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¿Cómo sé si mi hijo necesita recibir clases particulares?

A veces, un suspenso no es el único signo de alarma. Un descenso en las notas también lleva a muchos padres a plantearnos si nuestro hijo necesitaría apoyo en los estudios

¿Cómo sé si mi hijo necesita recibir clases particulares?
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María Dotor

Llega el fin de la primera evaluación, y con él, el primer boletín de notas del curso, que puede traer buenas noticias o algún que otro suspenso. Diciembre suele ser el mes en el que más madres y padres se plantean apuntar a sus hijos a clases de refuerzo.

De hecho, es una práctica muy habitual en nuestro país. Según un informe elaborado por GoStudent, "En España, el 48% de los alumnos ha recibido clases particulares en alguna ocasión, la tasa más alta de Europa".

Motivos por los que mi hijo va mal en una asignatura

Los motivos para contratar clases particulares varían de un país a otro. En España, la principal razón por la que se accede a ellas es la dificultad de los niños con ciertas asignaturas (52%); como Matemáticas, que, al igual que en el resto de Europa, supone el 65% de las clases particulares contratadas en nuestro país, según este mismo informe.

En este sentido, lo primero que tendríamos que hacer cuando nuestro hijo llega a casa con algún suspenso es detectar de dónde viene el problema.

  • Factores académicos: En una clase con muchos alumnos es difícil tener en cuenta a aquellos que tienen un ritmo de aprendizaje distinto. Por eso algo de refuerzo en casa puede ser necesario en este caso.

  • Factores personales: Hay niños que tienen dificultades de aprendizaje o capacidades distintas a los demás. En este caso, es fundamental hablar con el orientador del centro y que valore la situación concreta y las necesidades de ese niño.

  • Factores sociales: Es importante que te asegures de que todo su entorno vaya bien. La familia, los amigos, los compañeros… son factores que afectan mucho al aprendizaje.

Por este motivo, lo primero que tenemos que hacer ante unos malos resultados es hablar con el tutor y con el profesor de la asignatura en cuestión. Es importante que preguntemos abiertamente si nuestro hijo necesita clases de refuerzo escolar y escuchar la recomendación del tutor o del profesor de la asignatura. No se trata de que hagamos lo que nos diga, sino que tengamos en cuesta su opinión al respecto.

El refuerzo escolar no debe tratarse como un castigo

El 90% de los niños españoles encuentran valor en las clases de apoyo, según datos del informe elaborado por GoStudent. En esta valoración por parte de los niños, que puede ser positiva o negativa, tenemos un papel muy importante los padres. Si nosotros vemos el refuerzo como un castigo al "fracaso" en los estudios, ellos lo vivirán así y el resultado será negativo. Por lo tanto, y como recomiendan desde numerosas escuelas de clases extraescolares, entre ellas la escuela online GoStudent, "tenemos que ver las clases particulares como lo que son, un refuerzo, un apoyo al estudio, pero nunca como un castigo por sacar "malas" notas". De hecho, según nos cuenta Félix Felix Ohswald, fundador de GoStudent, "cada vez más padres apuntan a sus hijos a clases de refuerzo no solo para conseguir que sus hijos aprueben asignaturas que tienen suspensas, sino para avanzar en otras que les gustan especialmente".

En España, el 48% de los niños ha recibido clases particulares en algún momento, la tasa más alta de Europa

Fuente: Informe sobre educación Go Student 2021

El refuerzo escolar como garantía de autoestima

La autoestima en la infancia y en la adolescencia se está construyendo, y las notas puede minar mucho la autoestima de un niño. Si suspenden una asignatura y no se sienten capaces de aprobarla, su autoestima puede caer y se puede producir el denominado efecto pigmalión: "Nuestras creencias funcionan como profecías auto cumplidas. Si creo que no puedo, va a ser muy difícil que pueda. Em cambio, si tengo confianza en que lo lograré, será más fácil que lo consiga", nos recuerda el psicólogo Alberto Soler. Las clases de refuerzo no solo ayudarán a nuestro hijo a aprobar una asignatura que le cuesta más, sino que le dará un chute de autoestima muy poderoso, que le ayudará mucho en sus estudios.

Las clases de refuerzo pueden suponer un chute de autoestima en nuestros hijos al sentirse capaces de aprobar una asignatura / Freepik

La motivación es la base del aprendizaje

Los teóricos de la educación suelen decir que sin motivación no hay aprendizaje. Por tanto, parece lógico pensar que aumentando la motivación de nuestros hijos, mejorarán sus resultados académicos. De hecho, el 26% de los padres encuestados en el informe elaborado por GoStudent aseguran que el motivo principal por el que apuntaron a sus hijos a clases de refuerzo fue sus hijos no tenían motivación/interés por una asignatura.

Matemáticas es la asignatura que supone el 65% de las clases particulares contratadas en nuestro país

Fuente: Informe de educación Go Student 2021

Por tanto, parece lógico pensar que aumentar la motivación y la autoestima de nuestros hijos pueden ser dos muy buenas razones para que, en caso de necesitarlo, nuestros hijos reciban clases de refuerzo, más allá del simple hecho de aprobar una asignatura. Viéndolo de esta forma, será más fácil que todos nos tomemos la situación de una forma más ilusionante, y algo menos negativa, ¿no creéis?

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