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MÚSICA

Cierran por desahucio la Sala Caracol, referente de la música en Madrid

  • Una disputa entre los propietarios y los gestores del espacio se salda, de momento, con el cierre del espacio

  • Si nada cambia, permanecerá cerrada, como mínimo, hasta mediados de septiembre

Entrada a la Sala Caracol de Madrid, uno de los referentes de la música en la capital

Entrada a la Sala Caracol de Madrid, uno de los referentes de la música en la capital / SC

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Casi tres décadas de música después, la mítica Sala Caracol de Madrid echa el cierre tras un desahucio judicial. Al menos, de momento. Una disputa entre los propietarios y los gestores de la sala por el precio a pagar por el alquiler durante la pandemia ha terminado con un cruce de demandas que el pasado 9 de junio concluyó con la ejecución del desahucio. A la espera de lo que diga mañana la Audiencia Provincial al respecto, si no se resuelve la situación la Sala Caracol podría permanecer cerrada durante los tres próximos meses en el que es el primer verano sin restricciones de ningún tipo desde 2019.

La sala, ubicada en la calle Bernardino Obregón del barrio de Embajadores, llevaba, sin embargo, cerrada más tiempo por la disputa que existe entre los dueños del espacio y quienes lo gestionan desde hace décadas. 

“La Sala Caracol se ha visto obligada a cerrar temporalmente al existir una controversia judicial muy grave con la propiedad de la nave, que se quiere apropiar de la marca y de la explotación del local, pese a que Caracol responde a unos valores, principios y a una historia de 30 años de cultura, que todos conocen y no se pueden copiar sin más", aseguran los representantes públicos de la gestión a través de un comunicado que domina ahora su página web.

Según ha detallado a Efe el portavoz de la marca Sala Caracol, esta “controversia” comenzó en el primer año de pandemia, es decir, en 2020, cuando los arrendatarios pidieron una reducción de la renta al 50% para poder sobrevivir al cierre por el coronavirus. Los propietarios, sin embargo, estimaron que “no procedía”, y pidieron el pago íntegro de la mensualidad.

A partir de ahí comenzó, según la versión de los gestores, un contencioso entre ambas partes por una situación “injusta” que ellos quisieron resolver con una demanda de amparo basada en que las circunstancias del pacto de alquiler inicial habían cambiado. Esa demanda fue respondida por los propietarios con otra por desahucio en el Juzgado de Primera Instancia número 40 de Madrid, y, según los gestores, un “despiste” del procurador junto con un “fallo informático del juzgado” hicieron que los documentos de oposición no se presentaran de forma correcta.

La jueza encargada de instruir el caso, que habría calificado lo sucedido como un “defecto de forma”, ordenó el desahucio, que se ejecutó el pasado 9 de junio. Mañana, día 16 de junio, la Audiencia Provincial se pronunciará sobre el recurso presentado por los gestores, y el próximo 13 de septiembre también se espera la resolución de la demanda de amparo interpuesta previamente por ellos. Si nada cambia, la Sala Caracol no volverá a abrir, como mínimo, hasta entonces.

Esta no es, sin embargo, la primera vez que la Sala Caracol se ve obligada a echar el cierre. Desde abril de 2001 a mayo de 2002, por ejemplo, el Consistorio de Madrid ya obligó a sus propietarios a cerrarlo por “incumplimiento reiterado de las ordenanzas”, y, en 2004, por no cumplir la normativa de evacuación en caso de incendios. En 2005 fue cuando se produjo el cierre más sonado, pues la orden llegó apenas dos días antes de un concierto de Los Ronaldos.

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