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PREPARA DISCO Y LIBRO

El regreso de los infiernos de Nena Daconte: engaños, alcohol, religión, juicio, aborto… “Perdí la cabeza”

La intención de Mai Meneses era no volver jamás a la música, pero un concierto de Steve Vai le devolvió la ilusión que creía perdida: ahora, está a punto de publicar sus memorias y graba su sexto álbum en alianza con Subterfuge... reconvertida en estrella 'indie'

Nena Daconte ha fichado por Subterfuge para el lanzamiento de su sexto disco.

Nena Daconte ha fichado por Subterfuge para el lanzamiento de su sexto disco. / ALBA VIGARAY

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Cada vez que suena una canción de Nena Daconte, una especie de bofetón se dirige directo hacia nuestras corazas. Las zarandea, las magulla. Y, entonces, aflora una sensación tan bonita como íntima. Todo lo que nos ha ocurrido alrededor de En qué estrella estará o Tenía tanto que darte lo guardamos en un rincón especial. Uno al que no queremos que acceda nadie. Pues, posiblemente, sea aquel en el que hayamos vivido con plena dedicación. Y eso nos da bastante pudor.

La culpa la tiene Mai Meneses: sus melodías pegajosas y sus letras evocadoras nos hicieron soñar casi por encima de nuestras posibilidades. Algo que, en un momento de convulsión social, nos traslada al paraíso. Escuchar Disparé o El aleph reconforta a muchos, aunque pocos se atrevan a reconocerlo.

¿Quién se lo iba a decir cuando, con apenas 24 años, fue la primera expulsada de Operación Triunfo 2? En aquella época, María se hizo pequeñita. Así que se dedicó, en su mayor intimidad, a describir sentimientos y experiencias que hoy se han vuelto universales. Ha retado al amor, ha acogido a la soledad, ha dado la espalda al tiempo… Debates de lo más comunes a los que ha sabido dar su particular visión. Quizá, por ello, tanta gente se haya sentido identificada y regrese a ella en un intento por encontrar un refugio.

"Me dijeron varias veces que jamás triunfaría", recuerda. Lo que deja entrever que no lo ha tenido nada fácil. A los dimes y diretes de la propia industria, hay que sumarle engaños, alcohol, acusaciones, supuestos abortos, amenazas… y un juicio contra Kim Fanlo, la contraparte de la que se separó en 2010.

Kim Fanlo y Mai Meneses, en una imagen promocional de su segundo álbum: 'Retales de carnaval' (2008).

/ ARCHIVO

A pesar del éxito que mantuvo, abandonó la música tras constantes desencantos. De hecho, cambió radicalmente de profesión: de componer temas pasó a componer paisajes. A ello se dedicó esta interiorista de formación hasta 2019, fecha en la que decidió volver por una cuestión de suerte. Estos secretos formarán parte del libro que acaba de escribir y que saldrá al mercado el próximo septiembre.

Mientras tanto, recibe a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA en Revirock Studios, donde da los últimos retoques al álbum que llegará un poquito después de la mano de Dani Alcover, productor del icónico Devil Came To Me de Dover. Todo parece indicar que aquella chica de voz escarpada y estilo naif, ahora, será más alternativa si cabe.

P. Nació, artísticamente hablando, en la segunda edición de Operación Triunfo. Fue la primera expulsada y, a diferencia de la generación anterior, sólo los tres finalistas tenían asegurada la grabación de un disco. Para intentar conseguirlo, tuvieron que pasar por una criba de lo más singular: sólo los que consiguiesen vender 200.000 copias de un single obtendrían dicha recompensa. Usted distribuyó 43.000. ¿Le afectó tanta competición?

R. Sí, mi autoestima se vio resentida. Cuando eres joven e insegura, las comparaciones afectan. Vivíamos una maratón en la que, de repente, notas que tú no llegas. No obstante, yo intentaba consolarme. Por ejemplo, cuando hacíamos firmas, me fijaba en que los chicos tenían más cola que las chicas. O que, conforme habías estado más semanas en el concurso, los seguidores iban aumentando. Era matemático. Me explicaba a mí misma: "Como he salido la primera, no tengo demasiados fans". Y me servía. Pero, si escarbas, sí que dolía.

P. ¿Se ha arrepentido de entrar?

R. Para nada, yo soy muy kamikaze. Este formato siempre me ha parecido una oportunidad para los artistas que no tienen padrinos ni contactos. Como yo. Es una puerta más. Luego, cada uno tiene que saber cómo aprovecharla.

Meneses optó por componer y girar por salas de pequeño aforo. Kim, a la guitarra. Y ella, a la voz. Se conocieron durante la gira de OT, donde surgieron afinidades e ideas comunes. A la par, entablaron amistad con un abogado que acabó convirtiéndose en su manager y pata estética. Fue él quien les sugirió crear un dúo. Ahí nació Nena Daconte. El siguiente paso fue autoeditar su primer cancionero, después de que distintas discográficas lo rechazaran.

En He perdido los zapatos (2006) se localizaban composiciones tan icónicas como Idiota o Marta. Éstas, con el tiempo, les valieron cinco números 1 en Los 40 Principales, un Ondas, una nominación al MTV European Music Awards o dos Premios de la Música. Sin embargo, ninguna multinacional vio posibilidades en ellos… Hasta que empezaron a despuntar. Entonces, se los rifaron. "Es una prueba más de que hay que estar en el momento justo y en el lugar adecuado. Lo que tres años antes no les gustaba, tres años más tarde les encantaba".

P. ¿Le han tomado el pelo alguna vez?

R. Más bien me he dejado engañar en muchas ocasiones. Yo tardo en reaccionar ante los problemas, por eso lo he llevado peor. Es verdad que no han sido cosas muy graves, pero he tenido que aprender a poner límites y a ser asertiva.

P. La revolución se desató con Tenía tanto que darte, la carta de presentación de Retales de carnaval (2008). ¿Estaba preparada para la gloria?

R. ¿Sabes lo que pienso? Que si me volviera a llegar el éxito seguiría sin saber cómo gestionarlo. En cualquier caso, la edad te enseña y los hijos te ponen los pies en la tierra.

P. En aquella vorágine de estudios, galas, conciertos, entrevistas… ¿Cuesta mantener la serenidad?

R. Si eres como yo, sí. Perdí la cabeza completamente. No sabía lo que estaba pasando, todo me venía grande. Recuerdo que me decía: “El mundo está loco, si somos malísimos”. Pensaba que cantaba mal, que desafinaba demasiado, que no era carismática… Teníamos montones de fechas y no sabía qué hacer. Lo pasé mal.

La ruptura con Kim Fanlo

Con este trabajo, el grupo consiguió un disco de platino y realizó más de 150 bolos por España. Nada hacía presagiar que la esperada tercera entrega sería en solitario. “Fue Mai quien tomó la drástica decisión de terminar nuestra relación profesional para emprender su carrera en solitario. Nena Daconte ha sido un tándem perfecto y, como tantas veces hemos dicho, no podría existir si faltara alguno de los dos”, escribió Kim en un comunicado, en el que también mostró su disconformidad con que ella siguiera utilizando el nombre del dúo.

Centrada en el lanzamiento de Una mosca en el cristal (2010), la cantautora no entró en la polémica y esperó a enero de 2021 para mostrar su versión de los hechos. A través de diversos dibujos que compartió en Instagram, relató las contestaciones, las burlas y las amenazas a las que se vio sometida durante la primera etapa de la banda.

“Vaya loca”, “¿A dónde te crees que vas sin mí?”, “Le voy a decir a todo el mundo que eres mala” o “No tienes ni idea de nada” son cuatro de las frases que aparecen recogidas.

P. ¿Por qué lo denunció una década después?

R. No lo sé. En un instante de euforia, me puse a dibujar y se me ocurrió publicarlo. Quise hacerlo a través de un cómic para quitarle hierro al asunto. No me arrepiento porque lo que conté es real. Es como yo lo viví.

P. El contenido era demoledor.

R. Imagino que todo parte del hecho de que soy muy insegura. Eso hace que te pasen cosas que no deberían.

P. De cara al público, estaba en su mejor etapa... Sin embargo, para usted era un infierno.

R. Sí, por culpa de la inseguridad. Si no llega a ser por eso, ni habría escuchado comentarios ni habría visto cosas. A lo mejor, hubiese sido más líder y lo demás no hubiera ocurrido.

P. ¿Cómo lo soportaba?

R. Fumaba y bebía muchísimo. Quería huir. Creo que estuve borracha durante toda la gira del segundo elepé. Cumplí con mis obligaciones y nunca salí mareada a un escenario… aunque iba siempre a velocidad de crucero. No tenía energía. Cuando terminó, me metí en la cama durante meses. No sólo no descansaba, sino que no me cuidaba. Tenía muy poco control de la situación, hasta el punto de provocar ciertas cosas por mi forma de ser.

P. ¿En algún momento pensó que no sería capaz de salir a cantar?

R. Alguna vez lo he pasado mal de casi llorar. Sufría, pensaba que me iban a dar calambres. Y, al final, tiraba para adelante. Actualmente, es lo contrario: salgo a disfrutar y puedo mirar al público.

Una de las cosas que más enfada a Mai es que Kim asegurase no saber nada de la mencionada ruptura. Pues, tal y como ella narró en la red social, él estaba al corriente. De hecho, se reunieron con el presidente de Universal para organizar la separación. Éste quería mantener el nombre artístico por la inversión que habían hecho, pero el guitarrista no estaba de acuerdo. “Tú seguirás como productor de la casa”, “Te damos el 3% de lo futuro”, “¿El 5%?” o “Sería un 8% como artista, un 3% como productor y un 5% sin hacer nada” fueron varias de las propuestas que, según los dibujos, se hicieron al ahora productor de Pablo López o Georgina. No aceptó ninguna.

P. ¿Cómo terminó el conflicto?

R. Me demandó, solicitando la mitad de todo lo que Nena Daconte generase. Además, aseguraba que le estaba arruinando su imagen. El juicio tardó cinco años y perdió. No consiguió lo que quería. Las cosas se hablan. Habíamos quedado en eso.

P. ¿Le ha costado volver a convencer a la gente de su valía?

R. Todavía estoy en ello. No he levantado cabeza. Cuando hemos estado grabando las nuevas canciones, decíamos de broma: “Estamos haciendo mi mejor discazo de mierda en solitario y no lo va a escuchar nadie”. Desde que empecé, he hecho música sin esperar nada... Me gustaría vivir de mi trabajo y me da igual que me caiga un sueldo chiquitito. Con eso, ya sería feliz.

El significado de ‘Tenía tanto que darte’

Uno de los episodios más controvertidos tuvo lugar en 2012, durante la gira del tercer elepé: participó en un evento pro vida, lo que enfureció a un sector de sus seguidores. Algo que, sumado al polarizado mensaje de Tenía tanto que darte, ha hecho que le hayan atribuido una determinada ideología. La realidad, en cambio, es bien distinta: “Yo soy una persona a favor del aborto. Por ende, el significado de esta letra no es anti abortista. Pero tampoco fomenta lo contrario. Sencillamente, habla de desamor”.

P. ¿Qué ocurrió?

R. Fue mala suerte. Es verdad que era un concierto a favor de la vida. Lo buscó la discográfica y nos pareció fenomenal porque ¿quién no la celebra? El problema fue que, una semana antes de la cita, nos enteramos de que detrás estaban asociaciones contrarias al aborto. En Twitter me machacaron. No tenía que haber cantado, muchos dejaron de seguirme desde ese día.

P. A día de hoy, ¿volvería a actuar?

R. No, no repetiría.

Al año siguiente, lanzó Sólo muerdo por ti (2013), un álbum en el que recuperó su esencia sonora, aunque sin el recorrido de los anteriores. Este fue el punto en el que sentenció su carrera. “Había terminado el contrato, las cosas no estaban yendo como antes y fui madre de dos niños”, recuerda. “Siempre he tenido una relación de amor-odio con la música. Cuando me iba bien, lo estropeaba; y, cuando me iba mal, me enganchaba. Era todo tan absurdo que me la quise quitar de encima como fuera. Deseaba volver a ser quien era antes de OT”.

Así, guardó las guitarras y se dedicó al paisajismo. Ella es arquitecta de interiores, por lo que no le costó demasiado el cambio. Se dedicó a su familia, a pensar en el día a día. Su intención era no volver nunca, pero un hecho fortuito le devolvió la ilusión que creía perdida: un concierto de Steve Vai. Ahí estaba él, en vaqueros y con un par de focos. Disfrutando como quería.

Y eso le dio envidia. La suficiente como para retomar su pasión. Así surgió Suerte… (2019), un EP digital que pasó desapercibido y que coincidió con su mudanza a Dallas (Estados Unidos).

P. ¿Ha necesitado ayuda profesional para recuperar la normalidad?

R. Sí. He estado bastante malita y me medico ya de por vida. Tengo algún trastorno de la personalidad que me ha llevado a enfrentarme al amor de una manera que ha posibilitado que nazcan diversas canciones. También, el hecho de no haberme cuidado ha terminado por afectar al cerebro. Si la química se estropea...

Su relación con la religión

Durante este proceso de reconstrucción, María realizó una entrevista en la que se le preguntaba por sus preferencias religiosas. El revuelo se montó de nuevo. Y, otra vez, lo hizo sin fundamento. En Twitter, la calificaban de católica profunda cuando ella no se considera una persona religiosa. “Eso me pasa por hablar”, señala entre risas. “A veces se magnifica una frase que, en seguida, alguien puede usar para catalogar al resto”.

P. ¿Estas declaraciones le cerraron puertas?

R. Seguro. A mí se me cierran por cualquier lado… Y, si no, ya me las cierro yo.

P. ¿Alguno de sus temas versa sobre ello?

R. Sobre la fe, varias. Para mí, la religión y Dios son debates fundamentales que no tengo claros. De hecho, hay días que me levanto y pienso que la vida es puro azar.

En este momento, Mai desvela que el primer adelanto de su nuevo proyecto, Detrás de cada luz, aborda parte de esta discusión. Ha estado leyendo libros relacionados con esta cuestión, donde se asegura que Dios es una matriz divina que nos une. De tal modo que, en función de lo que cada uno piense, puede modificarla. “Noto que algo nos conecta”, añade.

El siguiente adelanto de su sexto álbum, del que por ahora se desconoce el nombre, se publicará el 13 de mayo y será un remix del single. A la semana siguiente, el 20, se lanzará Despiértame, Madrid.

P. ¿Por qué un elepé completo en la era del streaming?

R. Porque hay melodías que no tienen alma de sencillos, pero tienen alma de bonitas. Y deben estar. No pueden desaparecer.

P. Conforme ha ido sacando nuevo material, ¿ha percibido que cada vez obtenía menos reconocimientos?

R. Sí, claro. Desde el tercer disco yo no tengo éxito. Me considero una one hit wonder porque la mayoría me asocia a una sola canción. Además, como he estado desaparecida, no tienen conciencia de que he vuelto a cantar.

P. ¿Se ha sentido presionada para revalidar el petardazo de Tenía tanto que darte?

R. No, es imposible. ¿Cómo lo hago? Doy gracias de que me haya pasado al menos una vez. Gustaba a los indies y a los mainstream por igual. Eso no se va a volver a repetir y soy consciente.

P. ¿Se ve encima de los escenarios hasta los 67?

Ya que he vuelto, lo espero. Es cierto que el paso del tiempo no perdona igual a las mujeres que a los hombres. Estamos más acostumbrados a verlos con sus canas encima del escenario, pero eso tiene que cambiar. Y yo voy a estar aquí para reivindicar las arrugas. O las operaciones, ¿eh? Porque a lo mejor me vuelvo loca y, un día, me cambio la cara entera. 

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