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AYUDA A UN SECTOR EN CRISIS

El Gobierno aprueba el Bono Cultural Joven de 400 euros, que debería poder utilizarse a partir de junio

  • Podrán solicitarlo los jóvenes que cumplan 18 años en 2022 y se podrá gastar en todo tipo de servicios y productos culturales, desde Netflix o Spotify hasta cine, teatro, discos o videojuegos

  • Los 400 euros se tendrán que dividir obligatoriamente en tres partidas: 200 euros para artes en vivo, audiovisuales y patrimonio cultural, 100 euros en productos físicos y otros 100 en consumo digital

  • Se concederán en un solo pago y se tramitarán a través de una plataforma online y una tarjeta prepago virtual

La sede del Raval de la librería La Central de Barcelona.

La sede del Raval de la librería La Central de Barcelona. / JORDI OTIX

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"Nuestra idea es que, si todo va bien, en junio se pueda utilizar el bono cultural", ha adelantado a EFE el ministro de Cultura y Deportes, Miquel Iceta, sobre el Real Decreto aprobado este martes por el Consejo de Ministros y que entrará en vigor mañana, cuando la norma será incluida en el BOE. Será a partir de ese momento cuando empresas e instituciones puedan presentar sus solicitudes para adherirse y ofrecer sus productos y servicios culturales en el marco de esta iniciativa.

El Bono Cultural es una de las medidas estrella del Gobierno para apoyar a un sector, el de la cultura, que ha quedado muy tocado por la pandemia. Los jóvenes que cumplan 18 años en 2022 dispondrán de 400 euros para gastar en productos y servicios culturales, desde suscripciones a plataformas musicales o audiovisuales como Spotify o Netflix hasta productos físicos (libros o discos, entre otros) y actividades en vivo como teatro o festivales de música.

Con esta medida, el ejecutivo pretende también estimular el acercamiento de los jóvenes a la cultura y generar en ese sector de la población hábitos de consumo relacionados con esta.

La norma contempla que los únicos requisitos para solicitarlo sean los de tener nacionalidad o residencia española, o bien o ser solicitante de asilo, y alcanzar la mayoría de edad este año, lo que supondrá en torno a unas 500.000 personas en toda España. Iceta ha dicho que desde el Gobierno se ha tenido una "sensibilidad" hacia los jóvenes que llegan a España como refugiados, y que "son uno más": "Queremos acogerles y que sientan que esa facilidad de los jóvenes con nacionalidad española también les acoge a ellos, somos solidarios y les queremos entre nosotros y en plenitud de derechos". La partida total destinada a esta medida es de 210 millones de euros.

El ministerio quiere que el gasto de esos 400 euros sea diversificado, para que las ayudas no primen de forma aplastante a unos sectores concretos de la industria cultural, y por eso el gasto de cada beneficiario se tendrá que repartir en tres grandes bloques de consumo.

Bloques

La parte principal se la llevan las artes en vivo, el patrimonio cultural y el sector audiovisual, con un máximo de 200 euros a gastar. Ese dinero se podrá empeñar en comprar entradas y abonos para teatro, musicales y ópera, conciertos, cine, museos, exposiciones, bibliotecas y festivales de todo tipo: tanto de música como escénicos, literarios o audiovisuales.

Otros 100 euros se podrán destinar a la compra de productos culturales en formato físico, es decir: libros, discos (vinilos, Cds, etc) y partituras musicales, DVDs de películas y series, o revistas y prensa en general. También a la adquisición de videojuegos, un capítulo que había sido de los más debatidos desde que se empezó a conocer la medida.

Por último, los beneficiarios podrán destinar una ayuda de 100 euros al consumo digital o en línea: suscripciones a plataformas de música tipo Spotify o Apple Music, a las audiovisuales como Netflix, a las de lectura o audiolectura, a la compra de libros o audiolibros, a la suscripción y descarga de archivos multimedia como los podcasts, a videojuegos en línea y a suscripciones a prensa digital. Todas las suscripciones quedan limitadas a un máximo de cuatro meses.

Quedan fuera, como ya había señalado el propio Iceta, actividades como los toros, la moda o la gastronomía. Tampoco se podrán adquirir con ese dinero libros de texto, productos de papelería, instrumentos musicales, material artístico o software y hardware informático.

El ministerio de Cultura y Deporte sigue así el camino marcado por países como Francia o Italia, que también han fijado el acceso en los 18 años, una edad en la que se considera que los jóvenes adquieren la madurez y la autonomía suficientes para tomar también sus decisiones en este ámbito. La cuantía se sitúa entre las de ambos países: 300 euros en el caso del Pass Culture francés y 500 en el del Bonus Cultura italiano.

El acceso a estas ayudas se realizará a través de una plataforma online específica. Una vez concedida, la ayuda se dispensará en un único pago y en un formato de tarjeta prepago virtual nominal que será válida durante los 12 meses siguientes a su concesión. Ese dinero se podrá utilizar exclusivamente en los establecimientos e instituciones que participen en el programa. Quienes se quieran adherir a ese programa como ofertantes de productos y servicios deberán solicitarlo como se establezca en la convocatoria que presente el gobierno.  

Además de empresas e insituciones de la industria cultural, el ministerio está trabajando para que otras, como las de transportes -hay conversaciones avanzadas con Renfe, según ha declarado Iceta, y se busca la incorporación de compañías de autobueses-, también se sumen a la iniciativa. "Nuestra preocupación es que todo el mundo pueda tener acceso, y es verdad que en la llamada España rural o vaciada no hay tanta oferta y hay que facilitar el que los jóvenes se puedan beneficiar en plenitud del bono", ha manifestado en ministro.

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