INFLACIÓN

Fruta de verano: los precios, por las nubes

  • Las sandías y los melones cuestan casi el doble que el año pasado al alcanzar los diez euros la unidad en los supermercados

  • Las cotizaciones que perciben los agricultores no siguen esa tendencia

Campo de sandías.

Campo de sandías. / VICENT M PASTOR

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José Luis Zaragozá

El asunto de los precios por las nubes de la sandía y los melones en este arranque del verano no parece baladí. Ha llegado incluso hasta el Congreso de los Diputados. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, interpelaba esta semana al respecto al Gobierno central. "¿Sabe usted señor Pedro Sánchez qué puede costar un melón hoy en este país? Hasta 13 euros. ¿Una sandía? Hasta 12 euros. ¿Medio kilo de cerezas? Hasta 6 euros. Señor presidente, en un país en el que el salario medio anual es de 16.300 euros, ¿cómo cree que la gente puede llegar a comprar fruta en verano?", preguntaba el citado dirigente catalán al presidente del Ejecutivo español.

La reciente ola de calor y la fuerte subida de los precios de algunos alimentos de temporada, que junto a la energía disparan la inflación (ya está en tasas superiores al 8%), altera hábitos de conducta de los consumidores a la hora de llenar la cesta de la compra. Siguen adquiriendo fruta, pero no toda la que quisieran. Sandía, melón y melocotón son las más afectadas.

Así lo reconoce un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Y es que la fruta de verano cuesta el doble que hace un año en las estanterías de los supermercados y de las fruterías. Esto se traduce en que el kilo de la sandía en los supermercados ronda una media de 1,50 euros y el del melón incluso supera los 2 euros. Así, una sandía de seis kilos y medio se sitúa por encima de los 10 euros y un melón medio de tres kilos cuesta unos 6 euros. En un país acostumbrado al consumo de este producto en verano no es un alza de coste que pase inadvertida.

Según el precio reflejado en las estanterías de las principales cadenas de supermercados en España resulta complicado hacerse con una sandía o un melón sin pagar una elevada cifra de dinero. ¿Por qué? Los motivos que han impulsado este incremento tienen que ver con la menor dedicación del campo a estos cultivos después de dos campañas consecutivas de bajos precios y el ascenso en los costes de explotación agrícolas. Como consecuencia del descenso de producción de sandías y melones hay menos fruta en el mercado.

Hábitos de compra

"La espectacular subida de los precios de la alimentación -la mayor en 28 años según datos del INE- ya provoca que el 62% de los consumidores modifique sus hábitos de compra, adaptándolos a su renta" y "uno de cada cinco reconoce que ha dejado de comprar alimentos como la carne, el pescado, las frutas y las verduras", explica el citado estudio de la OCU. En el caso de las frutas, "el consumidor va a buscar productos sustitutivos", quizá "otro tipo de postres que a sus ojos resulten más baratos" y que "puede que no coincidan con los más sanos".

Aunque los agricultores no ven reflejados en el campo esos precios disparatados de la fruta en los lineales de venta al público, ya en el mes de abril, el valor de algunas de esas frutas era más que ostensible en los productos vendidos en primavera procedentes de invernaderos o de importaciones de varios países. Así lo indican los datos de la consultora IRI, que observa una subida anual del precio de la sandía del 18,7 % y del melón del 3,2 % también respecto a abril de 2021.

Hasta finales de mayo, la producción de sandías y melones -en la Comunidad Valenciana comienza ahora la recolección, más adelantada en territorios del sur como la Región de Murcia y Almería- ha sido corta, en torno a un 50% inferior, a causa de la calima y las lluvias. También hubo menos entrada de las habituales desde países africanos como Senegal, si bien en junio los rendimientos han aumentado. Por tanto, debería producirse una bajada de precios.

Pero no es así. El responsable de frutas y hortalizas de la asociación agraria COAG, Andrés Góngora, explica que los precios de las refrescantes frutas de verano "han sido poco accesibles para el consumidor". El agricultor, que este año sufre un fuerte incremento de costes, cobró en mayo una media de 85 céntimos por kilo de sandía y, a mediados de junio, 18 céntimos/kg, asegura el dirigente de la citada organización agraria.

A pie de campo, Juan Tamarit, un agricultor de l’Horta, reconoce que las "cotizaciones de la sandías en el campo valenciano, en estos días en que se acentúa la comercialización en los mercados, no reflejan un incremento sustancial respecto a los años precedentes". Tal como reconoce el analista Patricio Simó, la sandía y el melón, frutas de verano por excelencia, "son el mejor exponente de lo que está ocurriendo en el campo español, donde solo se benefician los intermediarios y las grandes superficies de alimentación". Destaca que los precios de venta al público registran un incremento del 250% respecto al precio en el campo.

Cotizaciones oficiales

El ‘Boletín semanal de precios de frutas y hortalizas’ elaborado por el Ministerio de Agricultura refleja que otra de las frutas que más se ha encarecido es el melocotón amarillo, pues en la semana 23ª (del 6 al 12 de junio de 2022) tenía un precio en origen de 95,20 céntimos/kg, mientras que en el mismo periodo de 2021 su precio era de 71,71 céntimos/kg, es decir, ahora el kilogramo está casi 24 céntimos más caro.

Otras frutas

Además, otras dos frutas que han experimentado un disparatado aumento de su precio son la nectarina blanca, con un precio de 95,29 céntimos/kg, frente a los 82,26 céntimos/kg del año pasado. También la ciruela, que está a 64,35 céntimos/kg, frente a los 63,36 céntimos/kg de la misma semana de junio de 2021. Por su parte, el precio medio en origen de la sandía entre el 6 y el 12 de junio aumentó respecto a las referidas cotizaciones a principios de temporada, ya que fue de 49,49 céntimos/kg y de 61,93 céntimos/kg para el melón.

Sobre el encarecimiento de la fruta de hueso, un sector empresarial autorizado como la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas vivas (Fepex) considera que "es imputable principalmente al fuerte descenso de la oferta debido a la mala climatología de la primavera".

A la vista de la situación, el directivo del canal minorista de NielsenIQ, Ignacio Biedma, también coincide con otras fuentes al destacar que "se está produciendo una transferencia en el consumo de fruta hacia otras familias diferentes". Los últimos datos de esta consultora arrojan una bajada del volumen de fruta vendido del 4,6% durante la primera parte del año 2022.

"El consumidor está mirando cómo ajustar los costes de su cesta de la compra" y, si la sandía o el melocotón están caros, "optarán por otras menos estacionales de la temporada de verano y de menor precio como la banana o la manzana", sostiene este experto.

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