MÚSICA

El flamenco y los festivales 'indie': una mezcla inevitable

Rocío Márquez consolida, como cabeza de cartel del Alhambra Monkey Week en Sevilla, una tendencia que comenzó con Enrique Morente hace 14 años

Rocío Márquez y Bronquio en una actuación en el Museo Reina Sofía de Madrid.

Rocío Márquez y Bronquio en una actuación en el Museo Reina Sofía de Madrid. / Alba Vigaray

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Los artistas flamencos buscan al público indie y los festivales indies buscan programar artistas flamencos. Una unión que hoy ya parece inevitable. Cuando se le pregunta a los festivales, explican que programan artistas flamencos desde hace tiempo. Pero que un nombre como el de Rocío Márquez sea cabeza de cartel del Alhambra Monkey Week, que arranca este jueves en Sevilla, sí es algo bastante novedoso. Y explica la consolidación de una tendencia que se puede remontar a hace 14 años, cuando Enrique Morente interpretó junto a Lagartija Nick su álbum Omega en el Primavera Sound o en el Festival Internacional de Benicàssim.

"En el Monkey Week siempre hemos tenido una vinculación con el flamenco", explica Tali Carreto, uno de los responsables del festival, aunque nunca dándole esta relevancia. "Cierto. Por un lado, se está abriendo las miras de los programadores y, por otro, también el flamenco se está sacudiendo complejos", responde.

"A Rocío le gusta mucho diversificar el público. Por el tipo de reacciones, por la diversidad, por la propia edad de los asistentes... ella sale muy nutrida", explica Ernesto Novales, representante de la cantaora. Márquez acude al festival sevillano junto al dj y productor Bronquio para presentar su disco Tercer cielo, estrenado en mayo, que se mueve fuera de la ortodoxia flamenca. Podría parecer que este tipo de propuestas, situadas en los márgenes, son las que encajan en los festivales de música independiente. Rosalía con su Mal querer en el Primavera Sound o en la fiesta de presentación del Mad Cool de 2019, Tomasito en el Palencia Sonora en 2019 o María José Llergo en el Primavera Sound de 2019 son algunos ejemplos. En el circuito de la electrónica, Niño de Elche junto a Los Voluble tuvieron el honor de hacer sonar la primera guitarra flamenca -la de Raúl Cantizano- en el Sónar de 2015, una colaboración que ese mismo año también estuvo en las tablas del Alhambra Monkey Week. Pero hay otras más cercanas a la ortodoxia, como la del cantaor Israel Fernández junto al guitarrista Diego del Morao, que también empiezan a formar parte de la programación de este tipo de festivales. Estuvieron en la última edición del Vida Festival (como Márquez y Bronquio), igual que Diego el Cigala en el Sonorama Rivera de 2018 y Capullo de Jerez en el Primavera Sound de 2020, por citar algunos casos.

En esta edición del Alhambra Monkey Week, además de Rocío Márquez estarán también el cantaor Tomás de Perrate (presentando su más reciente trabajo discográfico, Tres golpes), el guitarrista Rycardo Moreno y artistas que se sitúan en los márgenes de lo jondo, como Cristian de Moret o Los Voluble.

"Perrate sigue cantando en espacios más tradicionales de flamenco, pero en este otro tipo de festivales se permite presentar sus propuestas más creativas", explica Cisco Casado, de Anegro Producciones, la oficina del cantaor. Este es un aspecto fundamental para los artistas: la posibilidad de sentirse menos juzgados, más libres, sin necesidad de adaptar sus propuestas a unos moldes determinados. "El público de los festivales indies no se pierde tanto en si ha cantado la malagueña del Mellizo o de la Trini, o cómo la ha ejecutado. Se fijan más en cómo les ha hecho sentir -confirma Novales-. Si te emociona, o si no conectas". "Son fans de la música y eso no entiende de fronteras", añade Abel González, responsable de booking del Primavera Sound. "La gente se acerca con curiosidad, pero no lo ven como una rareza local, sino quizás como un signo de distinción".

El 'tsunami' Rosalía

Enrique Morente fue el pionero cuando en 2008 llevó a esos escenarios, junto al grupo de rock alternativo Lagartija Nick, Omega, el disco que habían grabado juntos 12 antes y que fue el primer puente que se estableció entre dos músicas radicalmente separadas hasta entonces. Después habría que esperar unos años para que, a cuentagotas, el flamenco empezase a aparecer en la programación de este tipo de festivales. Pero la situación sufrió un vuelco con la aparición de Rosalía y sus discos sucesivos Los Ángeles (Universal, 2017), grabado en colaboración con el músico indie Refree, y sobre todo el bombazo que fue El Mal Querer (Sony, 2018). "Venía de antes, pero a partir de ahí empieza a haber más interés en las músicas de raíz", valora Novales.

"Nosotros ya teníamos un ciclo dentro del festival dedicado exclusivamente al flamenco", explica Carreto acerca del Alhambra Monkey Week y el Flamenmonkey. "Pero es verdad que ahora es más fácil verlo integrado en festivales de corte indie, dentro de la programación general". "Empieza a haber gente de todas partes en todo el mundo", concluye Casado. "Rosalía ha conseguido que en Lollapalooza [un festival en Argentina] se den palmas por bulerías".

El momento que vive la vertiente musical del flamenco se mira en la que hace un par de décadas vivió el baile, que le llevó a absorber elementos de otros estilos contemporáneos y colocarse en espacios escénicos en los que hoy ya es habitual, pero hace 20 años no tanto. "El tsunami Rosalía lo movió todo, ella está en otra cosa ahora, pero ha dejado un sendero de interés", reflexiona Navales. "Todo el fenómeno mediático que se generó en torno a ella permitió una exposición brutal que ahora se está normalizando", confirma Carreto.

Festival Alhambra Monkey Week de 2021.

/ Javier Rosa

Un disco que nació en el 'Monkey' y regresa a él

El papel del Alhambra Monkey Week, un festival que se ha convertido en referente de nuevas tendencias y bandas emergentes, va incluso más allá. La cita es responsable, de alguna manera, de que el propio disco Tercer cielo exista, porque en el marco del Monkey se conocieron Rocío Márquez y Bronquio y allí decidieron colaborar.

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"Rocío vino a la presentación en Sevilla en 2019, y como parte de esa presentación a los medios hizo un pequeño set Bronquio, como dj. Ella se quedó alucinada con él", cuenta Carreto. "Ese mismo verano, volvieron a coincidir en el Alhambra Monkey Weekend que se celebra en El Puerto de Santa María, en un homenaje que hicimos al disco La leyenda del tiempo de Camarón de la isla en el que participaron muchos artistas. No tocaron juntos en ese homenaje, pero ahí comenzaron ya a estudiar una posible colaboración". El resultado se podrá ver este jueves en el Cartuja Center CITE de Sevilla.

"Esto ha pasado bastante en el Monkey", añade Carreto. "Ocurrió algo parecido entre Toundra y Niño de Elche, que coincidieron en una mesa redonda". De aquel encuentro surgiría un interés mutuo que se materializó en su proyecto juntos Exquirla y su único disco hasta la fecha, Para quienes aún viven (publicado en 2017). "Este siempre es un festival de encuentros y de colaboraciones. Nos encanta que Rocío Márquez y Bronquio casi cierren el año aquí, donde empezó todo".

Alhambra Monkey Week: superando la venta de entradas de la mejor edición

Explica Tali Carreto que no solamente se ha vuelto a la plena normalidad en esta edición: se ha superado la venta de entradas del mejor año, 2019. El interés en un festival que sirve como escaparate de tendencias no deja de crecer. Esta edición repite la experiencia de la anterior y concentra todas las actividades en un único espacio: el Cartuja Center CITE, que permitirá a los asistentes atender al abrumador cartel de actuaciones, de las que Carreto destaca la gran presencia de mujeres, algo no buscado, sino que ha ocurrido de manera natural. También destacan las bandas nacionales y las propuestas que miran a la música de raíz, como la de Dani Llamas, cuyo último disco mira al flamenco, o María de la Flor, que se acerca a la copla desde el presente.

Kiko Veneno y su revisión de Échate un cantecito junto a Vera Fauna en el 30 aniversario de un disco fundamental en la carrera del músico sevillano, es otro de los platos fuertes de la edición 2022. Como lo serán, un año más, las actividades profesionales en paralelo a los conciertos, que este año han querido concentrar temáticamente en cada jornada que dura el festival: Sincronización musical, el jueves; Música grabada, el viernes, y Música en directo, el sábado, con mesas redondas, entrevistas públicas y talleres para profesionales del sector.