Alcalá de Henares, un viaje de 2.000 años a solo 45 minutos de Madrid

De la antigua ciudad romana de Complutum al legado de Cervantes y su histórica universidad, Alcalá reúne arqueología, patrimonio y gastronomía a solo 45 minutos de la capital.

A menos de una hora del centro de Madrid existe una ciudad en la que es posible retroceder casi 2.000 años sin salir de sus calles. Mucho antes de convertirse en la ciudad universitaria que vio nacer a Miguel de Cervantes, Alcalá de Henares fue Complutum, una próspera urbe romana cuyos restos todavía pueden recorrerse hoy.

Ese pasado arqueológico es una de las riquezas menos conocidas de una ciudad declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, en la que siglos de historia conviven en apenas unas calles. Una visita permite viajar de la antigua Roma al esplendor universitario del Renacimiento, seguir las huellas de Cervantes, descubrir históricos corrales de comedias y conventos centenarios y completar el recorrido con una gastronomía con sabor a tradición.

Casa de Hippolytus - ©Ayuntamiento de Alcalá de Henares / Comunidad de Madrid
Casa de Hippolytus - ©Ayuntamiento de Alcalá de Henares / Comunidad de Madrid

Complutum, la ciudad que existió antes que Alcalá

Para descubrir los orígenes de Alcalá de Henares hay que remontarse a la antigua Complutum, de la que hoy se conservan vestigios en uno de los conjuntos arqueológicos romanos más importantes de la Comunidad de Madrid. El Parque Arqueológico, de acceso gratuito, permite recorrer los restos de la antigua ciudad y descubrir algunas de sus construcciones, mosaicos y pinturas murales.

En el entorno de Complutum se encuentra la Casa de Hippolytus, un edificio romano situado a las afueras de la antigua ciudad, vinculado a la formación de jóvenes de familias acomodadas. La visita permite acercarse a la vida cotidiana de las élites complutenses y contemplar su elemento más emblemático: el mosaico realizado por el maestro Hippolytus, que da nombre al yacimiento.

El complejo arqueológico propone varias actividades para toda la familia y, cada año, se celebran las jornadas de recreación romana Complutum Renacida.

Ciudad romana de Complutum - ©Comunidad de Madrid
Ciudad romana de Complutum - ©Comunidad de Madrid

Un viaje al pasado en pleno casco histórico

La ruta arqueológica continúa en pleno casco histórico con el Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid (MARPA). Ubicado en el antiguo Convento Dominico de la Madre de Dios, el museo permite ampliar la mirada más allá de Complutum y conocer la evolución del territorio madrileño a través de los hallazgos procedentes de sus yacimientos. Su exposición permanente propone un recorrido cronológico desde la Prehistoria hasta la época industrial, con fósiles, herramientas prehistóricas y piezas de distintas épocas. Destaca especialmente su colección de época romana, en la que sobresalen los mosaicos procedentes de la antigua Complutum.

Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid (MARPA) - ©Comunidad de Madrid
Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid (MARPA) - ©Comunidad de Madrid

De las ruinas romanas al esplendor universitario

Uno de los grandes hitos que marcaron la historia de Alcalá de Henares fue la fundación de su Universidad por el cardenal Cisneros a comienzos del siglo XVI. La ciudad fue la primera diseñada y construida específicamente como sede de una universidad, siguiendo el ideal de la Civitas Dei o Ciudad de Dios, y se convirtió en un modelo que posteriormente inspiraría otros centros universitarios en Europa y América. Este carácter pionero es una de las razones por las que la Universidad y el Recinto Histórico de Alcalá de Henares forman parte de la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1998.

Universidad de Alcalá - ©Adobe Stock / Comunidad de Madrid
Universidad de Alcalá - ©Adobe Stock / Comunidad de Madrid

Tras las huellas de Cervantes

Pero el legado de Alcalá va mucho más allá de su arquitectura. La UNESCO reconoce también su aportación al desarrollo de la lengua española y su estrecha vinculación con su hijo más universal, Miguel de Cervantes, nacido en la ciudad en 1547. El Colegio Mayor de San Ildefonso y su Paraninfo, donde cada año se entrega el Premio Cervantes, simbolizan esa estrecha relación entre la ciudad, el conocimiento y la lengua.

La huella cervantina continúa en la Casa Natal de Cervantes, la Calle Mayor y la Plaza de Cervantes, tres paradas imprescindibles para adentrarse en la historia alcalaína. El paseo por el casco histórico descubre además otros lugares de interés, como la Catedral Magistral, el Corral de Comedias, el Palacio Arzobispal, el Palacio de Laredo o el Monasterio de San Bernardo.

Muralla de Alcalá de Henares - ©Belén Imaz / Comunidad de Madrid
Muralla de Alcalá de Henares - ©Belén Imaz / Comunidad de Madrid

Y después de recorrer siglos de historia, la gastronomía pone el broche final a la visita. Alcalá mantiene una animada cultura de tapas y cuenta con restaurantes como La Hostería del Estudiante, Ambigú, Ki-jote o Kuoco, donde hacer una pausa durante el recorrido por la ciudad. Para terminar, nada mejor que acercarse también a su tradición más dulce, con especialidades como la costrada o las almendras garrapiñadas que elaboran las Clarisas de San Diego, sabores estrechamente ligados a la tradición alcalaína.

Conectada con Madrid mediante Cercanías, Alcalá también puede descubrirse a bordo del Tren de Cervantes, que en determinadas fechas convierte el propio trayecto en parte de la experiencia. La web oficial de Turismo de Alcalá reúne, además, visitas y guías para organizar un recorrido por una ciudad en la que cada época ha dejado su huella.

Contenido ofrecido por:
Logo Comunidad de Madrid


Top