POR ESTAFA

La denuncia contra el fundador de 100 Montaditos se ampliará tras recibir "cientos de llamadas" de afectados

Entrada a dos locales de 100 Montaditos y La Sureña en Madrid, ambos propiedad de Restalia. 

Entrada a dos locales de 100 Montaditos y La Sureña en Madrid, ambos propiedad de Restalia.  / EPE

  • Franquiciados propietarios de más de setenta establecimientos denuncian a Restalia, dueña de 100 Montaditos, La Sureña y The Good Burger

  • Entre los delitos puestos de manifiesto están la organización criminal, delito continuado de estafa agravado, delitos contra los consumidores, coacciones, delitos fiscales y blanqueo de capitales

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La denuncia por estafa presentada por un grupo de franquiciados contra Restalia, el grupo fundador de 100 Montaditos, La Sureña y The Good Burger, se ampliará tras recibir los abogados "más de un centenar de llamadas" de afectados.

"Formalizaremos la petición de ampliación con un grupo más voluminoso de franquiciados en los próximos días", ha comunicado en rueda de prensa Rafael Franco, uno de los abogados que lleva el caso junto al despacho Cremades & Calvo-Sotelo.

La denuncia inicial, ya admitida a trámite en el juzgado, estaba formulada por quince franquiciados propietarios de 31 establecimientos, tanto The Good Burger como 100 Montaditos y las cafeterías Panther. El fundador y presidente ejecutivo de Restalia es el sevillano José María Capitán.

En la ampliación entrarán "en torno a 40 locales más", ha dicho el abogado. Otra treintena de locales lo están valorando y "tomarán su decisión de manera inmediata", lo que elevaría la cifra a un centenar de locales.

La denuncia se interpuso en agosto de 2021 y en ella se pusieron de manifiesto múltiples delitos, según han explicado abogados de sendos despachos. Entre ellos, organización criminal, delito continuado de estafa agravado, delitos contra los consumidores, coacciones, delitos fiscales y blanqueo de capitales. El escrito es tan extenso que leerlo entero llevaría "ocho días".

"Hemos desmenuzado el sistema, que es un poco perverso", han revelado los abogados. "La valoración inicial de los daños en los 31 establecimientos rondaba los veinte millones de euros. Esto ha sido la ruina de todos los franquiciados que conocemos. Una ruina que significa concurso de acreedores, de personas físicas, divorcios y salud mental. Son conductas delictivas y como tal tenemos que tratarlas".

Diligencias previas

El Juzgado de Instrucción 52 de Madrid ya investiga a Capitán, a la propia sociedad, a varias de sus filiales, así como a una veintena de responsables del grupo.

El magistrado David Suárez ha dictado un auto en el que acuerda abrir diligencias previas contra 29 sociedades pertenecientes o vinculadas con Restalia, entre ellas Pepe Taco, Panther Juice & Sandwich Market y La Sureña además de las ya citadas.

La denuncia señala que los denunciados ocultaron, "de manera deliberada, a los franquiciados la existencia de acuerdos con proveedores que suponía, en definitiva, que la franquicia resultase inviable".

Y previamente a la firma de los contratos, continúa, se sumaron "unos estudios de viabilidad irreales con los que consiguieron hacerles creer que sus franquicias darían unos beneficios que, en realidad, nunca podrían alcanzar, extremo que ciertamente, los denunciados conocen" y que explica que "la media de cierres de franquicias en el grupo Restalia es de unos cien anuales".

Carne caducada

El escrito, revelado la semana pasada por la Agencia EFE, denuncia que Restalia "pudiera estar suministrando carne con la fecha de consumo preferente "pasada", pudiendo haber emitido certificados de extensión de la fecha de consumo preferente de hasta seis meses.

Al respecto, pone como ejemplo que Restalia hizo "un pedido muy elevado" de carne baja en grasa en 2020 cuya "fecha de consumo preferente estaba a punto de finalizar", por lo que mandó un comunicado a los franquiciados en el que informaba de que iban a recibir hamburguesa baja en grasa en lugar de la estándar de 100 gramos "por una regularización en el stock" de sus productos.

Con ello "los denunciados pretendían que los franquiciados vendiesen la hamburguesa baja en grasa como si fuera hamburguesa estándar", señalando el caso de un denunciante que hizo un pedido de carne estándar que recibió el 24 de noviembre de 2020.

Riesgos para la salud pública

Incluso hay casos de lotes que ni tan siquiera recogen qué fecha sería la máxima a efectos del consumo, como se ve en algunas fotografías que adjunta la denuncia.

Pero "la cuestión es aun más grave" porque si se atienen a la fecha de consumo preferente, que había sido ampliada en algunos lotes de mayo y junio al 3 de diciembre, "se da el caso de que alguna de aquella carne baja en grasas habría sido entregada a los franquiciados ya caducada" porque la entrega estimada era a partir del 1 de diciembre.

Así, los denunciantes avisan de que el problema no está solo en el posible engaño al consumidor sino en "los graves riesgos para la salud pública" porque pudiera que ese producto "no estuviera en condiciones óptimas para ser consumido".

En una conversación de 9 de diciembre de 2020, el dueño de un franquiciado recrimina a Antonio Escavias, antiguo director del departamento de operaciones de ayudas al franquiciado, que la carne le ha llegado "caducada" y que "eso es engañar al cliente".

Escavias le responde que va a averiguar qué ha pasado porque eso no se puede servir. "Yo no vendo esas carnes. Tengo una caja de carne baja en grasa, caducada, que si llega a venir una inspección, ni certificado ni nada", añade el dueño de la franquicia.

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