'PERFECT FOR TAPAS'

'Padrón peppers': los pimientos españoles que arrasan en Londres pero ni pican ni salen de Galicia

’Padrón peppers’ de Noelia Conde, la empresaria que los introdujo en el mercado y la única que los lleva cultivados en Padrón

’Padrón peppers’ de Noelia Conde, la empresaria que los introdujo en el mercado y la única que los lleva cultivados en Padrón / Casa Conde

  • Los pimientos de Padrón están de moda en Londres, donde incluso los pubs tradicionales los ponen de aperitivo

  • Una gallega que emigró en los 2000 los introdujo en el mercado

  • El origen no está protegido y la mayoría de pimientos, tanto en Reino Unido como en España, vienen del sur o de Marruecos y no pican

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No se vivía mal en España a comienzos de los 2000. La economía crecía, el desempleo era bajo y entre los jóvenes aún no había calado la idea de emigrar para trabajar.

Noelia Conde, entonces una veinteañera del municipio coruñés de Padrón, fue la excepción en su entorno.

"Aquí se estaba muy bien. No hacía falta ir a ningún sitio. Pero lo típico: voy a Londres, aprendo inglés porque me puede venir bien para el futuro... y en vez de volver a casa, me quedé", relata. "Fue en 2001. Casualidades de la vida".

Conde buscó empleo en hostelería.

"Sabía poco inglés. Al tiempo que trabajaba, enviaba currículums a oficinas. Tuve entrevistas, pero me surgió la oportunidad de abrir mercado para los 'Padrón peppers'", continúa. "Mi familia ha cultivado pimientos de Padrón toda la vida. Podían enviármelos y decidimos intentarlo. Era un producto desconocido en Reino Unido. No me lo pensé".

Durante los primeros años, la joven gallega vendió pimientos ('peppers', en inglés) de Padrón a algunos restaurantes españoles de la ciudad. Eran locales de inmigrantes que ya servían platos típicos, como la paella, la tortilla y el chorizo.

Pimientos de Padrón cultivados en Padrón

/ Noelia Conde

"La idea era darlos a probar, introducirlos a través de las tapas en restaurantes", dice. Los pimientos llegaban directos de Galicia en el avión de Iberia, que antes de la irrupción de Ryanair tenía una ruta sin escala entre Santiago de Compostela y la capital británica.

"Metíamos las cajas en el avión porque las cantidades eran muy pequeñas", rememora. "Llegaban el mismo día. Poquito a poco se los fui colocando a los restaurantes españoles, que con el paso del tiempo los pusieron fijos en sus menús".

Uno de estos restaurantes fue Laxeiro, un gallego que comenzó su andadura en los años 80. Su fundadora, Isabel Ríos, emigró desde Galicia en los 60, trabajó en hospitales y escuelas y abrió una tienda de productos españoles e italianos cuando aún no había importadores.

Isabel Ríos, fundadora de Laxeiro, junto a su hijo Eduardo

/ A. P

Ríos, que ya tiene 75 años, corta fruta para sangría en la cocina del local mientras atiende a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA. "Nosotros siempre hemos traído pimientos de Padrón. Ahora están muy de moda, pero no todos vienen de Padrón. Es un producto que ha cruzado la línea, como el hummus. La gente ya lo conoce. Y ves hasta hummus de pimientos del padrón".

El negocio de Noelia Conde creció gracias a clientes como Laxeiro. Hoy, la empresaria regenta una pequeña pero próspera firma de 'Padrón peppers' en Londres. La oficina y almacén de Casa Conde, como se llama, está bajo los arcos de la estación de tren de Queens Road Peckham: un peculiar centro empresarial en el que hay tiendas de antigüedades y talleres.

Peckham, al sur del Támesis, es un barrio en auge. A pocos metros de Casa Conde abrió hace poco una bodega 'hipster' que sirve varias tapas españolas, como gildas, cecina y pimientos del padrón, además de especialidades italianas (burrata y tomates del Vesubio), turcas (kofta de cordero) y griegas (queso feta).

"Los pimientos del padrón están de moda. También el txakolí. Puede tener que ver con BRAT, un restaurante con estrella Michelín e influencia vasca", sugiere Pablo, el chef español del local. "Ellos han popularizado la 'basque cheesecake', una tarta de queso quemada".

Pablo, en el centro, el chef español de Peckham Cellars, una bodega que sirve tapas españolas

/ A.P

Pero la bodega 'hipster' de Peckham y el restaurante Michelín no son ninguna avanzadilla. Los pimientos del padrón están ya en todo tipo de restaurantes y supermercados londinenses.

Son conocidos como 'padron peppers' —a veces le ponen tilde, otras no— y se venden como aperitivo en bares. También en bolsas con el eslogan 'perfect for tapas' (perfectos para tapas) en grandes superficies.

'Padron peppers' en Arthur Hoppers, un pub del centro de Londres

/ A.P

Los 'padron peppers' pueden verse en las cartas de pubs ingleses, en sitios de hamburguesas y sándwiches de la City financiera, en locales de barrios modernos y hasta en pizzerías italianas, que venden su propia versión: los 'friggitelli peppers: like padrons but better' (pimientos friggitelli, como los del padrón pero mejor).

Los 'friggitelli' italianos compiten con los 'padron peppers' diciendo que son mejores

/ A. P

"Son muy típicos ya. El gazpacho no ha entrado, pero esto sí. Y el chorizo, para salsas con pescado. Queso, en cambio, nada", confirma el director del Instituto Cervantes en Londres, Ignacio Peyró, autor del libro gastronómico Comimos y Bebimos. "El tema es que el pimiento de Padrón es como el jamón de York o el queso de Cheddar. No tiene protección de origen. Pueden ser de Kent o de Marruecos y, de hecho, muchas veces lo son".

Pese a ser su introductora, Conde perdió el monopolio de los 'padron peppers' en Londres hace tiempo. Con su popularización se abandonó, además, la esencia del pimiento de Padrón tal y como lo conocemos en España: ya no hay unos que piquen y otros que no, sino que debido a modificaciones genéticas en la semilla y al cambio en las condiciones climáticas de cultivo ninguno pica.

'Padron peppers' en bolsa a la venta en Lidl por poco más de un euro

/ A.P

"Desde que yo llegué han pasado veinte años", continúa Conde. "Fui la primera, pero ha entrado mucha gente después. Ya no tengo control. Sigo con mis restaurantes españoles, vendiendo los pimientos que mi familia cultiva en Padrón. Por eso puedo decir que los auténticos 'Padrón peppers' son míos. Solo los traigo yo".

Gallegos contra murcianos

La mayoría de 'Padrón peppers' que se venden en Londres, en el resto de Reino Unido, en Europa y en España no salen del municipio gallego llamado Padrón, sino de las provincias de Murcia, Almería, Málaga, Granada y Agadir, en Marruecos. También es fácil encontrarlos de México y Portugal.

Padrón, al sur de la provincia de La Coruña, está formado por cinco parroquias, poblaciones más pequeñas que un municipio. Una de ellas se llama Herbón. Es allí donde nació Noelia Conde, donde vive su familia y donde tradicionalmente se han cultivado los pimientos del Padrón.

"Hace años, los de Herbón querían que se conociera el origen de su pimiento y diferenciarlo de otros", cuenta Milagros González, directora de la cooperativa A Pementeira y de la denominación de origen protegida pimiento de Herbón. "En 1982 empezaron los papeleos, pero descubrieron que los pimientos de Padrón, que era como los conocíamos aquí, ya los había registrado una casa de semillas de Murcia. Nos quedamos chafados. Toda la ilusión cayó. Empezaron a cultivarlos en otras partes y a apropiarse del nombre".

Milagros González, directora de la D.O Pimiento de Herbón

/ A Pementeira

Aunque González no recuerda su nombre, la empresa de semillas a la que se refiere es, con toda probabilidad, Ramiro Arnedo S.A.

La compañía es riojana, pero tiene delegación en Murcia. Es una de las tres empresas que aparece asociada al pimiento Padrón en el catálogo nacional de variedades vegetales: las otras dos son catalanas.

Julián Arnedo es el presidente de Ramiro Arnedo e hijo del fundador. "Seguramente se refieran a nosotros. Excepto el pimiento que se produce en Herbón, el 99% del pimiento Padrón que se cultiva en el mundo es nuestra variedad. Pero no somos los propietarios de la marca", explica a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA.

"Es una variedad libre que estaba registrada de oficio. Es como la denominación de origen La Rioja, que existe, pero no sus variedades tempranillo o garnacha. Estas ya existían y no puedes registrar algo que ya existe", añade.

No se puede vender "pimiento de Padrón" si no es de allí, pero sí "pimiento tipo Padrón"

La empresa es, como las catalanas, "conservadora" de la variedad: esto es, encargada de mantenerla con todas sus propiedades.

La variedad Padrón es comercial, no protegida, de modo que cualquiera puede cultivarla y venderla. El detalle es que no puede decir que son pimientos de Padrón, sino que debe decir que son pimientos tipo Padrón. En inglés, el matiz se pierde.

"La convivencia", precisa Arnedo, "es muy difícil cuando una marca está cogida".

Años después del chasco inicial, en 2010, los habitantes de Herbón buscaron un nuevo nombre y lograron registrar la Denominación de Origen Protegida de pimientos de Herbón.

Reconocen que el tirón de esta marca es menor, pero aseguran hacer todo lo que está en su mano para popularizarla.

Herbón produce unos 300.000 kilos de pimientos al año. "No da para abastecer todo el mercado", sostiene González, "pero sí para servir a un mercado selecto de gente que quiere pagar una mercancía de calidad".

Unos pican y otros no

La principal diferencia entre los pimientos cultivados en Padrón y los del resto del mundo es el picor.

En Reino Unido, el interés por los 'padron peppers' ha ido en aumento desde 2010 y supera ya al 'manchego', otra de las denominaciones protegidas más famosas de España.

Tras introducir los 'padron peppers' de su familia en la hostelería, Noelia Conde pensó que era buena idea vender en los supermercados británicos.

"Empezamos a trabajar con Waitrose con la idea de seguir dándolos a conocer, pero nos llevamos la sorpresa de que en Londres los supermercados se matan entre ellos", relata. "Esto fue en 2015 y duró muy poquito".

Waitrose es la cadena más cara de Reino Unido, el equivalente a El Corte Inglés o al Sánchez Romero español.

Conde descubrió que allí el que no corre vuela y que si Waitrose innova con un nuevo producto el resto no tardan en imitar.

"La competencia es 'copy-paste' de cualquier forma. En España, los pimientos tipo Padrón ya se cultivaban fuera de Galicia. Lo que hicieron otros supermercados fue llamar a sus productores del sur de España y pedírselos", recuerda la empresaria. "Fue sorprendente, porque no es un alimento que mueva mucha cantidad. Lo hicieron simplemente por tenerlo y nos destrozaron el producto. Es una versión barata y peor".

Pimientos del padrón procedentes de México en una tienda de frutas y verduras de Londres

/ A. P

El cultivo del padrón en otras partes de España había empezado años atrás, gracias en parte a las modificaciones genéticas creadas por la empresa de las semillas, Ramiro Arnedo.

"En los años 2000, vimos que el padrón tenía una vida muy limitada. Si lo cultivas en Galicia no pica porque tienen unas condiciones de humedad muy buenas, pero si lo cultivas en Almería el picor es brutal", explica el presidente de la compañía.

Por contra, la temporada de cultivo en Galicia solo va de mayo a octubre, mientras que en el sur se extiende todo el año.

"Sacamos variedades genéticamente dulces, como Celta y Boiro, que no pican. No son exactamente Padrón, pero el genérico es 'padrón pepper'", añade.

Estas variedades se cultivan todo el año. Lo hacen empresas españolas en el sur del país y en Marruecos, adonde muchos empresarios llevaron sus negocios en los 2000, a tierras que puso a su disposición el Gobierno marroquí y para ahorrar costes de mano de obra.

Por eso no es de extrañar que, incluso en supermercados españoles de alto nivel como El Corte Inglés, se vendan pimientos tipo padrón procedentes de Marruecos.

El presidente de semillas Ramiro Arnedo defiende que la fama internacional del pimiento padrón tiene que ver con la eliminación del factor sorpresa del picor.

"Todo el mundo da por hecho que no pican. Alguna vez ha picado uno y un finlandés ha montado el lío. La gente no quiere sustos", dice. "Esto estalla en los 2000 cuando dejan de picar".

Añade que el pimiento de Galicia "es de mucha más calidad que el marroquí" gracias al clima. Allí, en los pimientos protegidos de Herbón, el azar del picor no existe como tal, puesto que los agricultores saben reconocer cuáles pican y cuáles no y los mezclan en las bolsas para mantener la tradición.

"Nuestro pimiento va seleccionado. Hay que meter un porcentaje pequeño que pique", dice la directora de la D.O. "Eso se aprende, se va transmitiendo, se detecta en el tacto y el color. De los grandes, desconfía: esos te van a picar". La clave está en la capsicina, un compuesto que aparece en los pimientos a medida que maduran: por eso el pimiento de Padrón se recoge pequeñito, antes de ponerse rojo y producir esa sustancia.

Conde no vende pimientos bajo la D.O Herbón en Londres, pero sí incluye en las bolsas unos que pican y otros que no.

"Yo vendo pimiento de Padrón. Después de la experiencia de estos años, lo que no quiero es dañar al pimiento de Herbón por nada del mundo", concluye. "En España se perdió el origen y fue un daño enorme, porque todo el mundo conoce los pimientos de Padrón y se piensan que son de Galicia cuando no es así. Al queso manchego, al estar protegido, no lo pueden llamar así si no lo es. Me he dado cuenta de lo que significa una denominación. Lo que yo llevo al Reino Unido son Padrón Peppers: pimientos que mi familia cultiva en Padrón".

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