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Mi hijo adolescente es muy impulsivo, ¿qué puedo hacer para ayudarle a controlarse?

Las razones a su impulsividad las encontramos en su cerebro, aún mucho más emocional que racional

Mi hijo adolescente es muy impulsivo, ¿qué puedo hacer para ayudarle a controlarse?
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María Dotor

Una característica común de todos los adolescentes es su gran impulsividad, su incapacidad para controlar sus emociones y la facilidad, en consecuencia, de que estas les desborden. A menudo, asociamos esto a su inmadurez, sin embargo, hay una explicación más allá, y la encontramos en su cerebro.

¿Por qué son los adolescentes tan impulsivos?

"El adolescente es el gran incomprendido. Si entendiéramos cómo funciona su cerebro, podríamos entender mejor sus conductas impulsivas", dice el psicólogo Rafa Guerrero en su libro 'El cerebro infantil y adolescente', donde explica el motivo por el cual un adolescente se comporta de forma impulsiva: "La corteza prefrontal de su cerebro (parte encargada del control de impulsos, entre otras cosas) está en pleno desarrollo, mientras que la parte de su cerebro encargada de sentir emociones, está tremendamente hiperactivada en esta fase de la vida. Por eso son tan emocionales y tan poco racionales, lo que explica sus conductas impulsivas".

"El cerebro adolescente está en obras, y la parte encargada del control de impulsos es la más afectada, lo que explica que sean tan impulsivos"

Rafa Guerrero

Psicólogo

Lo cierto es que es muy común que los adultos pronunciemos frases como: "Pero ¿qué estas haciendo?," "¿por qué hace eso?", sin embargo, la ciencia ha demostrado que "el comportamiento de un adolescente es totalmente lógico, teniendo en cuenta el momento vital en el que se encuentra, pues su cerebro aún está en obras, lo cual explica que se comporte como lo hace".

La metáfora del móvil para explicar el cerebro adolescente

“Me gusta usar una metáfora que sirve para entender cómo es el cerebro adolescente” decía el experto en una ponencia en el último evento 'Educar es todo' celebrado en Madrid. “Su cerebro”, decía, “es como un móvil al que le ha llegado una notificación por la que debe ser actualizado. En el momento que tú le das al OK, el teléfono deja de funcionar. La buena noticia es que cuando recuperes el móvil, este va a ser mucho mejor y más operativo, va a estar mucho más adaptado, te vas a encontrar con unas funciones que antes no tenías, pero que finalmente vas a tener”. Según sostiene, esto es lo que le pasa al adolescente, que no es un niño, pero tampoco es un adulto, está en impasse: “El tsunami emocional de la adolescencia es muy complejo. Normalmente los padres y madres lo pasan mal, porque la estructura del cerebro que más se actualiza es la superior, es el córtex, es decir el cerebro azul y el amarillo, lo humano. Lo que provoca que funcionen solo las partes rojas y verdes del cerebro: el instinto y las emociones”.

Rafa Guerrero durante su ponencia en el evento 'Educar es todo' / Alba Vigaray

¿Qué podemos hacer las madres y padres?

Las madres y padres somos, seguramente, quiénes más sufrimos las consecuencias de esta impulsividad en nuestros adolescente. La buena noticia es que este periodo pasa, mientras tanto, lo que podemos hacer, según nos dice Rafa Guerreo, es:

Entender cómo funciona su cerebro

"No hace falta que estudiemos neurociencia, pero con leer un poco sobre cómo funciona el cerebro de un adolescente nos bastará para entender porqué se comportan como lo hacen, y no exigirles que lo hagan de otra forma, para la que neurológicamente están incapacitados".

Acompañarles sin juzgarles

"Aunque pensemos que los adolescentes no necesitan a sus padres, lo cierto es que sí los necesitan, pero de una forma diferente a cuando eran niños", nos dice Rafa, que nos recomienda que les acompañemos sin juzgarles, respetando su forma de ser en todo momento.

Estar en segundo plano, pero estar

"En la adolescencia, es más importante la relación con su grupo de iguales que la que tiene con nosotros, sus padres. Esto tenemos que aceptarlo y asumirlo, y seguir estando para ellos, pero desde un segundo plano, viendo los toros desde la barrera", explica Rafa.

Ir soltando, dando autonomía

Nuestros hijos necesitan irse sintiendo autónomos y, por supuesto, vivir las consecuencias de esa responsabilidad que implica la autonomía. "Rescatarles de todos sus problemas solo nos llevará a la sobreprotección, lo que acabará minando su autoestima", asegura Rafa.

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