EL PALIQUE

Astérix con más salero

El frente común Portugal-España podría dar más tardes de gloria. Incluso mañanas de gozo

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El primer ministro de Portugal, António Costa, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se abrazan a la entrada de la capilla ardiente para despedir a Alfredo Pérez Rubalcaba, a 11 mayo 2019.

El primer ministro de Portugal, António Costa, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se abrazan a la entrada de la capilla ardiente para despedir a Alfredo Pérez Rubalcaba, a 11 mayo 2019. / JESUS HELLIN

Esto que Sánchez ha conseguido que se considere a España y Portugal como "isla energética" resucita un cierto iberismo, un espíritu de cooperación. O tal vez no, pero nos gustaría. Ya llegamos tarde a citar La balsa de piedra, ya lo han hecho ilustres y admirados colegas como Ignacio Camacho, pero es cierto que se viene esa historia de Saramago a la cabeza: la Península Ibérica se desprende de Europa y comienza a vagar/navegar por el Atlántico. A la deriva, no. A su deriva. Independiente. España siempre ha dado la espalda a Portugal.

-Pues anda, que Portugal.

En los mapas sale como un desierto o como un territorio nuestro pero fantasma. O no sale. Portugal. Ahora España y Portugal han ido juntas a decirle a la UE que no podemos permitirnos estos precios y que necesitamos que se haga una excepción con nosotros. En efecto: somos especiales. El defecto es creer que somos mejores.

Está por ver que la burocracia europea entienda que no tenemos, literalmente, dinero para pagar la luz pero sí que tenemos mucha energía. Las del que esto firma no son renovables, pero las del país, la península, sí. Echamos los lunes al sol sin que nos computen la energía solar. A veces todo nos la sopla sin que nos tengan en cuenta la energía eólica.

España ha de darse prisa en convencer a Europa de que podamos topar (nuevo verbo de moda) el precio del gas para que así en la subasta subsiguiente no nos salga muy cara la luz. Yo tampoco lo entiendo.

La ministra Teresa Ribera le ha metido optimismo a la cosa y ha dicho que "en tres o cuatro semanas" el recibo podría ser más barato. No es de recibo que esperemos más. Y aplaudimos (energía manual) que el Gobierno haya reaccionado, que se aprueben medidas y que se le diga a Europa que no pasa nada por intervenir, una mijita, los mercados.

Sí es club para socialdemócratas. El frente común Portugal-España podría dar más tardes de gloria. Incluso mañanas de gozo. Somos Astérix con más salero.

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