MOVIMIENTOS EN LAS ELÉCTRICAS

Endesa, Iberdrola y Naturgy pierden dos millones de clientes de luz en cinco años

Las grandes eléctricas sufren el golpe del peso creciente de las comercializadoras de luz independientes en el mercado español, pero aún controlan el 80% de todos los consumidores.

Sede central de Endesa en Madrid.

Sede central de Endesa en Madrid. / Endesa

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La pujanza de un batallón de nuevas eléctricas independientes y la aparición de rivales de peso con ganas de crecer les está costando una sangría en su cartera de clientes a las grandes compañías eléctricas. Los grandes grupos energéticos sufren pérdidas netas de contratos de suministro en un mercado en el español que, además, va ganando tamaño.

Iberdrola, Endesa y Naturgy, las tres principales eléctricas, han perdido casi dos millones de clientes de luz en los últimos cinco años. La cartera conjunta de clientes de los tres gigantes del sector han pasado desde los 25,64 millones de usuarios al final de 2016 hasta los 23,68 millones al cierre del tercer trimestre de este año, según los datos de los registros de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y las cifras facilitadas por las compañías en sus últimos resultados trimestrales.

Se trata de un descenso en concreto de 1,96 millones de clientes entre las tres compañías en un lustro. A pesar de la pérdida continua de consumidores en los últimos ejercicios, Iberdrola, Endesa y Naturgy siguen controlando un 80% de todos los consumidores eléctricos españoles, sumando tanto los hogares que tienen contratada la tarifa regulada (el denominado como PVPC) como los clientes con tarifas del mercado libre.

En ese periodo, Endesa es la que sufre una mayor caída de su cartera de clientes, con 1,1 millones de clientes menos (con descensos tanto entre los hogares con PVPC como en mercado libre), y tenía en septiembre 9,73 millones de usuarios. Iberdrola se deja más de 300.000 clientes en un lustro, compensando la caída en tarifa regulada con un aumento de la cartera de clientes con tarifas libres, hasta un total de 9,95 millones de consumidores en septiembre. Naturgy, por su parte, pierde 590.000 contratos con descensos en ambos segmentos, y se queda en 4 millones de usuarios.

Rivales que crecen

La entrada de nuevos actores ha sacudido en los últimos años el mercado eléctrico español. El desembarco de petroleras reconvertidas en grupos multienergía está consiguiendo aupar a eléctricas cuya expansión parecía estancada. Repsol anunció la compra de activos de Viesgo en junio de 2018. Entonces la eléctrica cantábrica contaba con menos de 660.000 clientes eléctricos, pero a finales del año pasado superaba los 916.000 contratos de luz, según los datos de la CNMC.

La petrolera francesa Total también entró en el mercado eléctro español a finales de 2020 con la compra de los activos de EDP. La eléctrica, con algún altibajo en algunos ejercicios, ha conseguido mantenerse estable en el entorno de los 1,1 millones de clientes eléctricos en el último lustro. Total pretende impulsar el crecimiento del grupo.

Además de las grandes, hay otro batallón de pequeñas energéticas en el mercado de la luz. Al cierre de 2020, había en España un total de 314 comercializadoras eléctricas, según el registro oficial de la CNMC. Algunas de estas compañías apenas tienen actividad, pero un puñado de eléctricas independientes (no integradas en los grandes grupos verticales energéticas) sí han conseguido ir ganando fuerza. Tanto como para sumar ya entre todas superar los 3 millones de clientes.

El negocio de comercialización eléctrica entre clientes domésticos se liberalizó en 2003. Desde entonces y durante una década -hasta el cierre de 2013- las pequeñas comercializadoras habían conseguido arrebatar a las grandes eléctricas apenas 760.000 clientes. Desde entonces y hasta ahora la cartera de clientes de las comercializadoras independientes se ha multiplicado por cuatro. Compañías como Feníe, CIDE, Audax, Holaluz o Aldro han mostrado su fortaleza y acumulan entre 200.000 y 400.000 clientes eléctricos cada una de ellas.

Cambiar de empresa y no de grupo

Los pequeños consumidores de electricidad, por lo general hogares y algunas pymes, pueden elegir entre contratar tarifas de luz reguladas -que están obligadas a ofrecer las grandes eléctricas y cuyo importe se fija en parte por la evolución del mercado eléctrico- y las ofertas del mercado libre –cuya cuantía fija libremente las compañías y que suelen tener precios estables-. La tarifa regulada la tienen contratada unos 10,5 millones de hogares, mientras que son 16,2 millones de consumidores domésticos que se han pasado ya al mercado libre.

Tradicionalmente, la tarifa regulada de la electricidad, denominada Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), sale más barata que las del mercado libre. Pero este año, con el precio del mercado eléctrico desbocado y marcando máximos históricos, no será así y los clientes del con tarifa regulada pagarán más que la mayoría de los del mercado libre.

Las tarifas del mercado libre resultan más rentables a las eléctricas que la regulada, en la que tienen un margen de comercialización prefijado. Por ello, las grandes compañías tratan de traspasar clientes de unas a otras. Según destaca la CNMC en su último informe sobre cambio de comercialización, durante 2020 un total de 660.000 consumidores abandonaron la tarifa regulada y casi el 60% de ellos lo hizo para contratar una tarifa libre de una filial del mismo grupo empresarial con el que tenía contrato de PVPC.

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