ESCALADA DE PRECIOS

El coste de la vida se complica en toda Europa: una ruta desde Portugal a Alemania

Varias personas compran aceite en un supermercado de Madrid. EFE/ Fernando Villar/Archivo

Varias personas compran aceite en un supermercado de Madrid. EFE/ Fernando Villar/Archivo

  • Los precios se han convertido en un dolor de cabeza para todas las familias del viejo continente

  • La inflación castiga Europa. Esta es la situación en algunos de los países de nuestro entorno, y las medidas que han planteado para contener los precios

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Andreu Jerez / Enric Bonet / Begoña Arce

Alemania: 22.000 millones para abaratar facturas

La inflación en Alemania cerró el pasado abril en el 7,4% y acabará previsiblemente rozando el 8% en mayo, según datos preliminares de la Oficina Federal de Estadística (Destatis). Lo que en un primer momento comenzó notándose sobre todo en los precios de los combustibles y de la energía tiene ya un claro efecto en los precios de alimentos básicos como el pan, el aceite, la mantequilla o la carne. Destatis apunta que los precios de los alimentos aumentaron más de un 11% el pasado mes, tendencia al alza.

La inflación creciente tras el levantamiento de las restricciones de la pandemia se ha visto acentuada por la guerra en Ucrania. Lo que en un primer momento era considerado un fenómeno pasajero por el Gobierno federal y la mayoría de analistas económicos comienza a preocupar ahora ante el peligro de que la inflación se cronifique y acabe afectado al empleo.

El Gobierno federal ha puesto en marcha un paquete de 22.000 millones de euros para paliar los efectos del aumento de los precios que contiene medidas como la creación de un billete de solo 9 euros al mes para el uso del transporte público en todo el país o la rebaja.

Francia: contención en un entorno alcista

La inflación en Francia superó en mayo el 5%, un nivel elevado pero inferior al de sus vecinos. El aumento generalizado de los precios alcanzó el 5,2% en el país vecino, según los últimos datos que se disponen del Instituto Nacional de Estadística y de Estudios Económicos (INSEE). La oficina de estadísticas de la Unión Europea, con un método de cálculo ligeramente distinto, calcula la inflación francesa en el 5,8%. Como el resto de países de su entorno, Francia sufre los efectos de la guerra en Ucrania y de la subida de los precios de la energía. Eso rebajará el crecimiento del PIB galo hasta el 2,36%, en lugar del 4,19% pronosticado a finales de año, según las últimas previsiones de la OCDE.

A pesar de ello, Francia hace frente a una inflación inferior respecto a la mayoría de países de la Unión Europea. Solo Malta ha sufrido un aumento de los precios más bajo. En el caso francés, esta subida menor se ha debido a un crecimiento de los precios energéticos menos pronunciado que en otros países. La factura energética aumentó un 26,8% durante los últimos doce meses, mientras que en el conjunto de la zona euro fue del 39,2%. Una de las claves de ello fue el hecho de disponer de una empresa estatal eléctrica (EDF) y poder limitar el coste de la luz a través de facturas reglamentadas.

Una mujer, en un supermercado de Barcelona.

/ ARCHIVO / CARLOS MONTAÑÉS

Reino Unido: por delante en todos los gastos

Las familias en Reino Unido se preguntan cómo podrán aguantar el aumento constante de los precios, que baja dejando atrás a los salarios. Sube la comida, el litro de carburante, el recibo de la luz, el café de media mañana y la pinta de cerveza en el pub. La inflación se sitúa actualmente en el 9%, la más alta en las últimas cuatro décadas y el Banco de Inglaterra advierte que antes de que finalice el año alcanzará un nuevo récord. El precio de la cesta de la compra había aumentado un 3,5% en abril y saltó al 4,3% en mayo, el mayor incremento en una década. Las causas hay que buscarlas en el aumento del precio de la materia prima, la energía y el transporte.

El presupuesto para la comida es la mayor preocupación para la mayoría de los británicos (76%) según la Agencia de Estándares de los Alimentos (FSA). Tal es la situación que uno de cada cinco consultados en marzo (22%) afirma haber comenzado a saltarse cada día una de las comidas, o reducir su tamaño, porque el dinero no llega. En Londres salir a tomar una copa empieza a ser prohibitivo. La pinta de cerveza (casi medio litro) se ha puesto en 8 libras (9,35 euros). Llenar el depósito del coche este verano será más caro que nunca. El litro de gasolina a 1,75 libras actualmente (2,04 euros) llegará a las 2 libras (2,33 euros). Otro sector que registra una subida constante desde hace once meses es el de la vivienda. En abril lo hizo un 1%, igual que en mayo. 

Trabajadores y clientes en una oficina de Post Office, en Londres. 

/ EFE/EPA/ANDY RAIN

Italia: crecimiento a la baja y precios al alza

La inflación está subiendo y seguirá subiendo en los próximos meses en Italia, mientras que la previsión de crecimiento del PIB se mantiene a la baja. Esta es la no muy halagadora instantánea hecha por el Instituto Nacional de Estadísticas de Italia (ISTAT), en su último informe de esta semana, sobre el estado de salud de la economía italiana. 

En concreto, según ISTAT, la inflación transalpina subió un 5,7% en los primeros tres meses del año, un 6% en abril y un 6,9% en mayo. Cifras, estas, que han sido empujadas en particular por las subidas de los precios de los combustibles (petróleo y gas), de los alimentos, y de los servicios recreativos, culturales y de cuidado personal. 

Con ello, el instituto estima que, de no producirse variaciones en tablero internacional, el alza de la inflación general para 2022 será en Italia del alrededor del 5,8% interanual, el doble que en 2021. Y todo ello mientras que el PIB del país está previsto que crezca alrededor de un 2,8%, un 0,3% menos que la previsión ventilada por el Gobierno italiano en un anterior informe.

Aun así, la inflación no ha subido de una forma pareja en todo el país. Las alzas más pronunciadas se han producido en varias ciudades del norte italiano, en particular en Bolzano, Génova, Padua, Verona y Perugia. En estas ciudades la inflación está suponiendo un aumento del gasto anual para las familias de entre los casi 1.700 euros a los 3.500 euros. Una gran cantidad de dinero que está haciendo preocupar a la ciudadanía.  

Portugal: mirando 30 años atrás

El Instituto Nacional de Estadística (INE) portugués prevé que la tasa de inflación del mes de mayo se eleve hasta el 8%, la cifra más alta en 29 años y un 0,8% superior a la de abril. A pesar de este aumento, la inflación se mantiene acorde con la media de la zona euro, del 8,1%, según las estimaciones publicadas a finales del pasado mes por la oficina de estadística Eurostat. 

El Gobierno atribuye estos datos a la guerra en Ucrania y ya empieza a plantear un panorama menos optimista que el de hace apenas unos meses. El ministro de Economía, António Costa Silva, ha abierto la puerta a una revisión de las medidas aprobadas para combatir la inflación, como la bajada de los impuestos a los combustibles y la limitación ibérica al precio del gas acordada con la Unión Europea. “Es evidente que estas medidas pueden no ser suficientes”, ha afirmado el ministro en una entrevista al semanario Expresso.

El Ejecutivo del socialista António Costa rechaza, sin embargo, tomar “medidas drásticas”, como la subida extraordinaria de las pensiones y de los salarios de los funcionarios públicos, algo que le ha valido las críticas de los partidos de izquierdas y de los sindicatos, que han convocado manifestaciones para las próximas semanas. Costa sostiene que medidas de este tipo contribuyen a aumentar la espiral inflacionista.

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