Fiebre por la energía verde

El Grupo Solar Lighting (GSL) pone a la venta una cartera de 500 MW renovables

La venta de este paquete de la empresa sevillana, que se encuentra en fase final, ha despertado el apetito de diferentes interesados, entre los que destacan tres energéticas y un inversor chino

El Grupo Solar Lighting (GSL) pone a la venta una cartera de 500 MW renovables
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El Grupo Solar Lighting (GSL) ha puesto a la venta una cartera de 500 MW renovables, denominada Project Marisol, según han indicado diferentes fuentes financieras a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA. Este paquete está conformado por activos renovables de diferentes tecnologías, como eólica y fotovoltaica, y en distintos procesos de maduración (cuenta tanto con greenfield como brownfield). La operación está valorada en una horquilla de precios de entre 150 a 200 millones de euros y las mismas fuentes señalan que podría firmarse a lo largo del próximo mes de diciembre si todo sigue su curso. Por el momento, la compañía está analizando las diferentes opciones para maximizar el valor de estos activos, que pasarían desde una venta en bloque o bien troceándolos. El proceso está siendo coordinado por el banco de inversión Société Générale. Las mismas fuentes indican que a la fase final de esta subasta competitiva han llegado cuatro inversores: tres compañías energéticas y un inversor nacional.

Fundada hace más de una década en Sevilla, el Grupo Solar Lighting cuenta con diferentes nichos de actividad que van desde la gestión de infraestructuras renovables hasta la soluciones relacionadas con la ingeniería o el mantenimiento, además de proyectos llave en mano y servicios de consultoría y financiación. En la actualidad, la compañía sevillana fundada por la familia Cabrera Braquehais cuenta con más de 1.220 MW eólicos (47%), fotovoltaicos (41%) y de generación híbrida (12%) en diferentes grados de desarrollo. En concreto, GSL cuenta con 800 MW en desarrollo a nivel internacional y otros 477 MW en funcionamiento. Su última operación corporativa se remonta al mes de octubre de 2019, cuando vendieron al francés Vinci el 75% de ISTEM Melesur Energía y SISTEM Infraestructuras y Operaciones EPC, el suministrador de servicios de mantenimiento de redes de referencia de Endesa y Red Eléctrica (REE) en el Sur de España y parte de Castilla-La Mancha, que operan bajo la marca Omexom. De hecho, hasta hace unos meses la compra de estas dos compañías era la mayor operación que el gigante industrial francés había protagonizado en España desde que aterrizó en el país en el 2002, pero que ha quedado en un segundo plano tras el golpe en la mesa renovable que dio a principios de este año con la compra a ACS de su negocio industrial y su alianza estratégica en materia de energía limpia.

El momento para sacar esta cartera de renovables no es casual, pues el interés por este tipo de activos se ha disparado conforme ha ido ganando importancia la descarbonización de la economía a nivel mundial a la vez que esta transición energética global se aceleraba como consecuencia de la llegada del coronavirus. Además, durante la pandemia, este tipo de activos han mostrado su resiliencia frente a otros sectores tradicionales más impactados al estar amparado por políticas públicas que favorecen su desarrollo. En este contexto, cada vez se amplía más el número de inversores interesados en el negocio de las energías renovables, que buscan activos que ofrezcan buenos retornos en sectores anticíclicos. Así, cada vez es más frecuente encontrar en estas subastas competitivas a una amplia variedad de inversores, que van desde los fondos de capital riesgo especializados en renovables o infraestructuras hasta aseguradoras pasando por compañías energéticas tradicionales que están teniendo que transformar de forma acelerada sus negocios.

Inversión clave

En cualquier caso, los desarrolladores de este tipo de activos se están viendo muy beneficiados por este apetito disparado por el mundo renovable, pues consiguen no solo rentabilizar o hacer caja con la venta de proyectos verdes, sino que en muchas ocasiones consiguen un socio que les ayuda a profesionalizar el negocio o bien les ofrece financiación para poder poner en marcha estos proyectos, que a menudo requieren unas fuertes inversiones. En particular, según recoge el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030, la descarbonización de la economía española necesitará una movilización de recursos sin precedentes: 241.000 millones de euros, una cantidad equivalente a la quinta parte del Producto Interior Bruto (PIB) anual, hasta el año 2030 para el desarrollo y puesta en marcha de energías renovables, la eficiencia energética o redes. Esto supondrá a su vez la creación de entre 253.000 y 348.000 nuevos empleos anuales durante este periodo. En esta situación, la colaboración público-privada es fundamental para conseguir el objetivo del Gobierno de tener instalados 250.000 MW renovables en 2030 en España. A su favor juega el esfuerzo titánico que están realizando las energéticas tradicionales para readaptar sus negocios a la nueva realidad verde. Sin ir más lejos, solo las grandes cotizadas del sector en España (Iberdrola, Naturgy, Repsol, Endesa, Enagás y REE) tienen previsto movilizar 54.556 millones de euros de inversión hacia el negocio de las energías limpias para proyectos en diferentes grados de maduración.

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