RIESGO DE EXCLUSIÓN

730 días de Ingreso Mínimo vital: "Solo ha llegado a una de cada siete familias en situación de pobreza"

Los afectados denuncian trabas administrativas y un laberinto de burocracia que no les permite acceder a la ayuda

Varias personas esperan su turno para solicitar los documentos con los que pedir el Ingreso Mínimo Vital (IMV), en Melilla, en una fotografía de archivo.

Varias personas esperan su turno para solicitar los documentos con los que pedir el Ingreso Mínimo Vital (IMV), en Melilla, en una fotografía de archivo. / EFE/Francisco G. Guerrero

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María del Carmen llegó desde Colombia hace dos años. Huyó de su país junto a sus dos hijos para escapar de la violencia de género. Desde entonces, le han concedido el asilo por su situación, pero no ha podido acceder al Ingreso Mínimo Vital: "Me dijeron que tenía derecho a esta ayuda porque era parte de una familia monoparental y no tenía ingresos, pero por más que he ido a la trabajadora social, no me han concedido esta ayuda. He mandado dos veces la solicitud, una hace un año y otra en marzo, pero ni siquiera me han contestado", cuenta esta mujer a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA.

Ahora ha conseguido trabajar cuatro horas limpiando la casa de una familia. Esos son los únicos ingresos que entran en su casa, con los que tiene que mantener a dos hijos, uno de ellos menor de edad, y pagarse los cursos de ofimática o de cajera con los que trata de entrar al mercado laboral. "Nos estamos apañando como podemos, con el sueldo de estas cuatro horas y gracias a la canasta de alimentos del Barrio de Malasaña, es todo lo que puedo hacer. Yo pido un trabajo, pero hasta que me lo den, necesito que me den una prestación social", sentencia la mujer.

Este es el caso de María del Carmen, pero también el de otras miles de familias en riesgo de pobreza que no han logrado acceder al Ingreso Mínimo Vital. Así lo ha denunciado esta semana la plataforma 'RMI, tu derecho', que ha analizado el impacto que ha tenido el IMV dos años después de su aprobación. El dato que da la plataforma es apabullante: "Solo una de cada siete familias en situación de pobreza tiene esta ayuda", asegura Roberto Borda, portavoz de la plataforma.

Según dijo José Luis Escribá, Ministro de Inclusión y Seguridad Social este mes de junio, el Ingreso Mínimo Vital ha llegado ya a casi 1,2 millones de hogares, la mitad de lo anunciado en un principio. "Lo dice como si fuera el bálsamo de la pobreza, como si la hubiera eliminado toda, pero la realidad es otra", denuncia Borda. Es que esta ayuda está muy lejos de llegar al 26,4% de españoles que están en riesgo de pobreza y al 9,5% que sufre ya pobreza severa según el último informe de AROPE.

"La realidad es que la pobreza no ha mejorado desde 2020. La ayuda no ha llegado, el Ingreso Mínimo vital ha fracasado", decía Borda en una rueda de prensa en el barrio de Moratalaz arropado por decenas de familias en riesgo de pobreza que no han podido acceder a esta ayuda. En la mayoría de los casos, por la cantidad de trabas y trámites administrativos a los que tienen que enfrentarse. Muchos de ellos son personas mayores, iletradas o que ni siquiera pudieron ir a la escuela y que tampoco tienen acceso a servicios legales, muy costosos económicamente, que les ayuden a presentar sus solicitudes. Es lo que califican, desde 'RMI, tu derecho', como "violencia administrativa que pierde a los solicitantes en el laberinto de las administraciones, tanto las del estado, como las de la Comunidad y las locales". Otras familias enviaron su solicitud hace meses y ni siquiera han recibido respuesta de la Administración.

LABERINTO DE TRABAS ADMINISTRATIVAS

Es el caso de Manuel, un vecino de Moratalaz que presentó hace un año la solicitud para acceder al Ingreso Mínimo Vital junto a Reme, su compañera desde hace más de 40 años. No están casados, pero llevan tantos años juntos que la Administración ha asimilado su situación a la de un matrimonio. Sin embargo, El INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social), meses después, rechaza su solicitud precisamente porque no les considera una unidad de convivencia al no estar casados. La opción que les queda es presentar su solicitud por separado. "El caso es marearnos, ponernos trabas, mandarnos de una administración a otra", se queja Manuel.

Y el hombre lo hace, pero le piden un certificado que acredite que está soltero. Un certificado que la trabajadora social de Moratalaz no le hace porque hace años que las Administraciones consideran que Manuel y Reme sí están casados. Finalmente, se le deniega el IMV por no presentar esta documentación. Y lo más sangrante, se le retira el RMI -la Renta Mínima de Inserción- porque se considera que ha renunciado al IMV al no presentar este papel. "En dos años, Manuel y Reme han pasado a vivir con la mitad de sus ingresos, con 400 euros al mes, por estas trabas", denuncia Borda. "Al final, las consecuencias las sufre mi familia. Y muchas otras familias, esto nos está perjudicando a los pobres. Estamos en una situación muy grave, solo pedimos la ayuda porque la necesitamos", cuenta Manuel, visiblemente afectado, que ahora no tiene ni RMI ni IMV.

Lourdes también es vecina de Moratalaz. Ella, cuenta a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, sí que ha conseguido acceder al Ingreso Mínimo Vital, pero ha necesitado dos años y el asesoramiento de la plataforma para presentar todos los papales que necesita. Su situación es precaria. Tiene en su casa a su marido, enfermo crónico conectado a una máquina, a sus dos hijas, ambas separadas, y a sus cuatro nietos, tres de ellos muy pequeños y uno, el mayor, recién operado del corazón. "Pese a mi situación he tardado años en conseguirla por las trabas. Que si mis hijas eran de otra unidad familiar, que si eran de la mía, me preguntaban que por qué las acogía en casa. Las administraciones se agarran a un clavo ardiendo para no dártela porque no saben la situación de necesidad que pasamos", asegura la mujer.

Roberto Borda, portavoz de la plataforma, y Manuel, uno de los afectados

/ Silvia Cano

Ahora ha conseguido cobrar 900 euros de esta ayuda, con los que tiene que mantener a las otras siete personas que viven en su casa: "Descuenta la luz, el agua, la comunidad y, ¿qué te queda de esa miseria? Tengo que pedirle ayuda a las vecinas para que me echen una mano y poder mantener a los niños", asegura a este medio. Pero, esa situación ha hecho mella en su salud mental. Ahora, debe tomar un antidepresivo y un ansiolítico para poder sobrellevar esa vida.

REQUISITOS NO REALISTAS

En otros casos, las trabas llegan antes incluso de presentar la solicitud. Algunas personas no pueden pedir la ayuda porque los requisitos para hacerlo no son realistas, asegura Borda. Es algo que afecta especialmente a los jóvenes. "Al principio, los menores de 30 años tenían que haber cotizado por doce meses a la seguridad social en los últimos tres para acceder a la ayuda. Con la última reforma, tienen que haber cotizado estos doce meses en los últimos dos años. Cómo si fuera fácil encontrar trabajo para los jóvenes" en España, el país con más paro juvenil de toda la Unión Europea.

Es algo que se ejemplifica en el caso de Carlos, un vecino de Torrelaguna: "Hace varios meses pedí el IMV me lo denegaron por que tenia menos de 12 meses cotizados en los últimos 3 años. Trabajé tres meses, y lo volví a pedir porque, contando con los meses que había trabajado en 2019, llegaba. Ahora con la nueva ley, me dicen que los meses de 2019 no cuentan. Vaya mejora".

Tampoco es nada fácil para las parejas que viven juntas pero no están casadas ni son pareja de hecho, algo que, de nuevo, afecta sobre todo a los jóvenes. No se les considera una unidad familiar porque no están casados, pero si piden la renta individualmente, la Administración dice que realmente no están solteros. "Cuando nos concedieron la vital vivíamos en casa mi hija, mi suegra y mi compañero. En septiembre de 2021 mi hija se casó y se fue y la seguridad Social nos extinguió la prestación porque mi compañero y yo no estamos casados y no se nos consideraba unidad familiar. Pero presenté la solicitud de forma individual y me lo denegaron por ser parte de una unidad familiar. Si la presentó junto a mi compañero, porque no estoy casada, si la presento sola, porque no estoy soltera", asegura Marina, una vecina de Vicálvaro.

EL MIEDO A QUE TE RETIREN LA AYUDA

Conseguir esta ayuda, como ha hecho Lourdes, no es, dicen desde la plataforma, sinónimo de dormir tranquilo. Todavía queda el miedo a que se lo retiren sin notificación alguna. En la plataforma han atendido casos así. Por ejemplo, el de Antonia, una vecina enferma de cáncer a la que le quitaron la ayuda cuando su hijo y su nieto consiguieron emanciparse de la casa en la que vivían con ella y su pareja. "Una vez el hijo se va, la administración no les considera una familia", explica Borda. "Al retirar esta ayuda también la retiraron automáticamente la prestación farmacéutica. Eso supuso que ya no podía acceder a su medicación, porque era carísima, por lo que estuvo varios meses sin tratar su cáncer por el Ingreso Mínimo Vital".

Un caso también sangrante es el de Carmen, una vecina de Tetuán, que expone su situación con claridad: "Mi madre tienen 90 años, así que me la he traído a casa para cuidarla. Ahora me han quitado el IMV porque somos una nueva unidad familiar con una antigüedad menor de 6 meses y me exigen que devuelva el dinero de los meses en los que me siguieron pagando estando ya mi madre en casa". Y como ella, decenas de personas a las que les han quitado esta ayuda sin notificación alguna, que se enteran un día, de repente, al darse cuenta de que deben pagar sus medicaciones en la farmacia, o cuando van a retirar el dinero de la ayuda y se dan cuenta de que no está.

Teniendo en cuenta todo esto, el balance tras dos años de Ingreso Mínimo Vital es claro para esta plataforma. Es un avance, y ha ayudado a paliar una parte de la pobreza, pero sigue sin llegar a todo el que lo necesita. Requisitos poco realistas, procesos administrativos muy complejos para personas en riesgo de exclusión social, respuestas que tardan meses en llegar o que no llegan, descoordinaciones entre administraciones y retiradas sin notificación. Aún queda mucho por pulir en este mecanismo.

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