CONSECUENCIAS DE LA PANDEMIA

La Seguridad Social sigue sin atención presencial: "Hacer un trámite por internet o por teléfono es desesperante"

Las colas para gestionar bajas, pensiones o el Ingreso Mínimo Vital en Palma se repiten ante la falta de funcionarios tras la pandemia

Gente hace cola en una oficina del SEPE.

Gente hace cola en una oficina del SEPE.

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Jaume Bauzà

Gestionar prestaciones fundamentales para las familias como pensiones, bajas laborales, el Ingreso Mínimo Vital o cualquiera de las prestaciones que tramita el Instituto Nacional de la Seguridad Social continúa siendo un proceso angustioso para muchos ciudadanos. Las colas ante la sede de esta administración junto a la plaza de los patines de Palma son la norma desde hace meses, también durante un mes de agosto en el que la situación se agrava por la falta de personal.

La pandemia marcó un antes y un después en todas las administraciones, que aceleraron un proceso de digitalización que se tradujo en más facilidades para hacer trámites por vía telemática a cambio de reducir a la mínima expresión —o completamente— la atención presencial. Esta transición ha dejado en la cuneta a una parte significativa de la población, sobre todo migrantes y personas mayores, para los que internet sigue siendo territorio desconocido.

"Vengo a tramitar el Ingreso Mínimo Vital, pero por teléfono no llames. Te puedes morir antes de que te atiendan. Por internet también es imposible, y solo me dan dos meses de plazo para tramitarlo, es desesperante", cuenta Ana Muñoz frente a la sede del Instituto de la Seguridad Social.

"Conseguir una cita es horrible"

Faltan unos minutos para las nueve de la mañana, hora de apertura de puertas, y medio centenar de personas se agolpan en la puerta confiando en que un funcionario les atienda tras varios e infructuosos intentos por ser atendidos por vía telemática o telefónica. "Trabajo con personas sordas. Soy intérprete de lengua de signos, y para conseguir una cita por Internet es horrible", relata Cristina Pizarro, trabajadora de la federación de personas sordas que ha acudido para apoyar a un usuario en un trámite. "Les ayudamos con las gestiones que necesitan y es muy complicado pedir cita. Y encima cuadra los horarios de los intérpretes con los de la Seguridad Social. Tendría que haber más atención presencial y accesible para el lenguaje de signos", añade Pizarro.

Hay mucho nerviosismo en la cola. La gran mayoría no han conseguido una cita previa y no saben si éste será el día en el que puedan tramitar una prestación que en muchos casos son fundamentales para la economía de una familia. "He venido a tramitar la orfandad de mi hijo. Por internet y por teléfono es imposible. En enero ya tuve que venir porque cumplió los 18 años y todo fueron problemas. No te dan cita y tienes que volver. A mí me decían que tengo que llamar a partir de las doce de la noche porque de madrugada es más fácil que te la den", explica Vicenta Cortés.

"Yo estaba tan desesperada que acabé yendo a Menorca", irrumpe Teresa Toledo. "Me metí en internet para pedir cita para conseguir la tarjeta sanitaria. Solo había en Menorca, y por error la solicité allí. Cuando me di cuenta, faltaba un día. Al ver que en Palma era imposible cogí un vuelo y tuve que quedarme una noche en un hotel porque era a las nueve de la mañana", relata ante el asombro de sus compañeras de cola —la inmensa mayoría son mujeres—.

"Tengo que entregar unos papeles para la pensión de mi tía. Me dijeron que se podía hacer fácil por internet, pero no me los aceptan. He venido varias veces y nunca consigo cita porque entro a trabajar a las 9:30 y no me da tiempo", lamenta Cristina Cielo.

"He venido a las 8:20 y delante hay toda esta gente. Ayer [por el jueves] se me pasó la fecha para entregar los papeles de la pensión, pero por Internet no hay manera: ni pedir cita, ni gestionar los papeles. Es imposible meterse, es un horror. Llevo tres días intentándolo y creo que hoy también me iré sin conseguirlo", destaca.

"Faltan funcionarios"

Fuentes sindicales apuntan a la falta de funcionarios en una Seguridad Social menguante porque el ritmo de jubilaciones es mayor que el de las incorporaciones. "La plantilla envejece y las plazas no se reponen porque los procesos de oposiciones son muy lentos y además no quieren venir funcionarios de la península porque el plus de insularidad es absolutamente insuficiente", subrayan fuentes de los trabajadores.

En todo caso, señalan, "hay citas suficientes disponibles por internet para absorber la demanda". El problema, afirman, es que en muchos casos los usuarios desconocen cómo solicitarlas.

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