DERECHOS LABORALES

CCOO exige al Gobierno abrir ya la negociación para que las empleadas de hogar tengan derecho a paro

El sindicato quiere que se aproveche el cambio legal forzado por la justicia europea para equiparar las condiciones de estas 560.000 trabajadoras con los del resto de asalariados

Los responsables de Igualdad y Políticas Públicas de CCOO, Carolina Vidal y Carlos Bravo, y la Secretaria de Políticas Públicas de CCOO del Hábitat, Paloma Vázquez, presentan el informe del sindicato sobre empleadas de hogar

Los responsables de Igualdad y Políticas Públicas de CCOO, Carolina Vidal y Carlos Bravo, y la Secretaria de Políticas Públicas de CCOO del Hábitat, Paloma Vázquez, presentan el informe del sindicato sobre empleadas de hogar / CCOO

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Este miércoles se conmemora el día internacional de las trabajadoras del hogar, y CCOO quiere servirse de la efeméride para presionar al Gobierno para que regule el derecho de este colectivo a acceder a la prestación por desempleo; un paso que la justicia europea ya ha exigido a España en una reciente sentencia y que el sindicato quiere acelerar reclamando una negociación inmediata a los dos ministerios responsables: Trabajo e Inclusión. De momento, aseguran, estos departamentos no han respondido, aunque el primero ya ha mostrado su disposición favorable al diálogo en esta materia.

La palanca para forzar el cambio es la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que determinó el pasado 24 de febrero que el régimen laboral de España relativo a las empleadas del hogar es “discriminatorio” por no reconocer el acceso de este colectivo a la prestación por desempleo. En teoría, se abre así la puerta a reclamaciones en los tribunales por parte de las trabajadoras afectadas, pero el análisis que ha hecho el sindicato de las diferentes vías por las que se puede recurrir a la justicia (la contencioso-administrativa, la social y la de la responsabilidad patrimonial del Estado) topa con distintas dificultades; la principal, “que no hay una ley que ampare la ejecución de este derecho; así que lo que hay que hacer es un cambio normativo, que es además lo que pide el TJUE”, explica Carlos Bravo, Secretario de Políticas Públicas de CCOO.

La modificación legal no sería muy difícil, según Bravo, porque “las reglas [de cotización y prestaciones] ya existen, tanto para las empleadas que ejercen su tarea a jornada completa como las que lo hacen a jornada parcial". El sindicato propone en todo caso ir más allá de este cambio obligado por el TJUE y mejorar otras de las condiciones y derechos del colectivo, como promover la creación de un marco de negociación colectiva que dé un convenio propio al Empleo del Hogar, la puesta en marcha de un plan permanente de la Inspección de Trabajo para que garantice los derechos de estas trabajadoras o el impulso de la regularización del trabajo sumergido, que se calcula en unas 200.000 personas.

En este sentido, CCOO sostiene que dar el derecho a cobrar el paro fomentaría el afloramiento de situaciones irregulares, igual que sucedió en la anterior reforma que amplió derechos a este colectivo, en 2011, cuando se regularizaron más de 129.000 empleadas de hogar. "Se trata de profesionalizar esta actividad, que tenga condiciones de trabajo dignas, que sea reconocido como trabajo esencial, que se aplique a este colectivo el Estatuto de los Trabajadores en toda su integridad y que se acabe así con la discriminación, que hace que sea un trabajo de subsistencia", resume Carolina Vidal, Secretaria de Igualdad del sindicato.

Según los datos oficiales que recoge CCOO en su informe de propuestas para la equiparación de las empleadas del hogar con el resto de asalariados, en estos momentos hay unas 381.000 relaciones laborales dadas de dadas de alta en el sistema especial de empleadas de hogar de la Seguridad Social, aunque el número total de integrantes del colectivo se calcula en torno a las 560.000. El 88% son mujeres, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). La temporalidad en el sector se sitúa en el 25% (aunque llega al 61% entre las trabajadoras más jóvenes) y el trabajo a tiempo parcial está muy extendido: alcanza al 51% de contratos. Las trabajadoras extranjeras son algo menos de la mitad del total de empleadas de hogar: el 43,6%.

Durante la pandemia se creó un subsidio extraordinario para las empleadas de hogar que se viesen afectadas por el despido, la suspensión o la interrupción de su actividad a consecuencia del virus o de las medidas adoptadas para combatirlo. Ha sido la única vez en la historia en la que este colectivo ha contado con una ayuda económica en caso de desempleo, y por ello para CCOO esta experiencia es "muy positiva", aunque "la complejidad del procedimiento para solicitarla hiciese que su utilización fuese menor a la esperada, y llegase además a las perceptoras con importantes retrasos". Durante el tiempo que estuvo en vigor, sólo se reconoció este subsidio especial a 44.569 empleadas de hogar.

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