GALICIA

El almacén de tierras raras de Vigo: un depósito decisivo para toda la UE y para la tecnología

Monte Galiñeiro, tesoro natural, alberga uno de los dos yacimientos de España de estos minerales, estratégicos para Bruselas

Una de las rutas por el monte Galiñeiro, en Vigo.

Una de las rutas por el monte Galiñeiro, en Vigo. / MARTA G. BREA

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Adrián Amoedo

Monte Galiñeiro, un paraje natural a las afueras de Vigo, no solo es un tesoro por fuera... también lo es por dentro. Sus altos y rutas esconden algunas de las materias primas más codiciadas en todo el mundo, escasa en suelo europeo y crítica para la tecnología y las tendencias que vienen, en especial en el terreno de la movilidad electrificada. La sierra situada entre Vigo y la localidad de Gondomar alberga uno de los mayores depósitos en suelo europeo de las materias primas relacionadas con las tierras raras, un conjunto de 17 elementos químicos claves para la fabricación de móviles, coches, lámparas de bajo consumo, resonancias magnéticas, cables de fibra óptica, 'tablets'...

Es, además, uno de los dos yacimientos identificados en España, con un potencial para extraer casi 3.000 toneladas al año. “Geológicamente están ahí, es uno de los depósitos más interesantes del sur de Europa”, explica el delegado para Galicia del Ilustre Colegio Oficial de Geólogos (ICOG), Pablo Núñez.

La Comisión Europea lleva años alertando de la necesidad de dotarse de materia prima local para disminuir la actual dependencia que existe de terceros países. El litio, clave para la fabricación de baterías, es uno de los ejemplos más comunes, con el norte de Portugal pujando fuerte por hacerse con la primera mina y refinería del sur europeo que produzca este material decisivo para el fin de los motores a combustión en la automoción.

La producción mundial asciende a unas 160.000 toneladas

Sin embargo, el litio no es el único elemento necesario para la UE. La Comisión anuncia cada tres años una lista de las materias primas fundamentales para la industria, siendo la última publicada en 2020. En ella figura las tierras raras, ya que en la actualidad el principal proveedor es China. La producción mundial de óxidos de tierras raras asciende a unas 160.000 toneladas al año y el país asiático produce un 95%.

La guerra iniciada por Rusia en Ucrania, impensable cuando se publicó aquella lista, acentuó la necesidad de encontrar estas materias primas en suelo europeo. “El conflicto pone de manifiesto el problema que venimos advirtiendo desde hace años, que es la excesiva dependencia de determinados países y ya no de los minerales estratégicos, también de otros ”, explica el presidente de la Cámara Oficial Mineira de Galicia (COMG), Juan José López Muñoz.

Potencial

La comunidad gallega, que según el delegado del ICOG es “una de las regiones con mayor riqueza mineral” del país, tiene yacimientos e indicios de albergar importantes depósitos de varios materiales. Al igual que el norte luso, el litio es uno de los materiales presentes entre en el subsuelo entre Pontevedra y Ourense. Las tierras raras, en cambio, tienen una mayor concentración en la comarca de Vigo y, en concreto, en el monte Galiñeiro.

Vista del monte Galiñeiro, en Vigo.




/ MARTA G. BREA

Los geólogos ya pusieron el foco en la importancia de disponer de este tipo de materias primas en 2019, cuando avisaron de que España contaba con dos importantes yacimientos para convertirse en un proveedor de primer nivel de tierras raras: uno en Ciudad Real y el otro en la sierra viguesa. De los dos solo el primero estaría intentando ser explotado por parte de una empresa, Quantum Minería, que se encontró con una fuerte oposición ecologista y está ahora pendiente de una resolución judicial.

En Matamulas la minera quiere extraer monacita, mineral presente también el Galiñeiro y uno de las fuentes primarias de las tierras raras (junto a la xenotima y la bastnasita). Documentado desde los años 1960, se estima que en la zona se podría llegar a producir 2.856 toneladas al año de tierras raras, lo que cubriría la importación cada año realiza España (de 550 toneladas, según el ICOG).

Además, no sería la primera vez que se logra monacita en Galicia. Áridos do Mendo, empresa dedicada a la extracción y producción de áridos en Salvaterra do Miño, trabaja con un depósito fluvial de arena para de la que además de áridos para construcción también obtienen oro y monacita.

Tanto la cámara minera como los geólogos apuestan por potenciar la investigación para saber exactamente qué alberga el monte Galiñeiro y otras zonas de la comunidad. “En Galicia hay indicios de productos estratégicos, como el litio o el níquel y tierras raras, que como poco deberían dejar investigar”, comenta López Muñoz, “el proceso de explotación luego ya se miraría con lupa, nosotros los primeros, pero por lo menos ver lo que hay y decidir”.

La dificultad radica, como ocurre en todos los proyectos mineros, en la conjugación de cuidar y explotar dos tesoros: el natural-paisajístico y el industrial-minero. Las dos caras de una misma moneda con un valor incalculable.

Reactivación de antiguas minas, largos procesos administrativos y derechos caducados

Galicia es, históricamente, una región con gran actividad minera. Desde la prehistoria a la época de los romanos o las históricas minas de estaño, wolframio o carbón y hasta la actualidad, con grandes productoras de granito o pizarra. Sin embargo, el sector se encuentra en un momento complicado a la hora de explotar nuevos recursos. “A nivel gallego hay muchas zonas que están bloqueadas con derechos mineros caducados o inactivos”, comenta el presidente de la Cámara Oficial Mineira de Galicia (COMG), Juan José López Muñoz.

Según explica el también directivo de Strategic Minerals y Esqueiro, Galicia “se está dedicando más a la regeneración de antiguas minas y al reaprovechamiento que en investigaciones nuevas”. “Es cierto que hay iniciativas nuevas, pero la mayor parte de lo que se plantea en Galicia es en antiguos yacimientos, como por ejemplo la mina de Penouta, en Viana do Bolo”, indica.

En la comunidad, “hay que contar que en seis o siete años” una firma “no va a tener ingresos” debido a los trámites administrativos. “Llegó el momento de incentivar todo este tipo de proyectos, abrir el concurso minero”, dice López Muñoz.

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