EDUCACIÓN

Subirats anuncia que la ley de universidades se aprobará este mes de junio

El ministro destaca el potencial de las universidades para formar a lo largo de la vida

Una estudiante, minutos antes de comenzar la selectividad.

Una estudiante, minutos antes de comenzar la selectividad. / EP

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Carmen Tomás

El ministro de Universidades, Joan Subirats, ha señalado este miércoles en Benicàssim que la nueva ley orgánica del sistema universitario (LOSU), que se aprobará antes de acabar este mes por el Consejo de Ministros, elevará del 0,7% al 1% el presupuesto destinado a universidades.

Subirats ha hecho estas declaraciones en la inauguración del curso de verano de la CRUE-UJI sobre la Universidad y la formación permanente. "Tenemos una cierta rigidez institucional, pero la LOSU no va en la línea de aumentar la rigidez, las universidades tienen la suficiente autonomía para organizarse como quieran. Hay un cierto problema que es la falta de financiación. El ante proyecto de la LOSU estamos marcando el 1% del PIB, cuando ahora estamos en el 07% y eso es un salto significativo", añadió. 

El ministro ha señalado que en materia de formación permanente España está tres veces por debajo de los países europeos mas avanzados. En Dinamarca la cifra se sitúa en el 25,3%, en Finlandia en el 29%, en Suecia, en el 34,3%, mientras que en España la proporción es del 10,6%, es decir, tres veces por debajo. "Europa quiere que en 2030, el 60 por cien personas de 16 a 75 años esté en proceso de formación en las últimas cuatro semanas, en Europa ahora la media es el 30 por cien", advirtió. 

Asimismo, puso en el acento que en España hay un déficit de población con estudios secundarios postobligatorios (20% cuando la media europea es del 40%) y que los estudios revelan carencias competenciales en habilidad matemática, comprensión lectora, conocimiento de idiomas extranjeros, competencias digitales y soft skills. "Dos de cada diez personas trabajadoras no tienen las competencias necesarias para desarrollar adecuadamente su labor y dos de cada diez empleadores refieren no encontrar perfiles adecuados para sus vacantes y esto está creciendo", añadió el ministro.

Por otro lado, observó que el 93% de estudiantes en las universidades tiene menos de 30 años, con lo que las universidades están enfocando sus esfuerzos formativos en un sector de la población que experimentará un descenso demográfico muy significativo en los próximos 10 años. 

Tenemos un gran potencial 

Subirats reconoció que el sistema educativo es más lento de lo que debería en ponerse al día y destacó que es una exigencia democrática plantearse la formación permanente como elemento central. Apeló a romper con la idea de que hay un tiempo para la educación, otro para el trabajo y otro para el descanso.

También advierte que hay una rigidez en la oferta de las universidades. "Europa nos dice que deberíamos ser capaces de ejercer nuestra función social y recualificación social", advirtió. En ese sentido, abogó por la necesidad de combinar una lógica más híbrida, de combinar cursos online y presenciales, aunque la presencialidad sigue siendo muy significativa y la hemos de reforzar.

FP y universidades

Tenemos un campo importante en el ámbito de FP de nivel universitario en el que también se puede trabajar pues hay sintonía con el Ministerio de trabajo para fomentar este tipo de relaciones. Así, señaló que hay un proyecto de reforma de la ley de empleo para conseguir celebrar contratos programa para la ejecución de políticas activas de empleo del Servicio Público de Empleo con otras entidades del sector público y ya se está trabajando para crear un grupo de trabajo para ver que oportunidades tenemos con el servicio de empleo.

Otra vía son los permisos individuales de formación PIF, por la que una empresa autoriza a un trabajador para hacer una acción formativa presencial, reconocida por titulación o acreditación oficial y que las universidades pueden ofrecer como títulos propios. Las empresas conceden permiso al trabajador para formarse en la jornada laboral un máximo de 200 horas al año y pueden financiar los costes del PIF con bonificaciones de cotizaciones de la seguridad social.

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