevas Generaciones de Villa de Vallecas (Madrid)

Jóvenes afiliados a las Nuevas Generaciones de Villa de Vallecas (Madrid) / A.P

  • El PP volvió a ser primera fuerza en intención de voto entre los votantes de 18 a 24 años, con un 18,9% frente al 14,8% del PSOE, según el CIS de mayo

  • "La tendencia es ascendente. Parece que el efecto Ayuso fue, más que una excepción, una avanzadilla", dice el politólogo Lluis Orriols

11
Se lee en minutos

Sobre los balcones de forja de un viejo edificio de la plaza central de Villa de Vallecas cuelgan banderas del Partido Popular. Es un segundo piso pequeñito, sin lujos ni ascensor; debajo vive gente y en la planta a pie de calle hay una tienda de ropa infantil.

Dentro, un caluroso jueves de junio por la tarde, tiene lugar la reunión semanal de las Nuevas Generaciones del distrito: ocho chavales —tres chicas y cinco chicos— de entre 18 y 25 años con interés en la política. Se afiliaron, cuentan, para entenderla desde dentro. Y porque el partido con el que más se identifican es el PP.

Vallecas, al sur de Madrid, es zona 'roja'. Territorio tradicional de la izquierda. "Nos pasa. Nos preguntan: ¿pero tú eres del PP? ¡Si tienes tatuajes!", ríe Marta Cid, estudiante de Políticas y Administración Pública. "Aunque yo pueda tener un pique con alguien de Chamartín o Chamberí, al final remamos todos en la misma dirección. Hacemos un buen equipo y sentimos que el partido cuenta con los jóvenes".

Solo en este distrito son alrededor de treinta afiliados. Cid entró durante la pandemia. Su compañero Raúl, cuando Pablo Casado ganó la convención. Pero desde que Isabel Díaz Ayuso triunfó en las autonómicas de mayo de 2021, asegura el portavoz, Adrián Pérez, "hay un 'boom' de afiliación. Y ahora, con el efecto Feijóo, también se nota".

Tras aquella victoria arrolladora de Ayuso, que logró que el PP fuera la fuerza más votada en todas las franjas de edad, los expertos se preguntaban si el partido lograría atraer a los más jóvenes a nivel nacional o, si por el contrario, Madrid y su idiosincrasia habían sido una excepción.

"La conciencia política se forma en función de lo que te pasa entre los 14 y los 26 años", analiza el politólogo Pablo Simón. "La generación que socializó en los 90 es la que está más a la derecha porque eran los años del felipismo. Los millennials son los que menos votan a los partidos clásicos, por el 15M. ¿Y los jóvenes de ahora? Para ellos, todos los partidos son viejos. Si eres un joven que ha vivido el COVID y llega una líder como Ayuso que te ofrece apertura, puede engancharte a esa narrativa. Y Moreno Bonilla quizá no tenga ese discurso tan carismático, pero ¿cuál es el statu quo en Andalucía? El PSOE. Para los jóvenes andaluces, el PSOE es lo de siempre y el PP la novedad".

Las recientes elecciones andaluzas han supuesto un viraje a la derecha de todas las provincias. Aunque aún no hay datos poselectorales desagregados, en los municipios con una edad media más joven el voto a la derecha ha llegado a superar el 80%, si bien es cierto que en estos lugares (La Mojonera, El Ejido o Níjar, en Almería) ha pesado mucho el voto a Vox.

"Vox también es novedad", agrega Simón. "Mi expectativa es que, en términos relativos, Vox seguirá teniendo un electorado joven". Esto es: que aunque los populares empiecen a penetrar entre los jóvenes, los jóvenes pesen más sobre el total de votantes de Vox.

El barómetro del CIS del mes de mayo dio datos en de buena dirección popular. El PP fue la primera fuerza en intención de voto entre los más jóvenes, de 18 a 24 años, con un 18,9% frente al 14,8% del PSOE.

Es un dato que oscila —en el avance de junio el PSOE recupera la primera posición— pero que muestra una tendencia en alza. Podemos, cuyo electorado es porcentualmente más joven que el del PSOE, cayó el mes pasado al cuarto puesto.

"Que el PP sea primera fuerza política entre los jóvenes era la primera vez que ocurría en muchos años", señala el politólogo Luis Orriols. "Puedes pensar que es un dato atípico, que el mes que viene cambiará. Pero la tendencia es ascendente. Yo no lo tomaría como anécdota, sino como síntoma. Parece que el efecto Ayuso fue, más que una excepción, una avanzadilla. El fenómeno de recuperación del votante joven se traslada al resto".

Vuelven los viejos partidos

La crisis económica de 2008 y la aparición de nuevos partidos —Podemos, Ciudadanos y, más tarde, Vox— dibujaron una brecha clara en el voto por edad.

Fue a partir de entonces cuando un mayor porcentaje de jóvenes empezó a interesarse por la política, según las conclusiones del Informe General de la Juventud en España de 2020.

"Los jóvenes siempre votan menos que los mayores", anota Gema García Albacete, profesora de Ciencia Política en la Carlos III y una de las autoras de ese informe. "Pero en las elecciones de 2015, cuando Podemos y Ciudadanos se presentaron por primera vez, eso cambió. Hubo una movilización que en 2016 ya había desaparecido. Es normal: no es lo mismo llevar veinte años votando al mismo partido, tener un vínculo y un hábito que ser joven y no tenerlo. Por eso se dice que son más volátiles".

Podemos, continúa la profesora, tenía "un vínculo casi natural" con la juventud. Durante mucho tiempo ha sido la primera fuerza joven. Al ser un partido nuevo, que no había formado parte del statu quo, "se percibía que tenía más fácil cambiar las cosas. Ciudadanos no llegó a tener tanto éxito entre los más jóvenes".

Pero Podemos y Ciudadanos ya no son nuevos. Ciudadanos, de hecho, está en vías de desaparecer. "Para un joven, son partidos de toda la vida", dice José Pablo Ferrándiz, doctor en Sociología y director de Opinión Publica de Ipsos España. De ahí que hayan ido perdiendo atractivo en esta franja de edad.

"En los últimos años, la edad no estaba tan relacionada con la izquierda y la derecha como con viejos y nuevos partidos", añade el politólogo Orriols. "Si el PP ganaba en 2015 y 2016 era porque le votaban los viejos: entre los jóvenes era cuarta fuerza, pero los mayores le votaban en masa. Ahora mismo, los dos grandes partidos lo son también entre los jóvenes, porque el PSOE no está lejos del PP. Es un cambio de ciclo interesantísimo en la política electoral española".

Juan Manuel Moreno Bonilla durante el acto de cierre de campaña del PP en las andaluzas

/ EPE

¿Cuánto ha tenido que ver la conexión de Ayuso con los jóvenes en esta tendencia ascendente del PP? ¿Y el declive de Ciudadanos? ¿Vuelve el PP a ser visto como un partido moderno, o simplemente está en un buen momento y arrastra a todas las franjas de edad?

Todo el mundo a la derecha

"Hay más preguntas que respuestas", reconoce José Pablo Ferrándiz, doctor en Sociología y director de Opinión Publica de Ipsos España. "Un dato llamativo en los últimos tiempos, del que aún no hay un estudio profundo, es el viraje a la derecha de todos los grupos de edad desde 2018. Si miras la escala ideológica del CIS, todos se han movido un poco a la derecha".

Solemos pensar que el PP tiene un problema porque su electorado se le muere

Lluis Orriols, politólogo

Ferrándiz cree que hay mucho de 'momentum' en el dato del CIS. "La izquierda está desmovilizada porque no hay elecciones convocadas. Si estás gobernando, la movilización de tus electores cae. Eso pasa siempre", dice. "Y el PP, después de la crisis de liderazgo de Casado, que nunca convenció a sus votantes, ha sido capaz de recuperar emocionalmente a una parte del electorado que se le marchaba a Vox". Entre ellos, a los hombres jóvenes.

"Se suele pensar que la edad es algo estático, que el PP tiene un problema porque su electorado es mayor y se muere. Pero hay mucho de período, más que de edad", coincide Orriols. "Hay momentos en los que un partido gana atractivo de forma transversal. Y eso es lo que le está pasando ahora al PP. El PSOE está teniendo una legislatura muy difícil por la pandemia y la guerra, pero igual dentro de tres años vuelve a ser primera fuerza clara. El período influye".

El PP, coincide Simón, "se había vuelto un partido tan de viejos que solo podía crecer por el resto de edades. Más de la mitad de los votantes del PP en 2019 tenían más de 55 años. A poco que se recupere, mejorará. Es como el PSOE. ¿Dónde puede crecer? En Madrid, donde tiene un gran agujero".

Libertad para salir a la calle

Los más jóvenes, sin embargo, tienen muy claro que si para ellos hay una puerta de entrada al Partido Popular esa es Ayuso. Lo reconocen incluso en las filas de las Juventudes Socialistas.

"El PP ha sabido transformarse mejor que el PSOE. Creo que es una cuestión de marca, porque todos los programas tienen un apartado de juventud. Pero el PSOE parece un partido de viejos", dice Sara S. Velasco, secretaria general de las Juventudes Socialistas en Puente de Vallecas y politóloga experta en género.

"En los medios se habla muchísimo de Madrid y la oposición nacional se hace desde aquí. Ayuso copa los titulares", continúa. "Y yo, que soy de Baleares, recuerdo ir a mi casa en 2020 a ver a mis padres y que a las tres de la tarde no se pudiera estar ni en la playa. Los jóvenes veían en los medios que en Madrid estaban de fiesta y se preguntaban: ¿qué hay que hacer para tener esto?".

En febrero, ya casi terminada la pandemia y cuando la presidenta tuvo el pulso contra Pablo Casado, fue precisamente un estudiante de Gijón el que diseñó pancartas de apoyo con su cara y el lema 'Ayuso 2023 Moncloa'. Fuentes de su equipo consultadas entonces por este periódico se reconocían sorprendidas por el efecto que genera entre los jóvenes.

"Muchos nos acabamos creyendo el mensaje de que el PP es un partido de gente mayor y conservadora. Y Ayuso reafirma muchas cosas que opinamos. Es joven, desenvuelta. Te puede gustar Esperanza Aguirre, pero no es lo mismo Ayuso con sus chaquetas de cuero que una señora mayor", dice este estudiante de arquitectura, Víctor, que ni tiene vínculo ni interés en las juventudes del PP. "La pandemia fue un catalizador, fue ver que lo que los jóvenes pensábamos de ella se materializaba en Madrid porque defendía nuestros intereses. Además, da la batalla contra el Gobierno".

Víctor, a quien siendo de Asturias "siempre" le han llevado "la contraria porque allí son muy de izquierdas", reconoce que la imagen del PP en Madrid es distinta a la del resto de España. Más moderna, más abierta. Pero el Gobierno central, añade, "lo está haciendo tan mal" que es natural que el PP crezca entre ellos.

"No tienen figuras que conecten así. Pero el Gobierno está polarizando tantísimo a la gente que votar al PP te puede gustar más o menos, pero al final son la alternativa", continúa.

Con respecto a los viejos nuevos partidos, Podemos, Ciudadanos y Vox, cree que también explotan demasiado la polarización. "No lo entiendo. Creo que para los jóvenes es importante llevarnos bien y no estar todo el día a la gresca, porque al final tenemos amigos de todas las ideologías. Y quizá encontremos eso en partidos más tradicionales, como son PSOE y PP".

No existe un "partido de los jóvenes"

Pese a todo, subraya García Albacete, no existe en España ningún partido "de los jóvenes", al que estos voten en bloque. La diferencia por género y por clase social es amplia y hay grandes diferencias entre quienes vienen de familias que hablan de política y quienes no.

Por otro lado, ningún partido les presta especial atención porque no solo votan menos, sino que son menos.

"Para un partido es mucho más costoso movilizar a un joven que a un simpatizante mayor, que ni tiene que ubicarse políticamente ni se va a olvidar de ir a votar. En cualquier comicio se habla mucho de pensiones y poco del desempleo juvenil de larga duración", continúa.

Con los datos del último CIS en la mano, Vox es la cuarta fuerza política en intención de voto entre la gente de 18 a 24 años (en mayo, fue la tercera). "Yo no haría una ecuación directa de que Vox pierde a la juventud si el PP la gana. El gran perdedor es, sin duda, Ciudadanos. Pero al PP llegará gente de la abstención y de otros partidos, no solo de Vox", añade.

En las elecciones de abril de 2019 el grupo fuerte de edad de los de Santiago Abascal no fueron los jóvenes, sino los adultos de entre 35 y 54 años. El informe del INJUVE de 2020 también detectó un fuerte rechazo de la juventud al partido de la extrema derecha: el 73% de los entrevistados no lo votarían nunca, si bien aquella muestra estaba "sesgada" de origen, explica Pablo Simón, que la dirigió. "La muestra estaba más a la izquierda que el conjunto del electorado joven en España".

¿Por qué entonces se habla tanto de una nueva derecha 'punk', de que la izquierda haya perdido su tirón entre los jóvenes rebeldes?

"Hasta ahora, los votos a partidos de extrema derecha son de hombres de 35 para arriba", dice García Albacete. "Sí podría existir el fenómeno de que en España antes estaba peor visto decir que eras de derechas y que eso ahora haya cambiado. Pero eso es una especulación".

Noticias relacionadas
Temas

PP