CARBURANTES

La gasolina y el diésel baten récords por encima de los dos euros y se 'comen' el descuento de 20 céntimos

El precio medio del litro de gasolina se ha situado esta semana en los 2,141 euros y el diésel en 2,076, haciendo que el precio con la bonificación del Gobierno sea ya mayor que el que se pagaba en las gasolineras antes de su entrada en vigor

Un hombre reposta en una gasolinera de Barcelona, en marzo de este año.

Un hombre reposta en una gasolinera de Barcelona, en marzo de este año. / FERRAN NADEU

3
Se lee en minutos

El descuento de 20 céntimos se queda sin efecto. La subida de los precios de gasolina y diésel se ha 'comido' por completo la bonificación que entró en vigor el pasado 1 de abril, después de que ambos carburantes se consoliden por encima de los dos euros por litro con dos récords históricos. El 'sorpasso' se produce en vísperas de que el Gobierno prorrogue esta ayuda en un decreto anticrisis que prevé aprobarse en un Consejo de Ministros extraordinario que se celebrará este sábado.

Según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea publicados este jueves, el precio medio del litro de gasolina se ha situado esta semana en los 2,141 euros, un 1,13% que hace una semana; mientras que en el caso del diésel, el precio medio del litro se ha incrementado un 3,64% hasta los 2,076. Con el descuento 'oficial' de 20 céntimos --las grandes petroleras incluyen un descuento superior a sus clientes-- el precio final para los consumidores fue de 1,941 para la gasolina y 1,876 euros para el diésel, por encima del precio que marcaba a finales de marzo (1,818.2 en el caso de la gasolina y 1,837.19 en el del diésel).

Al retroceder un año, a esta misma semana del 2021, el precio se ha encarecido un 55,82% y un 67,68%, respectivamente, aunque sin tener en cuenta la bonificación vigente; mientras que respecto al periodo anterior a la pandemia, en 2019 en esta misma semana los precios de los carburantes eran casi la mitad de los actuales (1,301.65 euros para la gasolina y 1,194.23 euros para el diésel).

El Gobierno ha anunciado ya que extenderá esta rebaja hasta el 30 de septiembre de manera "generalizada" a toda la población, según confirmó la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y para la Transformación Digital, Nadia Calviño, este miércoles en declaraciones a Antena 3 recogidas por Europa Press. Se descarta, por tanto, la posibilidad de realizar la bonificación según la renta, como defendía Podemos y apoyaban otros miembros del sector socialista del Gobierno de coalición, como la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera.

"Al aplicarse a toda la población, inmediatamente baja el IPC. Es una de las medidas más eficaces que hemos puesto en marcha y vamos a seguir en esa dirección", justificó Calviño. Sin embargo, los transportistas organizados bajo el Comité Nacional del Transporte Por Carretera (CNTC) han pedido al Ejecutivo añadir 20 céntimos más de ayuda dirigido a este sector con un mecanismo equivalente al de la devolución del gasóleo profesional. Otra patronal, la Plataforma para la Defensa del Transporte de Mercancías consultará con sus bases este domingo para que "se refrende la reactivación del paro indefinido de transporte, suspendido a principios de abril", si a partir del 30 de junio no cuentan con una norma que proteja sus costes de explotación.

La bonificación sobre el combustible será una de las medidas que se incluirán en el paquete del próximo sábado, además de la rebaja del IVA hasta el 5% anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Una de las grandes incógnitas es si ese mega-decreto incluirá un impuesto a las empresas energéticas, es decir, que grave los beneficios extraordinarios de las compañías eléctricas y petroleras. Calviño confirmó este miércoles que esa es la intención del Ejecutivo pero falta encontrar "el vehículo fiscal, financiero y legal más adecuado para lograr el objetivo". Su colega del ministerio para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha advertido este jueves que hay que ser "muy cuidadosos" para evitar que un diseño "mal planteado" de este mecanismo "pueda trasladarse a los consumidores", así como para "no entorpecer" la inversión de estas empresas.

Desde que el martes pasado el Ejecutivo anunció su intención de poner una tasa a estas compañías, las cuatro grandes compañías de este sector se han dejado 6.100 millones de euros en bolsa. En concreto, Iberdrola ha visto reducida su capitalización en 3.600 millones, mientras para Endesa y Naturgy la pérdida ha sido de 1.000 y 1.100 millones de euros, respectivamente. En el caso de Repsol, el recorte ha sido menor, casi 350 millones de euros.

Noticias relacionadas