LA FINAL DE LA CHAMPIONS

Paseando por Londres con Keira entre grafitis de Bansky y canciones de Bowie

Alejarse de Weminster y de la City es una fórmula perfecta para descubrir los cientos de tesoros que esconde la ciudad en sus barrios

Brixton, lugar de nacimiento de Bowie, es el epicentro cultural del Londres más disruptivo y un barrio con enorme flow afrocaribeño

Bansky convirtió en secreto un túnel bajo la estación de Waterloo en una galería de graffitis de más 300 metros de largo

Leake Street, el túnel del grafitti que se esconde en Londres bajo la estación de Waterloo

Leake Street, el túnel del grafitti que se esconde en Londres bajo la estación de Waterloo / LondonCity

Fermín de la Calle

Fermín de la Calle

Es sábado por la mañana y comienza a sonar en los auriculares la banda sonora de la deliciosa 'Begin Again', la película en la que Mark Ruffalo nos enamora de la voz de Keira Knightley (de ella ya estabámos platónicamente enamorados). La mejor compañía para comenzar a deambular por la ciudad sin pretensión y convertirse en eso que Baudelaire bautizó como 'flaneur'. Y Londres es una ciudad que invita a uno a sacar el paseante que lleva dentro. Una metrópoli llena de secretos por descubrir alejados de la muchedumbre de turistas que abotargan el centro más posh de la ciudad. Si uno se anima a alejarse debería sacar un rato para visitar un lugar mágico, el cementerio de Highgate, al norte. Un camposanto venido a menos que fue en su día, allá por 1850, el cementerio de moda y que ahora vive gobernado por las ardillas y alfombrado por una vegetación que esconde tesoros como la tumba de Karl Marx, la del cantante George Michael, la del ruso Alexander Litvinenko o la de los padres y hermanos de Charles Dickens.

Siguiendo los pasos del gran escritor de Londres podemos visitar Camden Town, uno de los suburbios más pobres de la ciudad entonces, donde vivían los Dickens allá por 1823 en el 16 de Bayham Street. Pero su padre fue encarcelado por deudas en la prisión de Marshalsea y la familia se trasladó a vivir con él a la cárcel, ya que la ley les permitía compartir su celda con el preso. Charles comenzó a colaborar como reportero en el 'Doctor's Commons' en 1828 y luego como cronista parlamentario en el ‘True Sun’. Y escudriñando las páginas de sus libros podríamos trazar una ruta de pubs y bares en los que el escritor y sus personajes regaron sus gaznates por un puñado de chelines. Lugares como el ‘George and Vulture’ (3 Castle Court) fundado allá por 1175 y donde se hospedaron el señor Pickwick y Sam Weller de 'Los papeles póstumos del Club Pickwick’). También sale en ese libro el ‘Spaniard´s Inn’, a un paso de la estación de metro Hampstead, o podemos visitar el ‘George Inn’, pub colindante con el mercado de Borough donde el señor Tip (‘Little Dorrit’) se sentó a tomar un té y escribir una carta. Incluso el ‘The Artful Dodger’ (47 Royal Mint St), que adoptó el nombre del líder de la banda que acogió a ‘Oliver Twist’.

De la playa de Londres a las bohemias callejuelas de Angel

Desde allí propongo una excursión a un lugar poco convencional del que uno puedo disfrutar en Londres: su playa. Si uno pasea por Queen’s Walk, la zona peatonal que sigue el curso del Támesis, antes de llegar al Puente de Blackfriars se topará con un muelle (Gabriel’s Wharf), y con la pequeña playa de Ernie's Beach. Bautizada con el nombre del activista que hizo campaña a favor la recuperación de la playa cuando los promotores inmobiliarios plantearon remodelar la antigua actividad del muelle. Una pequeña lengua de arena que emerge en medio de una pintoresca zona en el distrito de South Bank. El antiguo muelle, que estuvo abandonado mucho tiempo, fue remodelado en 1988 y hoy conforma una postal diferente de la metrópoli inglesa.

Ernie's Beach, junto al muelle de Gabriel, a orillas del Támesis, en Londres

Ernie's Beach, junto al muelle de Gabriel, a orillas del Támesis, en Londres / LondonCityd

Si el apetito aprieta un paseo hasta la singular Neal's Yard, a la espalda de Coven Garden y a un paso del animado Soho, para pelear por una mesa en el delicioso 'Homeslice' y pedirse la delicatessem de la casa: la pizza de Cordero y burrata. Con la panza llena y el alma plana toca subirse en la línea negra del Tube, el metro londinense, hasta la parada de Angel para recorrer las calles de este barrio obrero que está fuera de los circuitos tradicionales. Un lugar que siempre paseo albergando la remota posibilidad de cruzarme con Keira Knightley, su vecina más reconocida. En los 90 Islington se puso de moda, pero Angel sobrevivió a la gentrificación y mantiene la autenticidad que hace que acercarse a Chapel Market siga siendo un disfrute. Cuando te pierdes por los comercios y las cafeterías del adoquinado Camdem Passage, con sus bombillas colgantes, se detiene el tiempo. Los miércoles, sábados y domingos se puede bucear en su mercadillo de antigüedades, y los jueves y viernes, en el de libros de Pierrepont Arcade. El aire bohemio del barrio invita a entrar en mil rincones seducido por el olor de sus restaurantes afganos, brasileños o indios a través de Upper Street y la diminuta Exmouth Market. Una visita que se puede coronar con un paseo en bicicleta por Regent’s Canal y sus 14 kilómetros de parajes bucólicos dignos de inmortalizar en alguna fotografía.

De los grafitis de Bansky a la cuna de Bowie

Después de este asueto bohemio, merece la pena una visita mucho más alternativa a Leake Street Arches, el llamado “túnel del grafiti”, un túnel de carretera donde el grafiti es legal pese a que la ley del Reino Unido sobre propiedad pública lo castiga. La calle, que tiene alrededor de 300 metros de largo, arranca en York Road y pasa por debajo de los andenes y las vías de la estación de Waterloo. La zona fue utilizada por primera vez por Banksy en 2008 para una exhibición de arte con el propósito de “transformar un hoyo oscuro olvidado y sucio en un oasis de arte hermoso”. No se hizo público el lugar en el que trabajaban hasta la inauguración y desde entonces es un mural vivo que merece la pena visitar. Además, la zona se ha regenerado convirtiéndose en un punto cool de la ciudad en el que puedes comer en el Mamuska, un restaurante polaco muy popular, o disfrutar de experiencias inmersivas en ‘Auras’.

Y para acabar esta visita express a Londres, nos mudamos al sur, al barrio de Brixton, que ha pasado de ser un lugar peligroso a ser uno de los más alternativos de Londres. Un vecindario con enorme flow afrocaribeño que vio nacer a David Bowie. Es más, paseando por aquí uno entiende su lado más lisérgico y marciano. El cantante reveló en su día que Ziggy Stardust era un personaje inspirado en un músico psicobilly desquiciado de los 60. Sin embargo, deambulando por el barrio se llega a sospechar que en realidad estaba basado en alguno de sus vecinos. No por nada Brixton Village se ha convertido en el epicentro cultural del Londres más disruptivo, algo que evidencian las paredes de sus galerías de arte y los escaparates de lastiendas de sus diseñadores. Si eres de buen manyar encontrarás los mejores brunchs de la City, y si todo esto no te convence, desvelaré el secreto mejor guardado de Londres: ‘Federation Coffee’. Un templo del café en este barrio sureño que hará que no vuelvas a entrar en un Starbucks nunca más. God save London!