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Así puedes reducir la ansiedad de los niños ante los exámenes

Entre las claves está reducir la exigencia de sacar buenas notas o respetar sus tiempo de ocio, también en época de exámenes

Así puedes reducir la ansiedad de los niños ante los exámenes
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Alicia Mendoza

Los exámenes generan una gran presión en nuestros hijos e hijas, hasta tal punto que puede que el estrés y ansiedad les paralice y no puedan estudiar adecuadamente. Tener un poco de ansiedad ante un examen es normal, pues es la reacción que produce nuestro cuerpo ante la anticipación de algo que es un reto o algo que es complicado para nosotros. Pero este estrés y ansiedad, si interfiere en nuestro estudio, se convierte en un problema que hay que saber gestionar.

La ansiedad, además de paralizar ante un examen, puede generar miedos hacia ciertas asignaturas, puede minar la autoestima del niño y puede hacerle creer que no vale para estudiar. Por estos motivos, es imprescindible actuar y darle las herramientas a nuestros hijos e hijas cuando son pequeños para que puedan gestionar su ansiedad ante retos mayores cuando vayan creciendo.

Claves para ayudar a nuestros hijos cuando tienen ansiedad ante un examen

Estas son algunas claves para reducir la ansiedad que les genera los exámenes a nuestros hijos e hijas:

Investigar las causas por las que puede estar sintiendo eso

Puede haber distintos motivos por los que nuestro hijo tiene ansiedad por enfrentarse a un examen. ¿Está pasando por algo en la escuela con sus compañeros? ¿El profesor de la asignatura le ha dicho algo? ¿En casa le decimos comentarios positivos sobre su esfuerzo o nada más que reforzamos negativamente lo que hace mal? Hay muchos factores que pueden influir en esta ansiedad. Debemos analizar la situación, preguntarles con cuestiones abiertas qué les puede estar pasando y, una vez que conocemos las causas, ponerles remedio.

No centrarnos en sus notas, sino en su esfuerzo

A toda familia le alegra que sus hijos e hijas saquen buenas notas. Sin embargo si solo reforzamos positivamente cuando sacan las buenas notas y les castigamos cuando suspenden, nuestro hijos está recibiendo el mensaje de que solo nos hacen felices cuando sacan buenas notas y si no es así, hay castigo. Por eso, más que centrarnos en sus notas, hay que fijarnos en su esfuerzo. Debemos reforzar los esfuerzos que hacen por estudiar, y saquen la nota que saque, estar orgullosos por el esfuerzo realizado.

No transmitirle tanta exigencia

¿Nos hemos parado a pensar que nuestro hijo tiene esta ansiedad porque le exigimos mucho ante un examen? ¿Qué mensajes le lanzamos a nuestro hijo? "Tienes que hacer más" "Con un 8 no me vale" "Mira tu amigo, ha sacado mejor nota que tú". Todas estas frases pueden sembrar en la mente de nuestro hijo de que no hace suficiente, y esta idea generarle tal ansiedad porque entiende que no va llegar a los niveles que les exigimos.

Probar el yoga y las técnicas de respiración

El yoga puede ayudar a calmar el sistema nervioso de los niños, para poder reducir así el estado de alerta que les crea tener ansiedad. Os dejamos en este artículo diferentes blogs de yoga que proponer ejercicios para hacer con nuestros hijos.

Existen numerosas técnicas de respiración que nos ayudan a tranquilizarnos. Una de las más conocidas y que nuestros hijos pueden aprender fácilmente es esta. Tomar durante tres segundos aire por la nariz. Retenerlo otros tres segundos. Soltar el aire por la boca también en tres segundos. Repetir varias veces hasta que estén más calmados.

Acordar con ellos un tiempo de estudio y respetarlo

Una buena iniciativa es crear un pacto con ellos en el que se establezca cuánto tiempo dedican al estudio y cuánto al ocio. Si son muy pequeños, tendremos que ser los adultos quienes fijemos este tiempo.

Aunque, como cuenta la educadora social Sara Desirée Ruiz en su libro 'El día que mi hija me llamó zorra', a veces no será tan recomendable que ocupe todo su tiempo de estudio en estudiar. Quizás está más cansado y por mucho que intente estudiar no puede hacerlo, o quizás tiene una preocupación en mente y no puede hacerlo. "Hay que ir más allá de la cantidad y concentrarnos en la calidad. Es decir, que no porque dediquen más tiempo al estudio van a rendir más. Lo importante no es el tiempo que dediquen, sino lo que consiguen hacer en ese tiempo y con qué calidad consiguen hacerlo".

Ayudarles en el estudio hasta que puedan hacerlo solos

Quizás nuestro hijo no sabe afrontar solo el estudio porque no sabe cómo hacerlo. Ayudémosle a sentar una buena rutina de estudio y un buen método de estudio, como puede ser la técnica pomodoro. Asimismo, démosle las herramientas que necesita para asimilar la información de estudio. Hagamos con ellos los primeros esquemas o resúmenes y dejémosles que sigan ellos mismos.

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