Energía

El combustible y la recuperación de la demanda empiezan a subir el precio de los viajes

Algunos turoperadores trasladan incrementos adicionales a las reservas por el coste del carburante | Las aerolíneas reconocen que el alza de la ocupación incrementa el precio de los billetes

Imagen de archivo de un avión de Volotea.

Imagen de archivo de un avión de Volotea.

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Los viajes se encarecen. El incremento del precio del combustible y el alza de la demanda tras la pandemia se empieza a notar ya en el precio de los billetes de avión que se elevan de cara al verano. "Hay mayoristas que han asumido el incremento porque no querían subir los precios, pero otros sí están subiendo el precio", reconoce la gerente de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), Mercedes Tejero. En este caso, la subida de los billetes por el combustible es atribuible fácilmente porque supone un suplemento adicional a la reserva y se produce, sobre todo, en los paquetes de largo radio.

Según el Real Decreto-ley 23/2018 que regula los viajes combinados, una vez se realiza la reserva y se firma el contrato, el turoperador puede añadir un suplemento que incremente el precio hasta 20 días antes del inicio del viaje en tres casos: por un incremento del precio del transporte por el alza del combustible, por una subida impositiva o por el tipo de cambio de divisa. "No es algo arbitrario sino que se tiene que establecer por contrato y hay unas garantías legales bastante fuertes", añade Tejero. En el caso de que la subida supere el 8% del coste total, el pasajero puede romper el contrato en un "plazo razonable" sin penalización alguna.

Los turoperadores pueden subir el precio de las reservas hasta 20 días antes del inicio del viaje por el alza del combustible

"Es algo que ha empezado ahora, de cara al verano, y muchas lo están asumiendo para no perder clientes con cancelaciones, pero es muy probable que de cara a otoño sigan subiendo", asegura Tejero. Los catálogos de vacaciones se realizan a tres o cuatro meses vista, lo que provoca que ante una situación de alza de precio como la actual que se inició en marzo estén desactualizados. "En enero se realizan los catálogos (de viajes combinados) de verano, por eso hay algunos mayoristas sí han subido los precios; pero si sigue así el precio del carburante las nuevas ofertas que se realicen tendrán precios actuales y el viaje se encarecerá", agrega Tejero.

El combustible supone entre un 25% y un 30% de los costes totales de los aviones, según explican fuentes de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA). La patronal del sector, agrupa a aerolíneas que suman el 85% del tráfico en España, explica que cada compañía tiene un esquema distinto respecto al combustible: algunas tienen contratos a un plazo de un año o dos que les asegura un precio fijo durante ese periodo (coberturas) y eso las mantiene aisladas de un alza de precios como la actual, mientras que otras sin coberturas están más expuestas. Un ejemplo de esto último fue la aerolínea portuguesa TAP que en el mes de marzo anunció una subida de los billetes por esta cuestión.

Con todo, si la situación se mantiene en el tiempo, las nuevas coberturas que se realicen serán también más altas, lo cual también repercutirá en los nuevos billetes, aunque en este casi es más difícil de percibir. "Cada compañía tiene una cobertura distinta, pero más que un efecto a corto yo diría que será un efecto a medio y largo plazo", explican desde esta patronal. Así lo aseguraba también el presidente de Air Nostrum, Carlos Bertomeu, hace una semana al reconocer que esta cuestión "huele a preocupante" por el impacto que va a tener en la compra a futuros del queroseno. La aerolínea tiene cubierto el 80% del combustible hasta 2023 a un precio pactado que es la mitad del actual. Igual que Iberia, con coberturas del 60% para este año y del 30% para 2023, o Ryanair que tiene el 80% de su combustible cubierto a un precio "muy por debajo" del actual.

En el caso de la aerolínea irlandesa, el presidente ejecutivo del grupo, Michael O'Leary, indicó el martes que las tarifas de verano podrían encarecerse entre un 7% y un 9% respecto al año 2019, antes de la pandemia, al prever una ocupación superior a la que había antes del covid, en declaraciones a Reuters. "El sector aéreo no es ajeno a la interacción entre oferta y demanda y eso marca el precio. Es verdad que en los últimos meses la demanda ha estado apagada, pero en verano sube y eso ejerce presión sobre los precios", explican desde ALA.

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