MOLES DE CASI 1.200 TONELADAS VIAJAN 1.500 KM EN BARCO

Los colosos eólicos que conquistan el mar en Francia desde las fábricas de España

  • Iberdrola construye en las costas de Bretaña un parque ‘offshore’ de 2.400 millones con enormes estructuras de apoyo que vienen de Galicia, las cimentaciones de Asturias y las torres de los molinos del País Vasco.

  • La eléctrica impulsa su expansión en el negocio de eólica marina del mercado francés con ofertas firmes en la nueva ronda de subastas para levantar nuevos parques. 

Plataformas de apoyo (’jackets’) trasladadas desde la planta coruñesa de Fene al parque eólico francés de Sant Brieuc de Iberdrola.

Plataformas de apoyo (’jackets’) trasladadas desde la planta coruñesa de Fene al parque eólico francés de Sant Brieuc de Iberdrola. / Iberdrola

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El proyecto arrancó hace más de una década. Fue en 2011 cuando Iberdrola obtuvo el primero de los permisos administrativos para construir el mayor parque eólico marino de Francia, frente a las costas de Bretaña. Tras años de trámites con una burocracia gala que se estrenaba en la gestión de esta tecnología, de duras negociaciones con la población local para vencer sus resistencias a tener frente a sus playas enormes molinos y del parón general de la pandemia, la construcción del parque ya está en marcha y se mantiene el objetivo de estar produciendo electricidad a finales de 2023 y estará operativo durante al menos 25 años.

El resultado será un parque con 62 aerogeneradores de más de 200 metros de alto a unos 16 kilómetros de la costa bretona y repartidos en una superficie marina de 75 kilómetros cuadrados, casi en el extremo del Canal de la Mancha y muy cerca de donde arrancan las aguas británicas. Iberdrola destinará inversiones de 2.400 millones de euros y cuando culminen los tres años de obras el parque eólico marino de Saint-Brieuc tendrá una capacidad instalada de 496 megavatios (MW) y podrá producir cada año 1.820 de gigavatios hora (GWh), suficientes para cubrir la demanda energética de unas 835.000 personas.

Las enormes estructuras que ya se están instalando en el parque tienen sello español. Salen de fábricas de Galicia, de Asturias y de País Vasco, y están llegando a Bretaña tras largos trayectos en barcazas antes de ser plantados en el mar con trabajos de ingeniería de precisión que requieren equipos de perforación y de grúas diseñados y construidos ad hoc para este proyecto.

Los pilotes que la compañía está plantando en el suelo marino son construidos por la empresa Windar en su factoría de Avilés (Asturias), las grandes estructuras de apoyo metálicas (jackets) se ensamblan en la planta de Navantia en Fene (A Coruña) en consorcio con la propia Windar, y las torres de los aerogeneradores se construyen por el grupo Haizea Wind en Bilbao por encargo de Siemens Gamesa, adjudicataria del contrato de fabricación de los aerogeneradores. Además, la propia Siemens Gamesa también se encargará del mantenimiento del parque y ha encargado un nuevo barco para estos servicios que se ha construido por el astillero Balenciaga en Zumaia (Guipúzcoa).

Trabajos de instalación de las plataformas de apoyo ('jackets') de los aerogeneradores del parque eólico francés de Sant Brieuc de Iberdrola.

/ Iberdrola

El pasado junio arrancaron los traslados desde la planta de Navantia en Fene de las 62 plataformas de apoyo, enormes estructuras metálicas de 70 metros de alto, 25 de ancho y 1.150 toneladas de peso que se trasladan de cuatro en cuatro -a razón 4.600 toneladas cada viaje- en barcazas que son remolcadas en trayectos de más de 1.500 kilómetros hasta Bretaña. Ya se han instalado 24 apoyos completos, en un proceso que requieren una semana de trabajo para plantar los tres pilotos y encajar cada uno de los jackets con enormes barcos-grúa. El grupo vasco Haizea (cuyo nombre significa “viento” en euskera) inició la pasada semana el transporte de las primeras torres de los aerogeneradores que se instalarán sobre esos jackets.

Desde que arrancó la iniciativa, el proyecto ha sufrido varios cambios tras el proceso de negociación con la población local para vencer las críticas y los recelos. Tras más de 1.400 reuniones con grupos de interés, el parque se redujo de 100 a 62 aerogeneradores, se alejó de la costa de 10 a 16 kilómetros, se amplío la distancia entre un molino y otro de 1 a 1,3 kilómetros para ganar el apoyo del potente sector pesquero de la zona. Los barcos pesqueros podrán seguir faenando en las aguas dentro del parque gracias al menor tamaño del parque, la distancia de aerogeneradores y a que los cables de transporte de la electricidad finalmente serán enterrados en el suelo marino.

La carrera por la eólica marina

Iberdrola quiere acelerar su apuesta por liderar la carrera de la eólica marina mundial, que se ha convertido en un eje estratégico de su crecimiento. La eléctrica cuenta con tres parques eólicos marinos ya en funcionamiento con una capacidad de casi 1.300 MW en Reino Unido y Alemania, dispone de otros 3.000 MW en construcción y 4.000 MW asegurados, además de otra amplia cartera de proyectos en desarrollo.

El objetivo del grupo es llegar a 2030 con 12.000 MW en operación con inversiones de unos 30.000 millones, para lo que cuenta con proyectos en marcha o en cartera en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania Francia, Irlanda, Suecia, así como en Japón, Taiwán, Filipinas o Corea del Sur.

Iberdrola pondrá en marcha el próximo año el parque francés de Sant Brieuc y se prepara para impulsar su crecimiento en el negocio en Francia con la nueva ronda de subastas de potencia offshore del Gobierno galo. Según confirma Emmanuel Rollin, director de Iberdrola para el mercado francés, la compañía ya se ha preclasificado en el proceso de puja por tres nuevos parques eólicos marinos, uno de 1.000 MW en Normandía, otro de 250 MW en Bretaña y un proyecto de 500 MW en el Mediterráneo. El Ejecutivo francés prepara otras tres subastas adicionales para continuar con el despliegue. 

Subestación eléctrica marina del parque eólico de Saint Brieuc de Iberdrola.

/ Iberdrola

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