LABORAL

Los sindicatos defienden la viabilidad de la jornada de cuatro días

Unai Sordo y Pepe Álvarez apuestan por negociar su implantación "en algunas empresas y sectores"

Los sindicatos defienden la viabilidad de la jornada de cuatro días
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Mateo L. Belarte

Los sindicatos quieren transportar el debate de la jornada de 32 horas de la teoría a la práctica. Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, así lo han defendido este viernes durante la jornada inaugural del congreso internacional sobre la semana de cuatro días que se celebra en València.

Para Sordo, rebajar las horas de trabajo efectivo es una opción "viable" para "muchas empresas y sectores" que puede abordarse en el marco de la negociación colectiva gracias a la reducción del tiempo de trabajo que comporta la digitalización. "La digitalización y la robotización de la economía permiten unos incrementos de productividad que los trabajadores tienen que disputar. Y esa disputa se puede dar por la vía de mejorar los salarios pero también por la reducción de la jornada", ha defendido.

Preguntado sobre si es realista acometer ya este tipo de iniciativas, ha señalado que "se trata de una reivindicación vigente" para parte de la economía. "La riqueza de la negociación colectiva es adaptar las distintas realidades a esta tipología laboral", ha asegurado el líder de CCOO antes de participar en una de las mesas de debate del foro.

Sordo ha alertado, sin embargo, de algunos peligros de esta iniciativa, como la prolongación de las jornadas o los contratos en B. "Hay que evitar concentrar en cuatro días el mismo volumen de horas y es muy importante vigilar que las empresas no recurran a pagos en negro", ha asegurado.

Largo Caballero

Por su parte, Álvarez ha recordado que la jornada actual de 8 horas diaria está implantada desde la época de Largo Caballero, cuando se arañó esa mejora de las condiciones gracias a la presión social y sindical.

El líder ugetista ha puntualizado que "ahora se necesita mucha menos mano de obra" y ha citado el ejemplo de la industria del automóvil, que prevé que con la electrificación se reducirá en un 30% las horas de trabajo. Por eso, ha incidido en la "necesidad imperiosa" de "abordar" esta iniciativa para poder desarrollar "empleos de calidad".

Y ha mencionado otro ejemplo de lucha sindical, como las vacaciones pagadas, para contradecir las palabras del líder de la CEOE, Antonio Garamendi, quien esta mañana ha tildado la iniciativa de la semana de cuatro días de electoralista. "Los empresarios del momento decían 'cómo vamos a pagar por no trabajar´ y hoy es un mundo que no contemplamos". "Hablar de las 32 horas es favorecer nuevos instrumentos de desarrollo económico y personal. Me parece una afirmación o poco pensada o muy retrógrada", ha criticado.

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