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Viajar en coche: saber este simple dato puede salvar la vida de tu hijo

Los expertos en seguridad coinciden en que es conveniente mantener a los niños a contramarcha hasta los 4 años de edad si es posible

Viajar en coche: saber este simple dato puede salvar la vida de tu hijo
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María Dotor

Un recién nacido tiene el 25% del peso de su cuerpo en la cabeza y la musculatura del cuello no es capaz de sujetar la cabeza. Por eso, cuando cogemos a un recién nacido en brazos, siempre debemos sujetarle la cabeza para que no le caiga. ¿Qué sucede si sentamos a un niño en su silla mirando a favor de la marcha demasiado pronto? Pues que su cabeza va a generar una gran inercia en caso de impacto, y la musculatura del cuello no va a ser capaz de sujetarla, por lo que muy probablemente causaremos lesiones en las cervicales del niño que pueden llegar a ser muy graves.

 

Un recién nacido tiene el 25% del peso de su cuerpo en la cabeza y la musculatura del cuello no es capaz de sujetar la cabeza. En caso de accidente, si no viaja a contramarcha, el impacto le producirá lesiones graves en las cervicales

Es por este motivo que la normativa establece que los niños deben viajar en contra de la marcha hasta los 9 Kg de peso, o hasta los 15 Kg si la silla ha superado la homologación i-Size, pero los expertos en seguridad coinciden en que es conveniente mantener a los niños en contra de la marcha hasta los 4 años de edad. Así, en caso de impacto, la cabeza y la espalda del bebé se apoyarán en la silla, la energía generada durante el impacto se disipará en un área muy grande y protegeremos mejor al bebé. 

Falsos mitos sobre ir a contramarcha

Por desgracia, el uso de sillas a contramarcha en el vehículo más allá de los 15 meses de edad sigue generando mucha incertidumbre, e incluso rechazo, entre algunos padres debido a algunas falsas creencias que aún hoy tenemos.

Lo cierto es que tanto la DGT como expertos en seguridad vial recomienda viajar en el sentido contrario a la marcha el mayor tiempo posible. Es por ello que hoy vamos a tratar de derribar esos mitos.

Las sillas a contramarcha son muy caras

¿Más caras con respecto a qué? Las sillas de coche buenas a favor de la marcha también son “caras”. Y lo ponemos entre comillas porque se trata de un artículo que está protegiendo la vida de nuestros hijo. Además, si hacemos cálculos, y dividimos lo que nos cuesta por el tiempo que la vamos a usar, la cifra no es tan alta. Se trata de invertir en seguridad, y en estos casos, tratar de ahorrar dinero nos puede salir muy caro.

Los expertos recomiendan llevar a los niños a contramarcha hasta los 4 años / Freepik

Se aburren porque no ven

Otro de los mitos de viajar a contramarcha es que los niños se aburren porque “no ven”. La pregunta es: ¿qué es exactamente lo que no ven o lo que tendrían que ver? No ven la carretera de frente como la vemos los adultos que viajamos delante, pero ven por ambos lados a través de las ventanillas, ven a sus hermanos sentados a su lado y ven lo que vamos dejando atrás por la luna trasera del vehículo. Ven el cielo, paisajes, árboles, carretera… Ven lo mismo que vemos nosotros pero desde otra perspectiva diferente. De todos modos, si el niño se aburre cuando viaja en coche siempre hay alternativas más seguras para entretenerle que colocarle de frente a la marcha antes de tiempo.

Yo no les veo

A veces, somos los adultos los que dejamos de llevar a nuestros hijos a contramarcha porque sentimos que no podemos verles. Esto no es cierto. Puedo tener contacto visual con mi hijo a través del espejo retrovisor interior del vehículo si instalo un espejo adicional y lo coloco en el reposacabezas del asiento trasero en el que vaya instalada la silla. Además, cuando nuestro niño era un bebé y viajaba en su maxicosi, tampoco le veíamos.

Aunque viaje a contramarcha, podemos tener contacto visual con mi hijo si instalamos un espejo adicional y lo colocamos en el reposacabezas del asiento trasero en el que vaya instalada la silla

En las sillas a contramarcha no caben las piernas cuando crecen y van incómodos

Cuando son bebés, nadie cuestiona que los niños vayan cómodos en una silla a contramarcha, pero a medida que van creciendo la pregunta sobre dónde meten las piernas se vuelve una pregunta recurrente. Solemos pensar que no tienen espacio, que van incómodos o que las piernas se les duermen. Pero esto no es así. Si la silla elegida es la adecuada al peso y altura de nuestro hijo, habrá espacio suficiente para que el niño ponga sus piernas de forma cómoda, en ocasiones extendidas sobre el respaldo y en otras cruzadas.

Si tenemos un accidente, pueden romperse las piernas

Del mito anterior, viene este mito: solemos pensar que si las piernas no le caben bien, si tenemos un accidente, se les van a romper. Los expertos coinciden en que no se han registrado roturas de piernas por ir a contramarcha, pero en caso de que se produjeran debido a un accidente, esta lesión nunca llegaría a ser tan grave como los daños, a menudo irreversibles, que se producen en las cervicales ante un impacto frontal con una silla de cara a la marcha.

Los expertos coinciden en que no se han registrado roturas de piernas por ir a contramarcha, pero en caso de que se produjeran, esta lesión nunca llegaría a ser tan grave como la que se produce en las cervicales con una silla de cara a la marcha

Los niños se marean

Pensemos un momento: cuando nuestro bebé es pequeño debe viajar en el vehículo en un grupo 0 o 0+ y éstos van colocados de espaldas a la marcha. Somos los padres los que decidimos darles la vuelta cuando escogemos un grupo 1 a favor de la marcha. Si nunca acostumbramos a nuestros hijos a ir a favor de la marcha, es muy difícil que se mareen por ir a contramarcha.

¿Qué podemos hacer para calmar a nuestro hijo?

Lo primero que tenemos que tener claro es que la seguridad de nuestro hijo está por encima de todo. Aunque llore, no le estamos haciendo ningún favor cediendo a sus peticiones. Por tanto, ante todo, ten la seguridad de que estás haciendo lo correcto. Tu prioridad es velar por la seguridad de tu hijo, y es lo que estás haciendo. Ahora bien, si podemos conseguir que él vaya contento, mejor. ¿Has probado con esto?

Utilizar el juego como herramienta

El idioma de los niños es el juego. A veces, los adultos pretendemos que nuestros hijos entiendan cosas que para ellos son difíciles de entender. En este sentido, es inútil que nuestro hijo de 3 años entienda que si va a favor de la marcha y tenemos un accidente, su cuello puede sufrir daños irreversibles. Para estos casos, lo ideal es recurrir al juego. ¿Y si nos inventamos que él tiene un papel muy importante en el coche porque es el vigilante de los coches que vienen por detrás? Intenta adaptar el juego a los gustos e intereses de tu hijo, seguro que encuentras alguna fórmula para que, utilizando el juego, tu hijo vaya contento a contramarcha.

La seguridad de nuestro hijo está por encima de todo. Aunque llore, no le estamos haciendo ningún favor cediendo a sus peticiones

Siéntate a su lado

Cuando son bebés, acostumbramos a ir sentados con ellos en el asiento trasero. Lo hacemos, sobre todo, para vigilar que todo va bien, y asegurarnos de que si le pasa algo (tiene una flema, tose…) estamos cerca para ayudarle. Está claro que esa ayuda deja de ser tan necesaria a medida que nuestro hijo crece, pero a lo mejor necesita tenernos cerca para llevar mejor el hecho de ir sentado mirando hacia atrás. Obviamente, esto solo es posible si no va solo un adulto en el coche. Aprovechemos esta situación para hacerlo.

Pon su música favorita

¿Y si el hecho de ir en la silla a contramarcha da unos poderes especiales a tu hijo que le permite elegir la música que vamos a escuchar durante el trayecto? Esto, no solo le hará sentir especial, sino que le llevará entretenido cantando sus canciones favoritas.

Dale algún objeto o juguete que le guste

Quizás ellos sienten un poco de inseguridad al no vernos, así que el hecho de utilizar un muñeco de peluche o algún juguete suave que le guste mucho puede ayudar a que se sienta más tranquilo. ¿Una tablet? Ya sabéis que no somos muy amigos de que nuestros hijos abusen de las pantallas, pero si es el único recurso que encuentras para que tu hijo vaya tranquilo, utilízalo en estos casos.

Ir siempre a contramarcha

Lo mejor que podemos hacer para evitar que nuestros hijos lloren o se quejen por ir a contramarcha es mantenerles así desde que nacen hasta pasados los 4 años, que es la edad mínima recomendada. En caso de que les hayamos volteado por error o por alguna situación en particular, es importante que la vuelta a la contramarcha seas constante para que se acostumbre a ir siempre así.

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