PATRONAL ELÉCTRICA

La gran industria prepara una compra masiva de electricidad para sortear las subidas de luz

La patronal que agrupa a gigantes como Arcelor, Acerinox, Sener, Sidenor o Tubos Reunidos maniobra para lanzar sus propias subastas de renovables al margen de las del Gobierno en 2022.

Factoría del grupo acerero ArcelorMittal.

Factoría del grupo acerero ArcelorMittal. / EFE

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La gran industria lleva alertando durante años de que los altos precios de la electricidad en España representan un golpe para su rentabilidad y que así tiene difícil competir con las compañías de otros países europeos. Una situación que se ha agravado por la espiral de subidas de la electricidad de los últimos meses.

Grandes grupos industriales con presencia en el mercado español se están movilizando para impulsar una compra masiva de electricidad renovable a un precio fijo durante años para sortear las subidas de la luz y para rebajar su factura energética, que para algunas compañías representa el 50 o el 60% del total de sus costes de producción.

La Asociación Española de Empresas de Gran Consumo de Energía (AEGE), que agrupa a casi una treintena de grandes grupos industriales con presencia en España, maniobra para poner en marcha subastas de energía renovable para asegurarse una parte sustancial del suministro eléctrico que requieren para su actividad (entre el 40% y el 50% del total a medio plazo) y hacerlo a un precio estable durante un largo periodo (entre 10 y 12 años), según confirman a El Periódico de España el director general de la asociación, Fernando Soto.

La patronal -en la que se integran gigantes como ArcelorMittal, Acerinox, Sidenor, Sener, Ferroatlántica o Tubos Reunidos- ha iniciado contactos con patronales del sector energético y con grandes compañías de energías renovables con el objetivo de poner en marcha su propio sistema de subastas renovables al margen de las que organiza el Gobierno y que estén reservadas a cualquier consumidor electrointensivo.

La aspiración de las compañías industriales es celebrar la primera puja para comprar electricidad en el primer trimestre de 2022 y sellar acuerdos con instalaciones renovables con una potencia de al menos 2.000 megavatios (MW).

Posteriormente irá convocando subastas sucesivas que se irán intercalando con las que organiza el Ministerio para la Transición Ecológica. AEGE cuenta con el beneplácito del Gobierno para poner en marcha la operación y está negociando con OMIE, el operador del mercado eléctrico español, para que gestione las subastas.

Los planes de las grandes industrias pasan por convocar a productores de eólica y de fotovoltaica para que presenten sus ofertas de venta de electricidad a un precio fijo. Posteriormente, las compañías industriales y las eléctricas sellarían acuerdos bilaterales de compra de energía o PPA (power purchase agreement).

Avales públicos

El objetivo de las compañías es que estos acuerdos cuenten con el aval del Estado a través del fondo de garantía para la industria electrointensiva, gestionado por la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE).

El Gobierno se plantea dar avales públicos para los contratos de luz a precio fijo de la industria


La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, abogó ayer públicamente por que se extienda en la industria la contratación de suministro eléctrico a precio fijo y se mostró dispuesta a facilitarlo con garantías o avales del Fondo Español de Reserva para Garantías de Entidades Electrointensivas (FERGEI).

La gran industria ya intentó participar directamente como comprador en las subastas de nueva potencia renovable promovidas por el Gobierno. Pero las empresas se encontraron con la negativa del Ministerio para la Transición Ecológica, que quiere reservar estas nuevas pujas (a razón de al menos 3.000 megavatios por ejercicio) exclusivamente para volcar la producción en el sistema eléctrico y así garantizar que una parte de la oferta eléctrica tiene un precio bajo y estable.

Con la última reforma eléctrica, que tanta polvareda ha levantado en el sector, el Gobierno ha impulsado la próxima convocatoria antes de que termine el año de una subasta de contratos de compra de energía, obligando a las grandes eléctricas (Iberdrola, Endesa, Naturgy y EDP) a vender electricidad a plazo a comercializadoras independientes y grandes consumidores. Pero la gran industria aún duda de en qué condiciones podría participar en este tipo de pujas y por eso está promoviendo sus propias ‘macrosubastas’.

La industria se queja de ayudas insuficientes para afrontar los costes eléctricos

Los grandes consumidores de electricidad cuentan con ayudas y descuentos para compensar la enorme carga que los costes energéticos representan en su negocio. Unas ayudas que los industriales consideran insuficientes, sobre todo en un contexto de espiral de precios al alza como el actual que ha llevado a la gran industria incluso a advertir que hay factorías que dejarán de producir de manera intermitente en función de la carga de costes energéticos que tengan que asumir. Sidenor ya ha confirmado que parará su producción durante 20 días hasta final de año por el desorbitado precio de la luz.

El Gobierno aprobó muy a finales del año pasado el nuevo Estatuto del Consumidor Electrointensivo, que incluye bonificaciones y descuentos en los cargos incluidos en la factura eléctrica de la gran industria. Desde AEGE se subraya que las ayudas que en él se incluyen son insuficientes y que representan apenas 54 céntimos de euros por MWh, en un momento en que el precio de la electricidad está disparado.

La gran industria también percibe compensaciones por los costes indirectos de los gases de efecto invernadero que soportan. Este año esa compensación ha ascendido a 179 millones de euros, cuando la previsión con que contaba el sector era percibir el máximo legal permitido por Bruselas y que estaba fijado en 220 millones.De cara a 2022, con los derechos de emisión de CO2 con el precio disparado, AEGE estima que el máximo legal que establecerá la Unión Europea para estas compensaciones rondará los 450 millones y se dispone a reclamar que el presupuesto del Ministerio de Industria alcance ese importe para el próximo ejercicio.

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