LA ENTREVISTA

María Peláe, cantautora: "Cuando me bajo del escenario es cuando me da el bajón y me tengo que tomar el gazpacho"

Inició una nueva gira, llamada Al baño María, en Barcelona, y estará por toda España “hasta que Dios quiera”. Parece que Dios querrá “hasta diciembre seguro, por todas las ciudades habidas y por haber”. Mezcla de pop, reguetón, flamenco y más cosas, es defensora del colectivo LGTBI

La cantautora María Peláe.

La cantautora María Peláe. / EPE

Al baño María. ¿Cuánto aguanta en agua caliente?

De hecho, soy bastante friolera y me encanta el agua caliente. Pero el disco es un conjunto de porqués y es verdad que se ha cocinado a fuego lento con mucho cariño, al mismo tiempo que la frase es una broma que yo suelto mucho. Cada vez que voy al baño digo: Voy al baño María. De hecho, la idea del título fue de mi padre. Y la canción dentro del disco la asemejo a una receta, que viene explicada por mi madre: a qué me sabe cada una de las canciones.

¿Y a qué le sabe la canción que más le gusta?

Es que yo no soy delicá para la comida. Yo, dieta variada. Saludable y variada.

Cuando escriben de usted: “Icono de la diversidad y la pluralidad”, ¿qué quieren decir?

Sería faltar a la humildad si yo dijera eso de mí misma, pero supongo que se refieren a que no me he inventado una vida y he hablado abiertamente de mi sexualidad, y cuando he tenido que poner pies en pared en cuanto a derechos del colectivo LGTBI lo he hecho abiertamente.

Es mi mujer la que manda en la casa, y la verdad es que estoy encantá”, dice su nuevo single, Mi mujer. ¿Es muy de obedecer?

Yo soy muy de relajarme cuando llego a la casa, porque una vez que salgo de ella no obedezco, tiro más al revés [ríe]. La canción refleja que menos mal que cuando llego a casa es ella la que piensa, porque yo no puedo más.

Flamenco, canción de autor, toque pop y desparpajo. ¿Es la mezcla María?

Yo siempre digo que a Spotify lo traigo loco y que cada día me pone en una lista diferente: una de pop, otra de reguetón, otro día de flamenco. Con lo cual, esa mezcla puede ser.

Siempre ha defendido a su colectivo LGTBI. Y tiene el Premio Arcoíris del Ministerio de Igualdad 2023. ¿Pero distingue y se sabe todas las denominaciones: bisexual, queer, no binario, asexual, androsexual…?

Bueno, me sabré unas cuantas, y otras tendré que revisarlas, porque, por suerte, el colectivo está en constante revisión, e irán saliendo nuevas denominaciones.

Sueños de lujo y boato como radiante quimera…” ¿Qué tiene en la cabeza?

Esa frase pertenece a la canción Como si la vida fuera, y creo que resume mucho lo que la gente, incluida yo misma, entendemos muchas veces como posible éxito, cuando realmente el éxito lo mismo lo puedes tener tomándote un café con leche con tu padre. En un escenario es bonito que la gente cante, más que la fama en sí.

¿Tiene madera de folklórica? ¿Es más tipo Concha Piquer, Marifé, Lola Flores o Rocío Jurado?

Yo creo que soy folklórica de forma de ser, de por sí. Haciendo un potaje ya me siento folklórica, porque me pongo a mi Paquera de Jerez a todo volumen y me sale el potaje estupendamente, excesivamente picante, porque me vengo arriba. Yo creo que es una actitud, y cada una lleva el folklore a su propia forma de ser y a su manera.

¿Y eso de que se coloca con tila antes de subir al escenario?

Eso ha sido sobre todo en algunos programas de televisión. En los conciertos no hay tila. En la gira pasada me dio por el salmorejo, por el gazpacho, para que no se me bajara la tensión, porque en el escenario me tiro dos horas corriendo de un lado para otro.

¿Sueña?

Realmente no soy muy soñadora, como decir: Me imagino un día llenar el Wizink. No. Los sueños me los he ido encontrando. He ido muy al día, porque después de quince años currando a pico y pala en todas las salas de canción de autor habidas y por haber para mí ya era un sueño la primera vez que toqué en el Libertad, 8, y no sabía que lo era. La primera vez que no me dieron un martes y me dieron un viernes dije: Madre mía, lo estoy petando. Y así sucesivamente, hasta que de repente me he visto cantar en el Teatro Falla de Cádiz y dije: Madre mía, esto era un sueño muy gordo. Ir encontrándomelos por el camino, y agradecida.

Puso mucha carne en el asador en el Benidorm Fest 24 y luego Nebulossa le comió la merienda, o se llevó el gato al agua, y fue a Eurovisión. ¿Le gusta Zorra o era mejor su canción, Remitente?

Aquí no íbamos a comernos ninguno a otros. De hecho estuvimos compartiendo dos semanas de curro y de trabajo todos juntos, y cuando ganó Nebulossa todos estábamos supercontentos, porque yo vi en ese estadio de Benidorm cómo todo el mundo cantaba esa canción, y evidentemente tenía que ser la que fuera a Eurovisión. Para mí fue una experiencia maravillosa. Por supuesto que me gusta la canción, y no puedo compararla con Remitente porque son muy diferentes. Cada una tiene su estilo. Yo estoy muy contenta de mi Remitente y Nebulossa de su Zorra, por supuesto.

Dice que a veces no le va el cerebro o se le dispara una neurona traidora. ¿Cómo sale de la situación? ¿Tiene un reseteador de neuronas?

Bueno, tengo mucho los pies en la tierra, y ese es mi centrador de neuronas. Y, como dice mi batería de alguien: Esa persona tiene alguien al volante o no la tiene. Yo siempre intento tener el volante muy cogido y los intermitentes puestos.

Lorca: desde la niñez al final. ¿Es un recurrente en el flamenco?

Yo creo que sus poemas, incluso sin él saberlo, eran muy flamencos, que podrían entrar muy bien nada más que por el sentir. Y además creo que interpretándolos se hace un poco justicia, porque él era muy fan de Falla, y le decía mucho que le encantaría ser un gran compositor como él. Y fíjate cuántos compositores, una vez él fallecido, han usado sus letras para canciones. Creo que es una justicia poética y casi divina.

Y para usted…

Ha sido una gran experiencia. He tenido el placer de interpretarle en Lorca por Saura, porque una de las genialidades de Saura fue pensar que la figura de Lorca tenía que ser representada por una mujer. Para mí ha sido un viaje maravilloso estar en esa obra de teatro y encarnar desde la niñez de Lorca hasta el fin.

¿En el día a día triunfa la María que echa chispas o la tranquila y sosegada?

En el momento en que me subo al escenario, la tranquila no ha venido. Y cuando me bajo del escenario es cuando me da el bajón y me tengo que tomar el gazpacho. Para equilibrar un poco. En el escenario no hay tranquilidad que valga. Ni en las canciones lentas, que no es que tenga muchas, pero que son muy sentías. Y en cuanto a emociones sigo estando arriba.

¿Se ve haciendo otra cosa que no sea cantar o componer?

Yo vengo de hacer muchas cosas. Hice trabajo social muchos años, al mismo tiempo que hacía conciertos los fines de semana y al tiempo que estaba en un musical. Hice antropología… Me puedo ver de muchas cosas, pero creo que el arte siempre va a estar por medio. Y componer para otros, que para mí es de las cosas más bonitas que hay. He compuesto para Pastora Soler, para Azúcar Moreno, para Aitana… Tengo por ahí repartidas canciones que me hacen muy feliz.