EL FUTURO DEL EMPLEO

Semana laboral de cuatro días: más productividad, mismo salario y menos estrés

Software del Sol es una de las empresas pioneras en España en implantar la semana laboral de cuatro días

Software del Sol es una de las empresas pioneras en España en implantar la semana laboral de cuatro días

  • El objetivo, según los expertos, está en ligar el salario a la productividad y no al número de horas

  • Las empresas que lo practican aseguran que les ayuda a captar talento y la productividad no se ha visto mermada

  • Un estudio de Manpower señala que un 89% de los que busca trabajo valora positivamente que parte se pueda hacer remoto

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Tras casi dos años de confinamiento teletrabajando, las empresas españolas parece que empiezan a entender que el salario que pagan a sus empleados va ligado a la productividad y no al número de horas o al lugar desde el que se trabaje. En la era de la tecnología, conceptos como la presencialidad o la semana laboral de cinco días amenazan con quedarse obsoletos.

En su lugar hay empresas que empiezan a apostar por un modelo de oficina flexible, deslocalizado y en el que los trabajadores tengan más control sobre el tiempo que pasan trabajando: “Tardamos décadas en dejar de ver el sábado como un día laborable. Es el turno de los viernes”.

Las condiciones del nuevo marco laboral propuesto están claras: cuatro días a la semana, ocho horas al día y el mismo salario. Sin embargo, a día de hoy no todas las empresas que se atreven a intentarlo lo hacen de la misma manera, y, como casi siempre, son las pymes las que por tamaño y flexibilidad tienen más sencillo innovar en su modelo productivo. 

Hay algunas, como la agencia de marketing Good Rebels o la tecnológica Software DELSOL, que lo han conseguido implantar con éxito al 100%. Hay otras, como la consultora Bravent, que por el momento tiene una fórmula intermedia y condensan su jornada semanal en 36 horas. Y unas últimas, más grandes y por lo tanto más difíciles de cambiar, como Telefónica, que ha propuesto a sus trabajadores acogerse a un modelo de cuatro días laborables a la semana a cambio de una reducción compensada de salario.

El caso de Telefónica, una de las grandes empresas españolas que más se está atreviendo a explorar nuevas fórmulas laborales, da una muestra de la importancia de escuchar lo que quieren los trabajadores.

Según UGT, apenas 200 trabajadores de la teleoperadora han aceptado una rebaja de cinco horas y media de empleo semanales a cambio del equivalente a cuatro horas menos de sueldo. Sin embargo, eso no significa que no exista una clara demanda por parte de sus empleados para avanzar hacia la flexibilización, sino que no quieren que eso empeore sus condiciones. En mayo, por ejemplo, el 81% de su plantilla —es decir, más de 13.000 trabajadores—, pidió que el 40% de su jornada laboral pudiese desarrollarse en remoto.

“Cada empresa tiene sus circunstancias, eso que quede claro, pero personalmente creo que va en contra del espíritu de todo esto si pagas menos a tus empleados. La clave está en no tocar el salario. Llámalo reducción de jornada si quieres, que es algo que ya existe, pero no digas que apuestas por el modelo de cuatro días. Si reduces salarios solo estás utilizando de forma encubierta un modelo antiguo”, explica a El Periódico de España Fernando Polo, CEO de la empresa de marketing Good Rebels.

Desde que pivotó hace ahora un año hacia una semana de cuatro días laborables, la empresa ha aumentado su productividad en un 7% y sus ventas han crecido un 18%. Además, en base a sus propias encuestas de satisfacción internas, el equipo directivo considera que la calidad del trabajo de sus empleados no se ha resentido y que sus clientes tampoco han percibido un impacto negativo en el servicio recibido.

Pero, sí han conseguido que los trabajadores den el mismo rendimiento en menos tiempo, ¿no significa eso que se les podría exigir más y hacer 40 horas? “Es una duda que me plantean mucho en España, sí”, apunta entre risas Fernando, que actualmente trabaja desde Brighton (Inglaterra). “La clave de esos resultados es que confiamos en el trabajador, le damos autonomía para que pueda conciliar mejor con su vida personal y, de esa forma, acaba rindiendo más”.

Precisamente allí, en el Reino Unido, acaba de ponerse en marcha un programa piloto puntero en el mundo para experimentar con la posible implantación de la semana laboral de cuatro días. Durante seis meses 3.300 trabajadores de 70 empresas diferentes reducirán su jornada al 80% a cambio de su compromiso de mantener el 100% de su productividad previa. El salario, además, será el mismo.

A la espera de las conclusiones del experimento británico, el que sí que ha terminado ya fue el que llevó a cabo Islandia entre 2015 y 2019. Durante ese periodo, 2.500 funcionarios públicos participaron en un programa que demostró que la productividad no se veía afectada, pero sí que ayudaba a mejorar drásticamente el bienestar de los empleados.

La flexibilidad atrae talento

Todas las empresas que ha consultado este periódico y que han acogido, en mayor o menor medida, el modelo de cuatro días coinciden en que se tomó la decisión pensando en el trabajador, aunque eso no sea excluyente con el hecho de que también repercute positivamente para la empresa. 

En Good Rebels, por ejemplo, el 93% de los más de 130 empleados que tienen sienten que el cambio les ha ayudado a aumentar su productividad, la capacidad para gestionar su tiempo (89%) y la energía durante la jornada laboral (85%). Y en Software DELSOL, una de las pioneras en España en aplicar la semana de cuatro días, han detectado que el absentismo se ha reducido un 28% y el clima laboral ha mejorado a un 8,9 sobre 10 entre los empleados.

“Es muy importante poner el foco en las personas. Nuestro sector tiene una tasa de rotación muy alta, es decir, que la gente cambia mucho de trabajo porque tienen perfiles que están muy demandados. Tenemos que cuidarlos porque ellos valoran el hecho de no vivir para trabajar, sino al contrario”, explica a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA Ana Arroyo, directora de Recursos Humanos de Software DELSOL.

Según 4 Day Week Global, un think tank sin ánimo de lucro dedicado a defender este modelo laboral, el 78% de los empleados que lo han probado están más felices y menos estresados. Y, en cuanto a las empresas, un 63% asegura que tienen más fácil atraer y retener el talento gracias a él.

Así lo atestigua en España un reciente estudio de ManpowerGroup, que asegura que un 89% de los profesionales espera que su trabajo sea parcialmente remoto después de la crisis del coronavirus. “Es uno de los aspectos más valorados por los trabajadores a la hora de decidirse por un nuevo proyecto laboral”, apunta a este periódico Pablo Gómez, director de Servicio Corporativo del Grupo Adecco.

"Reestructurar nuestra jornada laboral ha sido decisivo a la hora de captar talento, a todos los que hemos entrevistado se les ha alegrado la cara cuando se lo hemos contado", asegura Lía Radovic, responsable de Marketing y Desarrollo de Negocio en Bravent, una consultora tecnológica.

Repensar la semana laboral

Mientras que en Good Rebels se trabaja siempre de lunes a jueves, en Software DELSOL el día libre va rotando entre los distintos equipos para garantizar la actividad hasta el viernes. De esta forma, a las cinco semanas el trabajador consigue juntar como días de libranza viernes, sábado, domingo y lunes.

Ambas empresas, además, ejercen un modelo flexible por el que, si bien mantienen sus oficinas físicas, el trabajador tiene capacidad de elección para teletrabajar si lo considera necesario.

En Bravent, una consultora tecnológica que es partner oficial de Microsoft y que desde la pandemia ha duplicado su facturación hasta los 10 millones de euros anuales, han ido un paso más allá en este sentido, pues a priori el 100% de su plantilla trabaja en remoto, aunque también tenga libertad de elección. Allí, sin embargo, no han llegado aún a una jornada semanal de 32 horas, sino que condensan 36 en cuatro días de nueve horas.

“Nos tocó sopesar si preferíamos trabajadores más contentos y con mayor flexibilidad o cuatro horas más de facturación. Y lo hemos tenido claro”, asegura Radovic. “Los salarios no se han tocado. Si bajas el sueldo a los trabajadores estás aplicando una jornada reducida, y eso no es un modelo rompedor, es solo un modelo anticuado encubierto”.

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