CASTILLA-LA MANCHA

Mark Zuckerberg, la última gran oportunidad de una Talavera de la Reina quebrada por el paro

Varios vecinos de Talavera de la Reina pasan ayer frente a un local cerrado en la principal calle comercial del municipio. 

Varios vecinos de Talavera de la Reina pasan ayer frente a un local cerrado en la principal calle comercial del municipio.  / ALBA VIGARAY

  • El empresario estadounidense tiene intención de instalar en este municipio de Toledo el gran centro de datos de Meta, que supondría una inversión de mil millones de euros

  • La tasa de paro supera el 24% y muchos jóvenes emigran a Madrid y Toledo ante la falta de trabajo: "Aquí nos morimos del asco"

  • El Gobierno municipal, del PSOE, ha logrado reducir el paro en cerca de 2.000 personas desde 2019, pero confía en que el proyecto de Zuckerberg revitalice la comarca

  • Talavera tiene en la actualidad las viviendas más baratas de toda España: pisos de dos dormitorios desde 38.000 euros

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Es mediodía de un día laborable y dos treintañeros están apoyados en una de las paredes del que fue el único Zara de Talavera de la Reina (83.437 habitantes), en la vía más comercial de la localidad, la calle San Francisco. La tienda, que daba empleo a cerca de 30 personas, cerró poco después de que comenzara la pandemia del Covid. Ahora sus puertas y ventanas tapiadas sirven para poner anuncios de “cursos de verano” o de gestores inmobiliarios.

Ambos prefieren no dar sus nombres. Que luego les conocen, dicen. Su situación laboral es paradójica del fenómeno que vive el municipio, en su día la joya de la corona toledana, capital de la cerámica y con un gran potencial de crecimiento -está a hora y cuarto en coche de Madrid por la A-5-, pero que no deja de perder población desde 2010: alrededor de 5.400 habitantes.

El agujero negro de la despoblación lo genera principalmente el desempleo, que fagocita desde hace tiempo al municipio, al igual que ocurre en muchas grandes ciudades de las provincias castellanas que no son la capital: Talavera era la cuarta ciudad de España con más paro, con un 26,1% de población desempleada, según el estudio 'Indicadores Urbanos 2021' de Instituto Nacional de Estadística (INE), aunque los últimos datos del INE de 2022 reducen la cifra al 24,3%. Sigue estando aun así en el top 20 del desempleo, con cerca de una de cada cuatro personas en paro.

“Es que el trabajo que hay es una mierda; yo trabajo en hostelería, pero en negro, porque, si me quitan algo de los 700 euros que gano, ¿qué se queda para mí? Como mucho te pagan cinco euros la hora”, razona uno de los treintañeros. “Aquí todo el curro que hay son en unas condiciones malísimas”, añade el otro, que trabaja de vigilante de seguridad en Toledo capital después de que el comercio en el que trabajara en Talavera cerrara por la crisis del Covid.

“A ver si al final viene el de Facebook; dicen que eso generará mucho trabajo”, coinciden ambos. Cuando hablan del “de Facebook” se refieren a Mark Zuckerberg, cuya empresa Meta, la compañía matriz de Facebook, WhatsApp e Instagram, tiene intención de instalarse en Talavera abriendo un megacentro de datos en el Polígono Torrehierro, situado a 12 kilómetros al oeste de la ciudad. 

Según informó en su día el presidente de Castilla La Mancha, Emiliano García-Page, la inversión en fase de construcción será de mil millones de euros, de los que 713 repercutirían directamente en actividad dentro de la región. Las cifras marean. Se prevé que se creen un total de mil empleos, 840 de media durante la fase de construcción, y 250 empleos directos para personal “altamente cualificado” una vez construido el complejo, que sería un punto de inflexión para la ciudad.

“Esta gran empresa revolucionará por completo Talavera y su comarca”, subrayó el propio Page este verano tras anunciar que su gobierno acababa de aprobar la Declaración de Interés Regional para el Proyecto ‘Meta Data Center Campus’, que es como se conocerá el espacio, que ocupará cerca de 300.000 metros cuadrados. Este declaración era una condición sine qua non para facilitar la llegada de la multinacional.

“Supone la mayor inversión que se ha hecho nunca en la localidad”, aseguran fuentes del Ayuntamiento de Talavera, gobernado por el PSOE y donde matizan en referencia al empleo que desde el inicio de la legislatura se han generado más de 2.000 puestos de trabajo nuevos, espoleados en buena medida por el Centro Regional de Innovación Digital (CRID). Se trata de un espacio que nace con la vocación de ser un referente nacional en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación. Empresas como Oracle, IBM, Telefónica, Palo Alto, HPE o Red Hat ya han instalado oficinas en la ciudad.

Todo esto a Miriam, unos 50 años, trabajadora de una empresa de certificados de psicotécnicos, le suena a muy lejano, a chino casi. “Yo lo que sé es que la gente joven se tiene que ir fuera a trabajar, sobre todo a Madrid. Y el AVE, que nos lo prometieron hace mucho, sigue sin llegar”, asegura. “Aquí el que puede se larga”, aprecia Gregorio, ya jubilado, mientras toma un café en un bar del centro del pueblo donde el desayuno con café y pincho de tortilla no supera los 2,40 euros. Él también iba y venía a diario a Madrid a trabajar en sus años mozos. “Aquí en Toledo todo lo bueno se lo lleva Toledo”, protesta.

Carteles de "Se alquila" y "Se vende" en un local del centro de Talavera.

/ ALBA VIGARAY

Un paseo por la calle San Francisco, el epicentro de la vida económica, da cuenta de cómo languidece la localidad, soñando siempre con un AVE que nunca llegó y que le hubiera permitido ser la ciudad dormitorio perfecta. “Es que para ir a Madrid a trabajar, que va mucha gente, lo mejor es ir en autobús; el tren tarda muchísimo. Lo menos van cuatro autobuses a Madrid todos los días”, explica José María López, que tiene una óptica en el centro del pueblo.

“Aquí se piensa mucho en el AVE, pero lo que haría falta es un Alvia. Al final la gente joven, los profesionales, se acaban marchando fuera porque aquí no hay trabajo. No hay industria”, dice en un comentario muy repetido entre los comerciantes. Los carteles de “Se alquila” o “Se vende” inundan los escaparates aquí y allá. "Desde que cerró el centro de depilación que había hace un año no consigo alquilarlo. No hay manera", responde al teléfono la propietaria de un local enorme que "se alquila" en una situación privilegiada de la calle comercial. "Si es que da todo el local a la calle peatonal", exclama contrariada. Hay incluso edificios vacíos en el centro. “¿Pero qué empleo va a traer eso?”, se pregunta una empleada de una tienda de ropa sobre el proyecto de Meta. “Aquí te tienes que conformar con un contrato de 20 horas mal pagado. Nos vamos a morir del asco”.

Jorge Pérez tiene una tienda de calzado, Maynar, y también lo ve todo negro. “Los comercios estamos dejados de la mano de Dios, y encima con la televisión metiendo miedo con el invierno que nos espera, imagínate…”, explica el empresario, que anuncia en el escaparate que al precio de cada par de zapatos le descuenta la inflación: “Hay que ayudarse así”.

La situación que vive el municipio tiene un fiel reflejo también en el precio de la vivienda. Según un informe de Tecnitasa (Técnicos en Tasación S.A.), una sociedad de tasación independiente de bancos y entidades financieras con bastante fiabilidad en el sector, Talavera tiene las casas más baratas de España: a 370 €/m2, más baratas que sus perseguidores Elche (400 €/m2) y Jerez de la Frontera (425 €/m²).

Ropa tendida en un edificio social de la zona Pilar-La Estación, donde se encuentran los pisos más económicos de España.

/ ALBA VIGARAY

“Talavera y los pueblos limítrofes están muy castigados por el paro, y se han quedado bastantes viviendas libres”, explica José María Juárez, de la oficina de Tecnocasa de la localidad. “Esta es la ciudad más barata de España”, ratifica. Hay zonas de la ciudad, según su bolsa inmobiliaria, donde se pueden adquirir pisos de dos dormitorios por 38.000 euros. Y de tres desde 44.000.

“Hay muchos pisos que se quedaron los bancos y se venden muy baratos. Muchos son antiguos y no tienen ascensor”, asegura Juárez, que bucea en la burbuja inmobiliaria para encontrar la raíz del problema, cuando se construyó “a cascoporro” porque “se hablaba de que el AVE iba a venir” y se dieron “muchas hipotecas al 100% que luego no se pudieron pagar”. Y de esos polvos vienen estos lodos.

En Idealista, se llegan a encontrar pisos en la zona El Pilar-La Estación por 27.000 euros, en su mayoría viviendas que se construyeron con protección social y que ahora están viejas. “Yo compré mi piso, que tiene 70 metros cuadrados, hace 32 años y me costó 1,4 millones de pesetas. Ahora estará en 45.000 euros”, comenta Alfonsa, que vive en unos edificios de dos plantas de ladrillo visto que se construyeron “por el sindicato” a finales de los años 50. “El piso está bien, aunque tiene las ventanas pequeñas. Queríamos arreglar la fachada y ponerlas bonitas”.

Entre tanto negativismo, sobresalta el discurso de Raquel, que tiene una famosa panadería -el Horno de Leña El Encinar- en la frontera de esta zona que se ha convertido en el outlet de la vivienda nacional. “A mí nunca me ha faltado trabajo, he estado de administrativo y ahora estoy aquí para poder trabajar por las mañanas. La gente es que es muy exigente”, asegura la mujer, que insiste en que en “Talavera hay de todo”.

Varios vecinos pasean por el centro de la ciudad. 

/ ALBA VIGARAY

En el Polígono industrial de Torrehierro, lo de Meta también suena a lejano, a largo me lo fías. “Mira, si viene Meta, irían allí, al final del polígono; está urbanizado ya con las calles y tal, pero no han empezado a hacer nada todavía”, asegura un trabajador mientras señala la salida del centro industrial, en el que hay numerosas naves cerradas. “Nosotros abrimos hace seis años y no nos podemos quejar, pero es cierto que hay mucha nave cerrada”, dice Tamara, de 33 años, que regenta el único bar-restaurante del polígono, que se revitalizaría con el proyecto de Zuckerberg, el espejismo (por ahora) de un oasis en medio del desierto.

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