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Laporta, sobre el escándalo de la invasión alemana al Camp Nou: "Todo se desbordó"

"El club no fue culpable, pero sí responsable. Abonados del Barça dejaron sus entradas a seguidores alemanes", dice el presidente del club

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Joan Laporta, el presidente del Barça, ha explicado que "los mecanismos de control de la venta de entradas fueron desbordados" para justificar la invasión alemana en el duelo europeo contra el Eintracht. “Entonces, intervinieron agentes no oficiales y agentes externos al club, con grupos organizados especializados en la reventa de entradas". En ese aspecto, Laporta ha reiterado que "el club no fue culpable, pero sí responsable. No vendimos entradas a los alemanes".

El dirigente indicó que “abonados del Barça dejaron sus entradas a seguidores alemanes”. No pudo, sin embargo, precisar cuantas localidades acabaron en manos de los aficionados del Eintracht. “Es triste, es triste que vaya a parar al equipo rival. Será objeto de análisis”, indicó Laporta, recordando que “este sistema que hemos usado es heredado de la época anterior”, por lo que venía funcionado desde hace años.

"Entradas nominales"

A partir de ahora, las localidades para partidos europeos "serán nominales", según avanzó Laporta. "Es un cambio de cultura porque queremos saber quien es la persona que entra en el estadio para tener una trazabilidad", ha indicado Lluís Venteo, jefe de seguridad del club. "El Seient Lliure solo será para los socios".

"Le dije a Xavi que todo apunta a una reventa generalizada. Se lo dije la misma noche del partido. Es lamentable. Si el ambiente hubiera sido otro nos habría ayudado bastante, pero nosotros aspiramos siempre a ganar aunque el ambiente sea hostil. Aunque claro que te sorprende lo que pasó. Había 30.000 alemanes y 50.000 culés. Los alemanes, a cada gol, se iban animando", ha reconocido el dirigente azulgrana.

"Me preocupó más que el autocar de nuestro equipo fuera apedreado a la puerta del estadio. La policía, con buen criterio, los desvió a otra puerta. En principio todo el mundo pensó que esos alemanes venían sin entradas, pero las consiguieron por vías irregulares", ha admitido Laporta, asumiendo que el problema "se detectó con retraso porque veíamos que intentaban comprar desde Alemania, pero no lo consiguieron".

"Error informático"

Hubo, eso sí, "un error informático" por el que 238 entradas acabaron en manos de los seguidores alemanes. "Sin rehuir responsabilidades hicimos todo lo que pudimos para que no hubiera mayores altercados", ha asegurado el presidente del Barça, indicando que la UEFA ha valorado la gestión del club. "En las reuniones con la UEFA nos decían que vendrían muchos alemanes, pero sin entradas. Ahora estamos en una discusión y a ver qué pasa ahora".

Además, Laporta ha recordado que saben lo que han hecho "abonados y socios vendiendo entradas para los alemanes, que ocuparon la tercera gradería" del Camp Nou. "No queremos perseguir a nadie. Hay una gran decepción por esta actuación de los socios. Queremos tomar las medidas para que no vuelva a pasar nunca más", ha reiterado.

"Nos estamos planteando medidas para incentivar la asistencia de los abonados o exigir un mínimo de los que no vienen ni liberar para que los barcelonistas que sí quieren venir puedan tener ese abono. Eso se debe hacer de temporada en temporada", ha asegurado Laporta, indicando que "los estatutos del club" permiten la búsqueda de nuevos aficionados en el Camp Nou. "Es una reflexión que estamos haciendo para poder cambiar un sistema que hemos heredado de la gestión anterior".

"Hay 7.400 socios que compraron entradas con el descuento del 50%, era 22 euros con descuento y acabaron en manos de los alemanes", ha recalcado Laporta, indicando que hubo "27.000 alemanes que intentaron comprar las entradas, pero el sistema los rechazó porque no se admitían tarjetas de crédito alemanas ni las IPS".

Entonces, el dirigente reveló que "al funcionar los mecanismos de control del club usaron otros canales, como agentes externos, grupos organizados de reventa" teniendo en cuenta que "entre 15.000 y 20.000 abonados no vienen al estadio ni liberan".

No estaba en la comparecencia de prensa el responsable de ticketing sino que Laporta estaba acompañado por Juli Gui, vicepresidente de márketing, y Lluís Venteo, jefe de seguridad del club. “Hubo un tour operador que hizo una mala praxis por lo que rescindiremos el contrato con ellos”, ha dicho Guiu sin dar el nombre de esa empresas. Aunque después precisó que se trataba de PU Corporate Hospitality.

Laporta, en el palco del Camp Nou durante el Barça-Cádiz. / JORDI COTRINA

"La seguridad privada del club estaba funcionado, pero al desbordarse también quedó desbordado todo", ha argumentado Laporta. "Era un partido declarado de alto riesgo, teníamos el mismo dispositivo que partidos de este estilo", ha indicado el responsable de seguridad del club, temiendo la llegada de "grupos radicales o ultras del Eintrach", abriendo 45 minutos antes de lo previsto las puertas del Camp Nou. "La situación no era la esperada, los indicadores con los que trabajamos no eran los idóneos", ha explicado Venteo.

“Tienen una cultura distinta al aficionado del Barça. Ellos están de pie, vienen dos horas antes al partido, estaban repartidos por todo el estadio y con los que menos problemas tuvimos fueron con los 5.000 que estaban en su sitio”, ha asegurado el responsable de seguridad, admitiendo, eso sí, que se “encendieron dos bengalas”.

El problema estaba en el resto del estadio no en la zona acotada por el club siguiendo la norma fijada por la UEFA. “El partido no nos ayudó, doblamos los grupos de intervención, pero todo se desbordó", ha afirmado Venteo. "Ahora es fácil decir que se venía venir", ha indicado Laporta.

"Claro que teníamos toda la preocupación. Si prohibíamos la entrada en aquel momento ahora quizá nos estaríamos arrepentiendo de algo", ha añadido el presidente.

"Grupo de trabajo"

"Es un acto de transparencia. El club no ha vendido entradas a los alemanes. Pero hubo un error informático por el que 238 entradas fueron a parar a alemanes", ha asegurado el presidente, insistiendo, una y otra vez, en que "el club no es culpable, pero sí máximos responsables". Y luego, de los 37.746 abonados que acudieron al partido "hay la estimación de que unos 7.000 vendieron su abono a los alemanes". Por el partido se recaudaron 3.5 millones de euros.

En ese sentido, la mayor autocrítica ha llegado cuando anunció que "seguro que lo podríamos haber hecho mejor", además de anunciar la creación de "un grupo de trabajo para lo que pasó no vuelva a pasar nunca más". Y la próxima prueba “es el viernes con el Barça femenino ante el Wolfsburgo alemán en la que estamos convencidos de que tomaremos las medidas para que no vuelva a pasar".

El Barça trabajaba con "la premisa", según Venteo, de que esos aficionados alemanes no tuvieran entradas. "Estábamos preocupados por evitar aludes en las puertas y la sorpresa es que todos tenían entradas. Y entraron en masa desde el minuto 1, por lo que el margen de seguridad era mínimo", ha revelado el responsable de seguridad del club azulgrana.

"Estamos trabajando para que esto que ha pasado no vuelva a pasar", ha sentenciado Laporta, reconociendo que el equipo, además, ha caído en un bache inesperado siendo, además, abandonados por la Grada de Animación, que no acudieron al duelo con el Cádiz, sumergido en la segunda derrota consecutiva.

"Sé que Xavi está analizándolo y buscando soluciones para recuperar esa mentalidad que teníamos hace tres o cuatro partidos. Se ha lesionado un jugador de la categoría de Pedri, era un habitual, un referente. La situación es distinta a los que nos esperábamos, yo, el primero", ha dicho tras dos semanas en las que el Barça se ha desplomado.

"Mientras hay vida, hay esperanza. Hay que luchar en estas siete finales para que el resultado final sea el máximo posible. No se trata tirar la toalla, se ha puesto complicado ganar la Liga, hay que ganar estas siete finales para estar en Champions", ha explicado el dirigente, "pidiendo al barcelonismo que se movilice para ayudar al equipo y estar en la próxima Champions".

"Perdonad esta irreverencia, pero esta Semana Santa ha sido una Pasión de Cristo. ¿Cómo estoy? Después del golpe de ayer, no tiro la toalla. Mientras hay vida, hay esperanza. En el fútbol puede pasar de todo. Me habría gustado hablar de otras cosas que no puedo hablar porque si no parecerá que voy de víctima. Pero creo que no es el momento. Si hubiésemos ganado al Cádiz, sería más contundente".

Y al ser cuestionado sobre la actuación arbitral que se vive actualmente en la Liga, el presidente del Barça se mordió la lengua, pero dejó muy claro su profundo malestar. "Son muy obvias, pero no es el día, no es el día hoy... Estamos hablando de otro tema muy serio y este también lo es por cómo se está produciendo. Espero que los responsables arbitrales recuperen una objetividad absoluta, no se pueden producir estas situaciones que desvirtúan la competición".

Luego, ha confesado que "en breve se anunciará una de las palancas que activarán el saneamiento de la recuperación del club", pero no dio datos. "En el tema deportivo tuvimos un bajón y en el económico vamos a activar esas palancas, mientras en el social vamos a tomar medidas para que no vuelva a pasar".

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