INFLACIÓN

La subida de precios lleva a las marcas blancas a un récord histórico de ventas

  • Los alimentos y productos que ofrece el distribuidor suponen ya un 50% de las compras

  • Los consumidores se fijan ahora más en los precios y las promociones debido a la inflación

Varias personas compran aceite en un supermercado de Madrid, el pasado día 17. / EFE / FERNANDO VILLAR

Varias personas compran aceite en un supermercado de Madrid, el pasado día 17. / EFE / FERNANDO VILLAR

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Ramón Ferrando

La inflación ha disparado las compras de productos de alimentación de marca blanca. El gasto de las familias en el supermercado ha aumentado de media un 12% por la subida de momento imparable de los precios en los productos básicos. Y si la compra de artículos de marca blanca repunta en todas las crisis, ahora está en su máximo histórico.

Un estudio de la consultora Nielsen IQ precisa que los alimentos del distribuidor alcanzaron en junio el 49,4% del valor de la compra. La consultora achaca a la inflación este cambio en la elección de compra de los consumidores. Para el conjunto de los bienes de consumo —que incluyen alimentación, droguería y perfumería— la marca del distribuidor o marca blanca cuenta con una cuota de mercado del 41,8%.

Antes de la pandemia, la marca blanca solía representar en torno al 25% de la cesta de la compra. Sin embargo, el 70% de los consumidores ahora se fija más que antes en precios y promociones. El análisis del consumidor pospandémico revela que tiende a simplificar la cesta de la compra y se interesa menos por los productos innovadores.

“Los españoles para ahorrar se han ido decantando por las marcas de distribución con un avance en el gasto del 17,1% frente al 7,9% que aumentó en las marcas del fabricante”, subraya Nielsen IQ. La firma incide en que “la prolongada tensión económica provocada por la guerra de Ucrania, cuyo fin es incierto, unido al aumento de los costes de producción, han provocado una inflación generalizada en todo el mundo”.

Hasta que se frene la escalada de precios con las medidas económicas adoptadas, el consumidor continuará cambiando sus hábitos de compra “para adaptarse a la situación” y prueba de ello es que “la marca del distribuidor sigue ganando cuota de mercado mes tras mes”.

Los que más suben

Las ventas totales de bienes de consumo en las estanterías españolas, según Nielsen IQ, han subido en un año un 11,5% en valor (hasta los 4.453 millones de euros) mientras que en volumen lo han hecho solo en un 1,4% (por el incremento del precio de los productos). Los alimentos que más han subido de precio respecto al año pasado ha sido los ahumados (53%), aceite (51%), margarina (40%), mantequilla (31%) y pastas (30%). También ha repuntado con fuerza el coste de leches y batidos (15,3%), alimentación seca (15,2%), platos cocinados y precocinados (13%), quesos (9,6%) y conservas (9,2%).

Pedro Reig, director de la Asociación de Supermercados de la Comunidad Valenciana (Asucova), subraya que los supermercados “están en porcentajes de venta muy altos de marca blanca. Todavía no estamos al mismo nivel que Inglaterra, pero han crecido mucho las ventas por la inflación. Lo importante es que los distribuidores lo están haciendo bien con sus propias marcas. Es esencial que haya un surtido completo y los consumidores puedan elegir”. Los próximos meses están marcados por la incertidumbre. El sector confía en que las tensiones inflacionistas empiecen a aflojar a finales de año, aunque depende fundamentalmente de la evolución de la invasión de Ucrania.

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