FÓRMULA 1

Las 48 horas en las que Fernando Alonso dinamitó Alpine

Fernando Alonso y Oscar Piastri, juntos en la presentación del coche de 2022.

Fernando Alonso y Oscar Piastri, juntos en la presentación del coche de 2022. / REUTERS

  • El fichaje del asturiano por Aston Martin sorprendió al equipo francés, que un día antes daba por hecha su continuidad a falta de “unos pequeños detalles”

  • La respuesta fue el anuncio del joven piloto australiano Oscar Piastri, vigente campeón de F2 y piloto probador de la escudería, que a las pocas horas descartó correr con ellos en 2023

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“Solo faltan unos pequeños detalles. Seguimos hablando con él y estamos muy cerca, creo que será todo muy sencillo y lo podremos cerrar muy rápido”. El pasado domingo, tras finalizar el Gran Premio de Hungría, Otmar Szafnauer, director de Alpine, daba por hecha la la renovación de Fernando Alonso con el equipo francés. A pesar de sus repetidos roces y ciertas reticencias por parte de la cúpula directiva, todo parecía apuntar a que el anuncio llegaría durante el parón veraniego, una idea extendida por todo el 'paddock' pero que apenas tardó unas horas en saltar por los aires.

Los planes del piloto asturiano no pasaban precisamente por continuar con la escudería con la que fue campeón en 2005 y 2006 y que le abrió la puerta para regresar a la Fórmula 1 en 2021. “Cuando dos partes quieren ponerse de acuerdo, solo se necesitan diez minutos. Cuando luchan para ponerse de acuerdo es que una de las partes no está contenta. Si tenemos que pelear mucho, será raro”, deslizaba en los días previos, en un mensaje que cobró sentido el lunes por la mañana, cuando Aston Martin, equipo perteneciente al multimillonario Lawrence Stroll, anunció su fichaje con un contrato de tres años en unas condiciones muy favorables para el bicampeón, que puede rescindirlo unilateralmente al final de cada año.

A sus 41 años, Alonso, más rápido en la pista que su compañero de equipo durante toda la temporada, se sintió decepcionado con un Alpine que no parecía dispuesta a aceptar sus pretensiones, que pasaban por un contrato de al menos dos años y un sueldo acorde a su estatus de campeón del mundo. Además, la llegada en 2021 del actual CEO del área deportiva, Laurent Rossi, supuso la salida de gran parte del equipo directivo y técnico que lideraba la escudería y que apostó por su regreso a la Fórmula 1 en 2020, dando lugar a una reestructuración en la que no terminaban de encajar las piezas y que ponían en dudas la competitividad del proyecto.

Motivos que unidos al constante tira y afloja que mantenía con Szafnauer, fichado por Rossi en enero precisamente desde Aston Martin, y proclive en público y en privado a subir cuanto antes al asiento de Alonso al joven piloto australiano Oscar Piastri, vigente campeón de la F2, precipitaron que moviera los hilos de su inesperada marcha con un gran secretismo.

Fernando Alonso, con Alpine, trata de adelantar a Sebastian Vettel, con Aston Martin.

/ EUROPA PRESS

Fue precisamente Szafnauer el encargado de salir a dar explicaciones, asegurando que la noticia de la contratación de Alonso por parte de Aston Martin le pilló por sorpresa. “El anuncio fue la primera confirmación que tuve. Antes de que se fuera de vacaciones le confirmé que firmaríamos pronto. Y me dijo: 'Sí, no te preocupes, no he firmado con nadie más'.  Solo había un par de puntos menores que estaban pendientes, y él dijo que su abogado se pondría en contacto con nosotros. Yo creía que iba a ser así", recalcó, añadiendo que "no había podido hablar con Alonso" tras el anuncio porque el asturiano "estaba de vacaciones en las Islas griegas".

Unas palabras que rápidamente encontraron la réplica de Alonso, con una serie de fotos en Instagram en el circuito de karting del que es propietario en Oviedo.

Rechazo de Piastri

Apresurado por las criticas, Alpine reaccionó este martes anunciando unilateralmente a Piastri, perteneciente a la academia de la escudería, como piloto titular para 2023. En el comunicado, en el que no aparecían declaraciones del protagonista, que explicaba que "Oscar es un talento brillante y raro, un piloto más que capaz de dar el salto a la F1" y en el que recalcaba la inversión de la fábrica en su formación: "Estamos orgullosos de haberlo nutrido y apoyado a través de las siempre complicadas fórmulas de promoción”.

Sorprendió también que dicho anuncio llegara alrededor de las 20.00 horas en Francia, cuando en Australia, donde se encontraba Piastri, era de madrugada. Pero la incógnita no tardó mucho en resolverse. Poco después, el campeón de la F2 contestó en sus redes sociales de forma tajante: "Entiendo que, sin mi consentimiento, Alpine ha publicado un comunicado de prensa diciendo que conduciré para ellos el próximo año. Esto está mal y no he firmado un contrato para 2023. No conduciré para Alpine el próximo año".

Que Alonso y Aston Martin hicieran público el fichaje el 1 de agosto pudo no haber sido una casualidad. Según informó la prensa británica, el contrato preferencial que obligaba a Piastri a renovar con Alpine si le ofrecían un puesto como titular caducaba el 31 de julio, una clausula a la que se agarra ahora el piloto, cuyo agente, el expiloto Mark Webber, habría alcanzado un acuerdo con McLaren para el próximo año.

Los galos contaban con ceder al australiano un año a Williams para que adquiriera experiencia en la categoría mientras seguían el desarrollo del coche con Alonso y decidir de nuevo a mediados de 2023, argumentando que a determinada edad hay que evaluarle cada año". Ahora, tras jugar a dos bandas para tratar de mantener a ambos, ven como el único campeón y gran leyenda de la marca ya se ha ido y su promesa tiene la misma intención.

"Creemos que legalmente tenemos razón con nuestro comunicado, pero no tenemos nada más que decir", señaló un portavoz de Alpine en unas escuetas declaraciones a la BBC, admitiendo un embrollo que ha hecho explotar a la escudería y que irá para largo.

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