LITERATURA

Annie Ernaux: "En Francia no hay esperanza de una vida mejor"

La escritora visita España por primera vez después de ganar el Premio Nobel: "Toda mi preocupación es relacionar la escritura con lo real; no busco una frase bella, sino acertada"

Annie Ernaux, Premio Nobel de Literatura 2022, junto al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, este jueves en Madrid.

Annie Ernaux, Premio Nobel de Literatura 2022, junto al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, este jueves en Madrid. / MINISTERIO DE CULTURA

Ana Ayuso

Ana Ayuso

Ya tenía dos hijos y acariciaba la treintena cuando recordó su gran deseo de cuando apenas había cumplido 20 años: "Escribiré para liberar a mi pueblo". Annie Ernaux (Lillebonne, 1940) ciertamente liberó a un pueblo. No era su Francia natal, tampoco el Chile de Allende que visitó antes del golpe militar de Pinochet, ni la URSS, ni la Albania de mediados de los 70, ni la España postfranquista ni cualquier otro país de los que muestra en las imágenes caseras mudas a las que puso texto y voz en el confinamiento que aparecen en Los años de Super 8, proyectada este jueves en la Filmoteca Española y comentada por la propia autora y por su hijo David Ernaux-Briot.

El pueblo al que Ernaux liberó con sus libros y con esta película, de la que escribió el guión, que forma parte de Los años, no tiene fronteras ni monumentos materiales. Ella liberó a la colectividad universal a la que le afectan las experiencias humanas, el dolor, la sexualidad. "Alguien que escribe, como yo, sobre cosas que le han ocurrido lo hace porque no puede quedárselas para sí mismo y porque tampoco se pueden contar a otro, no tendrían ningún interés. La escritura es una herramienta de conocimiento", reflexionaba Annie Ernaux en su visita a Madrid, después de haber pasado dos días en Barcelona, para promocionar Los años de Super 8 (se puede ver en Filmin).

Sus hijos David y Eric Ernaux-Briot vieron las imágenes que componen esta película mucho tiempo después de que fuesen filmadas, entre 1972 y 1981. Para entonces, ya muchos de esos escenarios no existían, pero tampoco algunos de sus protagonistas: Phillipe, su padre, sus abuelos paternos, su abuela materna y madre de Annie, su tía. Las vieron en silencio y fue la propia Premio Nobel de Literatura 2022 quien "narró de forma natural episodios que yo a la sazón no recordaba", ha explicado el director de la cinta.

Annie Ernaux, Premio Nobel de Literatura 2022, habla este martes con un reducido grupo de medios sobre la película 'Los años de Super 8'.

Annie Ernaux, Premio Nobel de Literatura 2022, habla este martes con un reducido grupo de medios sobre la película 'Los años de Super 8'. / EFE

"Todo necesitaba existir porque me ponía en el lugar de alguien que no sabía nada y a quien la escritura iba a revelar el plano íntimo, que para mí era el más perturbador, (...) y el plano de los años 70", con su contexto histórico y con su familia. Decía Annie Ernaux que una familia por sí misma "no tiene historia y viven momentos que no tienen nada de excepcional", pero "la familia está en la historia, en los años 70". Utilizó su memoria para reconstruir esa crónica. El alcance de esta película se basa en que es capaz de superar lo cotidiano para llegar a "lo colectivo, incluso a lo universal", apuntaba la editora Elena Medel, que ha moderado este coloquio.

Annie Ernaux pasó en esos años un periodo en el que se veía "atravesada por el deseo de escribir". Lo hacía a escondidas, en una clandestinidad a la que no llegaban quienes vivían con ella. "Sabía esta vez sobre qué quería escribir, sobre mi origen social, sobre el hecho de haber pasado de un mundo popular a uno burgués o intelectual, en el que no se tienen las mismas preocupaciones, enfoques o modo de vida. Fue una revelación progresiva", reflejaba la autora de Los armarios vacíos, La mujer helada o El hombre joven, todos ellos publicados en castellano por la editorial Cabaret Voltaire.

La voz joven y la mente despierta de una Ernaux de 83 años compartían ante el reducido público que se ha congregado en el Cine Doré, en un evento para el que muchos se han quedado sin entrada, que "toda mi preocupación es relacionar la escritura con lo real; nunca escribir una frase porque es bella, sino porque es acertada. Eso es lo que me sostiene cuando escribo, encontrar palabras que corresponden a la cosa". Quizás resida ahí el secreto éxito de haber atraído las miradas de sus coetáneos, pero también de los más jóvenes.

Su obra se ha apoyado en un género al que ella misma denomina "relato autosociobiográfico". Podría haber sido más amplia si hubiese podido acceder de adulta a sus escritos de adolescente: "Mi madre destruyó mis diarios de los 16 años a los 22, no tengo nada sobre esa época". 

Ultraderecha en Francia

Annie Ernaux, pese a la accesibilidad de su prosa, no es una escritora anodina. Se convierte en sus libros y, en este caso, en la película que lanzó con su hijo en 2022, en la portadora de la memoria de una época. La escritora normanda se considera "también un personaje" y así lo reflejó David Ernaux-Briot: "Al principio de la película se presenta a cada personaje -a cada miembro de la familia- para que se sepa quién es quién". 

Todo lo que sale de la mente de Ernaux se muestra ligado a una "reflexión política, literaria y feminista", y "esta película engloba todo eso", reconocía. "Sin venganza" hacia quien fue su marido, incidía. La cinta denuncia en ciertos episodios un gusto por "objetos que no tenían importancia". Cuestiona de esta manera el gusto burgués, entendiendo en cierto modo de dónde viene esa necesidad de aparentar que ella, cuando tuvo una familia y un trabajo, había cambiado de clase. "Mi madre deseaba también que yo pudiese conocer cosas que ella no pudo y eso también es clase obrera: que los hijos tengan una vida mejor que la de los padres".

Esta intelectual, una de las figuras más relevantes del pasado y presente en el país vecino, alza la voz tras unos resultados en las elecciones europeas del pasado fin de semana, que evidencian una tendencia en Francia escorada a la ultraderecha. "¿Por qué hay en la Francia actual tanta desilusión que conduce a extremos? Porque ya no hay esperanza de una vida mejor".