Patrocina:

SERIES

Dani de la Torre (director de 'La Unidad'): “La acción y los personajes deben estar siempre al mismo nivel”

Dani de la Torre en el rodaje de la segunda temporada de ’La Unidad’.

Dani de la Torre en el rodaje de la segunda temporada de ’La Unidad’. / MARÍA HERAS

Entrevistamos al director Dani de la Torre ('El desconocido', 'La sombra de la ley'), cocreador con el guionista Alberto Marini del exitoso 'thriller' de Movistar Plus+ sobre un equipo de la Policía Nacional especializado en la lucha contra el terrorismo yihadista

7
Se lee en minutos
Juan Manuel Freire

La primera temporada de La Unidad puso alto el listón de intensidad, pero el director Dani de la Torre y el guionista Alberto Marini, cocreadores de la serie, se decidieron a rebasarlo con unos nuevos capítulos (en Movistar Plus+ desde el viernes, día 18) que sumergen a la unidad antiterrorista en niveles superiores de ansiedad y situaciones de acción complicadas. La comisaria Carla Torres (Nathalie Poza) y su equipo son ahora el claro objetivo de los terroristas, y en concreto, del nuevo villano Omar Al-Hassan (Kaabil Sekali), decidido a vengar a cualquier precio la muerte de su primogénito. Hablamos con De la Torre sobre su ideal de acción dramática, el estrecho trabajo de su equipo con la policía secreta o las dificultades para rodar algo tan complejo en pandemia. 

 

P. Al hablar de La Unidad, existe una referencia en principio inevitable, que es Homeland, pero personalmente no dejo de pensar en una influencia bastante constante en todo lo que usted ha dirigido: el cine de Michael Mann [Heat, Collateral]. 

R. Es uno de mis ídolos cinematográficos. Crecí viendo Corrupción en Miami y después he ido siguiéndole toda la vida. Le echo mucho de menos, porque ahora dirige muy poco. Y me da pena que se pierda esa mirada. Forma parte de esa clase media del cine que nos enamoró: Ridley Scott, Tony Scott, John McTiernan… Todos estos directores que tenían una mirada especial y que hacían películas muy atractivas, siempre con personajes acojonantes. Los estamos perdiendo. Estamos en manos del espectáculo puro y duro o el indie más absoluto. Esa clase media está quizá más presente en las plataformas que en las salas de cine.

P. Tengo buenas noticias para usted: Mann dirige el piloto de Tokyo Vice, que HBO Max estrena el próximo mes.

R. Ostras, genial. Gracias por decírmelo. Ahí estaré, como un fan furibundo. 

P. La Unidad recuerda bastante a Heat en ese interés en tratar a un mismo nivel lo íntimo y lo profesional o criminal. 

R. Estoy completamente de acuerdo. Y también influye su estilo de puesta en escena. Me gusta que todo vaya a favor de los personajes, que la puesta en escena esté a su servicio. Cuando alguno de ellos está involucrado en un tiroteo o un atentado, nunca vamos a la pirotecnia. 

P. ¿Y reconoce el influjo de Kathryn Bigelow y, en concreto, La noche más oscura? Porque parece interesarle su forma poco histriónica de tratar la acción y el suspense, casi de docudrama. 

R. Me fijo mucho en ella porque mezcla muy bien los personajes y la acción. Ninguno de los dos elementos es superior al otro. En La noche más oscura, por ejemplo, estás muy interesado por lo que le pasa a Jessica Chastain, pero por otro lado los operativos son bestiales. Me fijo mucho en ese equilibrio, que también tenía Paul Greengrass. Es una forma de no pasarme de vueltas y no enamorarme de una secuencia de acción si no tiene sentido dentro de lo que le pasa a los personajes. En las películas de Marvel están media hora peleándose y tampoco sabes para qué [risas].

Dani de la Torre, en el centro, con Marian Álvarez (Miriam) y Michel Noher (Marcos).

/ MARÍA HERAS

P. Cocreó la serie con el guionista Alberto Marini. ¿Cuál es el punto fuerte de cada uno en esta alianza?

R. En realidad trabajamos a la vez en todo, en continuo contacto. Creamos juntos los personajes, las tramas, y nos vamos pasando los guiones el uno al otro. Lo mismo con la acción: él propone cosas que yo llevo a la puesta en escena. Trabajamos mano a mano, como un equipo perfectamente equilibrado. Incluso durante el rodaje, yo le mando los premontajes y estamos continuamente hablando para reforzar cosas de cara a futuras secuencias que vayamos a rodar.  

P. ¿Han seguido trabajando con miembros de la Comisaría General de Información? 

R. Seguimos en estrecho vínculo con ellos. De hecho, muchas historias de esta temporada nos las han contado ellos, desde la hawalla [transferencias basadas en la confianza entre varias personas] hasta el villano Al-Hassan. Como quedaron satisfechos con la primera temporada, se han abierto mucho más. Esa vinculación es fundamental a la hora de contar la historia y que esté pegada a la realidad. Nos inventamos cosas, pero siempre desde una base muy fiable. 

P. ¿De modo que Al-Hassan se inspira en un personaje real?

R. Todo tiene una base real, incluyendo su poligamia. El real tenía ocho mujeres y veintiséis hijos y vivía en la zona de Alicante. Pero tampoco nos basamos solo en esa persona; añadimos elementos de otras para dar más cuerpo al personaje.

P. ¿Además de trabajar con la policía secreta, buscan asesoría en las comunidades árabes o musulmana? 

R. Sí, claro. Tenemos una coach todo el tiempo en el rodaje. Habla todos los idiomas y te dice cómo es una boda árabe; cómo se viviría dentro de la casa de un salafista radical como es Al-Hassan; cómo son sus relaciones con otros países; cómo son sus acentos. Tenemos todo eso muy estudiado. Un error en ese apartado te tira la serie abajo.  

Dani de la Torre, de pie a la izquierda, dirigiendo a jóvenes actores de 'La Unidad'.

/ MARÍA HERAS

P. ¿Cuáles eran los propósitos en esta temporada respecto a la primera? Parece haber un intento de cultivar la intensidad y hacerlo todo más dinámico y sexi.

R. Creo que es más intensa porque estás mucho más cerca de los personajes. Lo que ellos viven en esta temporada –tener miedo a poner en peligro a sus hijos, o que su hijo no pueda ir a clase porque otras familias tienen miedo por algún motivo– es fácilmente comparable a lo que todos hemos vivido con la pandemia. Todo eso nos ha influido mucho a la hora de escribir.

P. En cada temporada hay un momento particularmente intenso, uno en el que os la jugáis realmente y sabéis que habrá discusión entre los espectadores. En la primera sería la recreación del atentado de las Ramblas. En la segunda, una recta final que dará que hablar. Esto es ficción y tenéis derecho a jugar, ¿pero en algún momento habéis dudado sobre esas partes?

R. El atentado de Las Ramblas pasó y yo quería contarlo. Quería ser respetuoso y, a la vez, ser lo más fiel a la realidad posible. Cuando abordamos la recta final de esta segunda temporada nos acordamos de Elephant o de lo que [el terrorista Anders] Breivik hizo en Finlandia. Todo esto sucede. Y creo que es bueno que se refleje. 

P. Hay secuencias bastante espectaculares en la segunda temporada, como el final del primer capítulo o cierto momento de caos en el cuarto. Se suele decir que en las series no hay tanto tiempo ni dinero como en el cine, pero en La Unidad no se percibe ninguna de esas carencias. ¿O las han tenido y han sabido disfrazarlas? 

R. Es que al final tenemos equipos muy buenos. En los efectos visuales, por ejemplo, trabajamos con El Ranchito, que son muy buenos. En principio, esta vez teníamos el mismo presupuesto, pero ha acabado siendo menos porque más de un millón de euros se lo llevaron los protocolos del covid-19. Hemos tenido que ser muy rigurosos.

Trabajar con la policía secreta es fundamental a la hora de contar la historia y que esté pegada a la realidad

P. Parece una serie perfectamente planificada de antemano. ¿Le gusta llegar al rodaje con el trabajo preparado al milímetro? 

R. Empiezo a dibujar y planificar a la vez que escribimos. Trato de adelantarme y compartir enseguida las escenas complicadas con mis jefes de producción y jefes de equipo, de modo que ellos puedan trabajar también por adelantado. Si no, sería imposible salir adelante con esto; no tendríamos tiempo ni dinero.

P. ¿Cómo es su trabajo con Oskar Santos, director de segunda unidad?

R. En la primera temporada, hablamos mucho, vimos cosas juntos… Y marcamos un poco las pautas de realización, de dirección, de estilo. En la segunda ya casi no ha hecho falta hablar, porque realmente entendemos la estética y el cine del mismo modo. Estoy encantado con su trabajo. A veces veía secuencias suyas y decía: "¡Qué cabrón!".

P. ¿La Unidad es realmente trotamundos [hay partes que se desarrollan en Marruecos, Nigeria o Jordania] o tan solo lo parece?

R. En parte lo es realmente y en parte no. Pero en total hemos estado en más de setenta localizaciones. Yo, por ejemplo, he podido viajar a Jordania. Rodamos una semana en el campo de refugiados de Zaatari, donde hay más de ochenta mil refugiados sirios. Por otro lado, hemos ido a lugares cercanos que pudieran simular Arabia Saudí o Nigeria. Hemos hecho un esfuerzo muy grande porque es una serie muy exigente y porque el terrorismo global también es exigente; se mueve por todos los territorios. Ahora mismo se podría estar gestando en Sri Lanka una acción que podría suceder en España.

P. ¿Cuáles son los planes para el futuro de la serie?

R. Pues… Primero ha de verla mucha gente. Es lo más importante para que nos renueven. Nos encantaría hacer una tercera temporada, tenemos los temas, pero todo dependerá de los espectadores y de Movistar.

Noticias relacionadas