URBANISMO SOSTENIBLE

Condensar Madrid en 'microurbes' donde todo esté a 15 minutos andando: "¿Qué harías con una hora más al día?"

Condensar Madrid en 'microurbes' donde todo esté a 15 minutos andando: "¿Qué harías con una hora más al día?"
  • Se extiende por varias capitales del mundo, como París, Singapur o Melbourne, la estrategia urbanística de las 'ciudades en 15 minutos'

  • La idea, impulsada por el Foro NESI, plantea que cualquier vecino tenga todos los servicios y ofertas culturales en su círculo más próximo

  • Los madrileños pasan de media 45 minutos al día en el transporte público y más de una hora desplazándose

7
Se lee en minutos

A las siete y media de la mañana del lunes, las bocinas y el ruido de los coches dan el pistoletazo de salida a la semana y a la hora punta en Madrid. Circular por cualquiera de sus circunvalaciones, tanto para entrar como para salir de la capital, se convierte en un desafío para la paciencia y la salud de sus ciudadanos, empobreciendo, con 'malos humos' desde primera hora de la mañana, hasta el aire que respiran.

“La pandemia nos ha obligado a recordar que lo más importante en esta vida es el tiempo que tenemos y cómo lo utilizamos. ¿Qué haríamos si nos regalasen una hora al día?”, se pregunta Diego Isabel La Moneda, director del Foro NESI de Innovación y Nueva Economía, en una entrevista con EL PERIÓDICO DE ESPAÑA. La fórmula para conseguir ese tiempo extra pasa, como ya ha ocurrido antes en otras grandes ciudades del mundo, por una pregunta: ¿Y si Madrid pudiera condensarse en ‘microurbes’ de 15 minutos?

El impacto de reducir la movilidad de sus 3,3 millones de ciudadanos sería extraordinario. En el cómputo de lo cuantificable estarían, por ejemplo, las toneladas de CO2 que dejarían de emitirse a la atmósfera, el ahorro energético de familias y empresas o el valor generado para el comercio de cercanía. En el intangible, el bienestar emocional derivado de una mejor conciliación, el beneficio para la salud de caminar, como mínimo, 5.000 pasos al día, y la sensación de que vivir en una gran ciudad ya no signifique que el tiempo se escurra entre los dedos. 

Ciudades de todo el mundo como París, Singapur, Melbourne, Miami, Dublín, Buenos Aires, Ottawa o Portland ya han abrazado este modelo de urbanismo sostenible, y, en España, el Foro NESI ya está hablando con varias administraciones locales para que se adhieran al proyecto. La idea no es otra que volver a hacer accesibles los grandes núcleos urbanos comprimiendo, en distancias de 15 minutos andando, todo lo que puedan necesitar sus ciudadanos en su día a día.

Los madrileños pasan 17,5 días al año desplazándose

Los confinamientos de la pandemia sirvieron para que la población fuese más consciente de su relación con su lugar de trabajo y con el sitio en el que vivía. Madrid, que tradicionalmente ha acumulado sus empresas más importantes en el norte y el centro de la ciudad, ha visto cómo se encarecía el precio de la vivienda en esas zonas al tiempo que se imponían los nuevos proyectos residenciales en el sur y el sureste de la capital. Un fenómeno urbanístico que causa, irremediablemente, que aumente la necesidad de movilidad de sus ciudadanos y, por tanto, el tiempo que pasan desplazándose. Los días siguen teniendo 24 horas, pero cada vez cuesta más llegar al lugar de trabajo.

A pesar de que la capital no se ha adherido todavía de forma oficial a la iniciativa de las 'Ciudades de 15 minutos', la empresa privada ya ha detectado la necesidad. En la periferia, por ejemplo, el precio medio de la vivienda ya ha aumentado un 7% en el último año según Gloval, mientras que en los alrededores del estadio Wanda Metropolitano, cerca de la M-40 y en el área de San Blas-Canillejas, se está desarrollando el proyecto de la Nueva Centralidad del Este, que aspira a convertirse en "el distrito de la innovación de Madrid en busca del concepto de la ciudad de 15 minutos". Zonas verdes y peatonales, carriles específicos para transporte sostenible, un parque empresarial... La idea es que quienes vivan allí tengan todo al alcance de su mano.

Según un informe publicado por Moovit el año pasado, Madrid es la ciudad española donde más tiempo se necesita para ir a trabajar. Cada día, sus ciudadanos pierden una media de 45 minutos en el transporte público para llegar a su puesto de trabajo, y, según un informe de la Comunidad de Madrid publicado justo antes de la pandemia, los madrileños pasan una hora y 9 minutos al día desplazándose tanto en medios privados como públicos. Esos 69 minutos al día equivalen a 17,5 días al año, es decir, a medio mes dedicado exclusivamente a llegar de un punto a otro.

Pero no se trata solo de ir y volver del trabajo, sino de todo lo que compone el día a día. Oferta deportiva y cultural, acceso a zonas verdes, relación con la administración... Todos los minutos que se sumen al tiempo que se tarda en llegar hasta ellos equivalen a menos posibilidades, más contaminación y un deterioro de la vida personal.

“La pandemia nos ha dado la posibilidad de repensarlo todo. No hablamos solo de teletrabajo, sino de cómo repercute en la calidad de nuestras relaciones personales el hecho de tenerlo todo más cerca y, por tanto, tener más tiempo”, asegura La Moneda, que presentará una guía metodológica de cómo conseguir el objetivo ‘Ciudades de 15 minutos y Territorios de 45 minutos’ tanto en el Foro de las Ciudades que se celebrará en IFEMA el próximo 16 de junio como en el World Urban Forum de Naciones Unidas que acogerá Polonia a finales de ese mismo mes.

En ese contexto, los barrios vuelven a tomar una enorme relevancia. A finales del año pasado, por ejemplo, el Consejo de París adoptó el llamado Pacto de Proximidad Parisina, un compromiso que sitúa a la escuela como el epicentro de la vida en los diferentes distritos y que apuesta por reforzar conceptos como la peatonalización, la limpieza, la seguridad, el comercio local y la interrelación entre sus ciudadanos en un contexto renaturalizado.

Estos conceptos, que en ocasiones se vuelven demasiado abstractos, se traducen en realidades como el refuerzo de los teatros de barrio, que reducen la necesidad de trasladarse al centro de la ciudad, o el aumento de las zonas verdes gracias a la conversión de carreteras en zonas peatonales. Una inversión importante que tiene que tener un respaldo claro de las administraciones públicas y que requiere de un proceso de transformación durante años.

Sin embargo, el objetivo de proyectos como el del Foro NESI es que este modelo de vida no venga impulsado únicamente desde la esfera pública, sino que las empresas también se involucren a la hora de acortar el tiempo de movilidad necesaria de sus empleados. 

“El teletrabajo no tiene por qué ser solo desde casa. Imagina un banco, por ejemplo. Una idea sería que aproveche su red de sucursales para que sus empleados no tengan que ir a trabajar siempre a la oficina central, sino que puedan hacerlo de vez en cuando desde un lugar cercano a su domicilio. De esa forma sigue trabajando en un espacio de la empresa y a la vez se beneficia del concepto de los 15 minutos”, apunta La Moneda.

Madrid sobrepasa los límites de contaminación

Caminar más y utilizar menos el coche es, además, otra forma de combatir el problema de la contaminación que atenaza a la capital. La Organización Mundial de la Salud recomienda dar 10.000 pasos al día, es decir, alrededor de unos 7 kilómetros dependiendo de la longitud del paso de cada uno, que se tardan en recorrer una media de entre 60 y 80 minutos.

Cubrir esa misma distancia en coche, por ejemplo, supone una emisión aproximada a la atmósfera de 1,14 kg de CO2, un problema que se acentúa cuando el modelo de sociedad invita a que todos sus ciudadanos se desplacen lejos y, además, todos concentrados en una misma franja de tiempo.

'La pandemia nos ha dado la posibilidad de repensarlo todo'

Hace apenas un mes, el Ayuntamiento de Madrid se congratulaba por los resultados de la última encuesta de calidad de vida entre sus ciudadanos. Los atascos, que la presidenta de la comunidad, Isabel Díaz Ayuso, llegó a decir que “son una seña de identidad” de la capital, son en realidad la mayor preocupación para sus ciudadanos. Un 21,1% de los más de 8.500 madrileños encuestados lo señalaron como el mayor problema de vivir en Madrid.

Como consecuencia de una movilidad excesiva, y pese a que la pandemia redujo la actividad durante meses, en 2021 la capital incumplió el Valor Límite Anual de contaminación por NO2 permitido por la Comisión Europea. En lo que va de año, y según datos del propio Ayuntamiento de Madrid, Villaverde, con una media de 43 µg/m3 de dióxido de nitrógeno al día, y Plaza Elíptica, con 48 µg/m3, superan el VLA, que está fijado en 40 µg/m3. De las otras 22 estaciones de medición, sólo seis están, a 5 de mayo, por debajo de los 30µg/m3.

Noticias relacionadas